Una mezcla de cuestiones psicológicas, tenísticas y físicas, hizo que Guillermo Coria no pueda encontrar el rumbo de su vida deportiva. La vorágine del circuito, flojas actuaciones y una importante caída en el Nanking hicieron que un día diga “basta”. Ya no tenía las mismas ganas de jugar y, según él mismo aseguró, necesitaba “unas vacaciones”. Entonces decidió descansar.
Tras un prolongado tiempo de inactividad, hoy volvió a aparecer públicamente en una nota concedida a TyC Sports en la cual señaló que hace unos meses “veía todo negro” aunque reconoció que recuperó las ganas de jugar y prometió volver con todo al circuito tenístico.
"Estaba quemado; veía todo negro, todo mal", confesó el Mago. "Estuve casi un mes y medio sin tocar una raqueta. Tenia la cabeza que me explotaba. Necesitaba estas vacaciones que me tome con Carla (su esposa). No es normal tener una pretemporada de dos meses, eso va a ser positivo", agregó.
Según contó Coria, desde que abandonó el circuito se está dedicando a full a su físico. “Ya estamos en la pretemporada. Siempre vengo al Vilas a entrenar también", comentó.
Al ser consultado acerca de la elección de un entrenador, el santafesino manifestó que tuve reuniones en Buenos Aires, pero aseguró que no se va a apurar en tomar la decisión. “No pensé en nadie, le quiero dedicar al físico primero. No me voy a apurar para nada, estoy bastante cansado de cambiar a cada rato", aseveró.
"Tengo un gran desafío: volver a meterme entre los 100 mejores del mundo. Luego, entre los 50 para terminar la temporada entre los 20. Eso me va a devolver las ganas. Si tengo que jugar futures o challengers, lo voy a hacer", concluyó