DEPORTES
final de la liga de campeones

Bayern-Borussia Dortmund, los dos modelos de Alemania

Hoy definen en el estadio de Wembley la competencia continental. Una historia de rencores, fuga de cerebros (caso Gotze) e ironías. Galería de fotos

Adios. Heynckes se va hoy del Bayern para que llegue Guardiola.
|

En el museo del Borussia Dortmund se exhibe desde hace dos semanas una camiseta del Manchester United que usó Ole Gunnar Solksjaer. No es casual: el noruego fue el autor del gol (¡a los 47 minutos del segundo tiempo!) con el que el Manchester United derrotó 2-1 al Bayern Munich en la final de la Liga de Campeones de Europa de la temporada 1998/99. Hoy, el Borussia Dortmund va a disputar la final de esa competencia, en Wembley, ante su archirrival.

La rivalidad entre el Bayern Munich y el Borussia Dortmund tiene mil capítulos. El último lo protagonizó la estrella del Borussia Dortmund, Mario Gotze, que jugará en el Bayern Munich a partir de la temporada que viene.

Fuga de cerebros.
El entrenador del Borussia Dortmund, Jurgen Klopp, le dijo al diario The Guardian en una entrevista publicada el martes: “¿Qué puedo decir? Si eso era lo que quería el Bayern Munich (aludía a la compra de Gotze mediante la aplicación de la cláusula de rescisión del mediocampista de 20 años, que era de 37 millones de euros). Es como una película de James Bond... sólo que el Bayern Munich es el villano”. Completó, enojado: “El Borussia Dortmund no es un supermercado, pero ellos pueden tentar a nuestros jugadores porque saben que no les podemos pagar lo que ellos les ofrecen. La del Bayern Munich no es nuestra manera de hacer las cosas”.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Gotze va a jugar en el Bayern Munich a pedido del entrenador que va a reemplazar a Jupp Heynckes después de la final de esta tarde, el mismísimo Josep Guardiola.

“Cuando me enteré –contó Klopp– casi me muero de un infarto. Le habíamos ganado al Málaga un día antes por los cuartos de final de la Liga de Campeones, y Michael Zorc (director deportivo del Borussia Dortmund) me vino a ver. Caminaba como si alguien se hubiera muerto. Ahí me lo contó... Esa noche tenía la avant premiere de una película de un amigo, y no fui. No pude. Cuando llegué a mi casa, le dije a mi esposa que no podía salir, que estaba mal, que no quería hablar con nadie. Me llamaban los dirigentes y yo les pedía que me dejaran en paz, que necesitaba estar solo. Sí llamé a seis o siete jugadores de mi equipo que, sabía, estaban destrozados, y que no iban a poder dormir esa noche de lo dolidos que estaban por la partida de Gotze. Pero el Bayern Munich le dijo a Gotze que era ahora o nunca; yo le dije que en un año, dos o tres iban a volver a buscarlo, que esperara, pero él les creyó a ellos y decidió irse.”

Klopp ya había comparado en marzo al Bayern Munich con China: “Ellos también son una potencia que tiene muchísimo dinero y copia lo que hacen los otros hasta que, a la larga, vienen y te compran lo tuyo”. Heynckes le respondió, irónico: “Creo que el Bayern está en esto del fútbol desde un poco antes que Klopp empezara como entrenador”.

Vueltas de la vida: Gotze, lesionado, no va a jugar hoy.

Más: el delantero polaco Robert Lewandowski, que le marcó cuatro goles al Real Madrid en la semifinal de la Liga de Campeones, podría jugar, también él, para el Bayern en la temporada que viene.

Nada nuevo bajo el sol: el Bayern Munich ya había tentado a otro futbolista del Borussia Dortmund, el central Mats Hummels. Hummels había jugado a las órdenes de su papá, Hermann, en las divisiones inferiores del Bayern Munich. Pero el club lo dejó ir a su archirrival y cuando quiso recuperarlo, Hummels, que había jugado allí durante 13 años, rechazó, sin ambages, la oferta. Era lógico: el Bayern Munich había despedido a su papá porque, además de entrenador de las divisiones inferiores del club, era su representante (Hermann Hummels le ganaría un juicio por 185 mil euros al Bayern Munich, club para el que había trabajado durante 17 años).

Esa es la historia de dos clubes que se aborrecen pero, a la vez, se necesitan.

No por nada, el Bayern Munich le prestó, allá por 2004, dos millones de euros (a devolver en un año y medio, y sin intereses) al Borussia Dortmund para que evitara la bancarrota.