La Historia –así, en mayúscula– puede escribirse un anodino viernes de enero. O quizás el primer día de un febrero caluroso y feroz. Quien escribe la Historia puede ser un presidente de un país, un artista o, como sucede en este caso, un deportista. No cualquier deportista: uno extraordinario, de los que marcan un antes y un después, de los que dejan una huella imborrable.
Como si su carrera estuviera guionada, luego de los retiros de Roger Federer y Rafael Nadal, sus rivales contemporáneos, Novak Djokovic quedó a un partido de ser el máximo ganador de Grand Slam de la historia: aspirará mañana a lograr el 25º título después de haber vencido en cinco sets al italiano Jannik Sinner, defensor del título y número dos mundial, por 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4.
El serbio, de 38 años, no jugaba una final del Grand Slam desde que perdió la de Wimbledon en 2024 ante el español Carlos Alcaraz. El español, número uno del mundo, será precisamente su rival por el título en Melbourne tras haber superado en un épico duelo también al alemán Alexander Zverev (3°).
Djokovic es el hombre que más torneos grandes tiene en su palmarés (24 en total: diez Australian Open, tres Roland Garros, siete Wimbledon y cuatro US Open), pero no es la única persona en lograr esa marca: la australiana Margaret Court tiene la misma cantidad durante su carrera.
La propia Court, quien tiene ahora 83 años, estaba presente en el Rod Laver Arena para seguir esta apasionante semifinal.
En caso de levantar el trofeo, que sería su duodécimo en el Abierto de Australia, Djokovic lograría el ansiado 25º Grand Slam, un objetivo que persigue desde que ganó el Abierto de Estados Unidos en 2023.
Desde entonces solo había llegado a la final en esa derrota contra Alcaraz en Wimbledon 2024. En la temporada de 2025 había hecho pleno de cuatro semifinales en los cuatro grandes, pero sin poder llegar al último partido.
En este Abierto de Australia, Djokovic tuvo un gran susto en cuartos de final, cuando se vio dos sets abajo con Lorenzo Musetti, que terminó abandonando por lesión cuando el marcador era favorable al italiano por 6-4, 6-3 y 1-3.
Con su derrota, Sinner, de 24 años, impidió un nuevo reencuentro con Alcaraz, de 22, en una final.
Ambos protagonizaron las tres anteriores en las citas del Grand Slam, con títulos para el español en el último Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos, y para el italiano en Wimbledon el pasado julio.
“Esto es increíble. Hemos jugado más de cuatro horas (cuatro horas y nueve minutos, en realidad), son casi las dos de la madrugada... Esto me recuerda la final de 2021 ante Rafa (Nadal)”, dijo Djokovic justo tras su triunfo. El recuerdo era del duelo de cinco sets que con 5 horas y 53 minutos es el partido más largo de la historia del torneo.
“Es sin duda uno de mis mejores partidos de la última década”, estimó tras el triunfo sobre Sinner, con el que Djokovic había perdido en sus últimos cinco enfrentamientos y al que remontó tras ir dos sets a uno abajo.
“Espero aprender lecciones” de esta derrota y así saber “en qué puntos puedo mejorar”, declaró por su parte Sinner, quien no podrá revalidar su hegemonía reciente en Melbourne, la ciudad en la que Djokovic puede escribir la Historia más grande del tenis.
La amistad de Nole y Delpo
Djokovic y el argentino Juan Martín del Potro protagonizaron un emotivo reencuentro luego del triunfo ante Sinner.
El cruce se dio durante una entrevista televisiva de Djokovic, donde Del Potro esperaba en videollamada para expresarle su alegría.
“Grande ‘Nole’, qué felicidad amigo”, fueron las primeras palabras de Del Potro, mientras que Djokovic le contó que vio su posteo en X (ex-Twitter) donde pronosticaba un triunfo del serbio: “Sos un mago, pero no hagas predicciones para la final”, bromeó.
“La energía que metí para ganar fue increíble. Gracias. Te amo, amigo”, le dijo Nole a Delpo, que mantienen una amistad que posibilitó que el serbio visitara Argentina en 2024.