La pelota no se mancha, pero se vende y muy bien. El esférico utilizado en la final del Mundial de Alemania 2006 fue comprado en una subasta por un emir qatarí, que pagó la nada despreciable suma de 2,4 millones de dólares .
Se trata de Sheikh Mohamed bin Hamad al-Thani, que el domingo adquirió en Doha el balón utilizado durante el partido decisivo que Francia e Italia disputaron el 9 de julio en el Estadio Olímpico de Berlín y que terminó con victoria en los penales de la “azzurra".
"Yo estaba en la final y ese balón tiene por lo tanto un valor sentimental para mí", explicó el emir, que además dijo ser hincha de la selección italiana, según el sitio Asiad.
La pelota está firmada por el equipo italiano que ganó el Mundial y será donada a una academia de deportes durante los Juegos Asiáticos, que se realizarán en Doha en diciembre.
El esférico fue subastado en una gala a la que asistieron, entre otras personalidades, el ex técnico de Inglaterra, Sven-Goran Eriksson, el modisto francés Pierre Cardin y la modelo Adriana Karembeu.
Los beneficios de la venta serán remitidos a una organización caritativa regional fundada por el mismo Sheikh Mohamed bin Hamad al-Thani.