A un día del encuentro entre Gimnasia y Esgrima La Plata y Boca Juniors, las sospechas en relación a una posible derrota del equipo platense van creciendo con el correr de las horas. Las mismas comenzaron hace varios días cuando el Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) decidió que el conjunto dirigido por Ricardo La Volpe juegue primero el partido que tenía suspendido frente a Racing y una semana después lo haga ante el Lobo platense.
Según trascendidos, esta decisión no habría caído demasiado bien en los clubes River y Estudiantes de La Plata, sobre todo en este último, donde las suspicacias hacen preveer que su archirrival Gimnasia no haría “todo lo posible” por seguir manteniendo la diferencia de un gol que había conseguido durante los primeros 45 minutos.
Estas sospechas surgen debido a que si Gimnasia le gana a Boca le estaría dando la posibilidad a Estudiantes de seguir peleando el torneo ya que el equipo de la Ribera seguiría puntero, pero con sólo una unidad más. En cambio, de vencer el elenco de La Volpe, se alejaría de sus perseguidores por cuatro puntos.
Para más datos, el delantero de Estudiantes, José Luis Calderón dijo días pasados “no” confiar en Gimnasia. "No confío en Gimnasia contra Boca. Ya lo demostró en el ´94 con lo que hizo contra Mandiyú, reveló el atacante al referirse a lo sucedido en el torneo Clausura de hace 12 años, cuando Estudiantes descendió porque Mandiyú le ganó a Gimnasia. Además Jorge San Esteban reconoció que aquel partido lo jugaron "como un entrenamiento".
Estas historias no son nuevas y, si bien los jugadores de Gimnasia saldrán decididos a quedarse con los tres puntos, los simpatizantes platenses hicieron notar que “desean” que su equipo pierda. Esos deseos fueron dados a conocer ayer en la cancha de Nueva Chicago donde el Lobo empató con el local 2 a 2 y todo esto tiene un por qué.
Sólo hay que remontarse al año pasado y recordar cuando Estudiantes de La Plata no le puso demasiada resistencia a Boca, que peleaba el torneo con el Lobo, el cual, a su vez, le ganó a River que tampoco jugó un gran partido.
Por el lado del plantel de Gimnasia las cosas están más que claras y su entrenador, Pedro Troglio, explicó que de ganar el encuentro “les tapás la boca a muchos”. "Si ganás, les tapás la boca a muchos y si perdés, se hablará por diez días de lo que sucedió. Ahora mis jugadores van a recibir 80.000 preguntas al respecto, pero nosotros tenemos que jugar y esperar", aseveró.
La idea de los futbolistas platenses no está muy alejada a Troglio, ya que, en forma unánime opinaron que ninguno saldrá a la cancha “a especular" ya que “Gimnasia se merece que sus jugadores salgan a ganar".
En la historia del fútbol argentino hay varios partidos que se han jugado bajo sospecha y, el algunos casos, la misma se ha confirmado con sólo ver el encuentro aunque las declaraciones posteriores aseguraron que “se puso todo” o “hicimos lo que pudimos para ganarlo, pero no se pudo”. Tal vez fue cierto, tal vez no.
Por todas estas razones, el próximo miércoles todos los ojos van a estar puestos en el Estadio Único de La Plata donde Gimnasia y Boca completarán el partido que el elenco platense ganaba con un gol de penal de Santiago Silva y que fue suspendido por el árbitro Daniel Giménez tras denunciar que fue amenazado por el presidente de la entidad provincial, Juan José Muñoz en el entretiempo.