Otra vez la violencia dijo presente en el fútbol argentino. Y otra vez un partido tuvo que ser suspendido. En la previa del choque ante San Lorenzo, dos facciones de la barra brava de Newell’s Old Boys se tirotearon poco antes del mediodía e hirieron a un jefe de la Seccional 11ª de la policía de Rosario, que quedó internado.