Tras la reedición de la "Mano de Dios" que protagonizó ayer el francés Thierry Henry, en Irlanda la bronca y las protestas no dejan de ser el denominador común . Mientras la prensa califica como mínimo de "tramposo" al delantero, las voces de las autoridades futbolísticas y gubernamentales se unen en un mismo y fuerte reclamo: que dado el flagrante error del árbitro sueco Martin Hansson el partido se vuelva a jugar.
Pese a que no hay antecedentes en el mundo de una medida así y a que el propio seleccionador irlandés, Giovanni Trapattoni, explicó que es "imposible" que ello ocurra, la Federación Irlandesa (FAI) publicó efectivamente un comunicado con el correspondiente pedido a la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), que apenas se limitó a contestar que "analizará" el reclamo.
"Esta decisión totalmente incorrecta del árbitro pone en duda la honestidad del deporte y pedimos a la FIFA, en su calidad de organismo mundial de nuestro deporte, que haga lo necesario para que el partido se vuelva a jugar", afirma la Federación, insistiendo en el carácter "voluntario" de la acción de Henry.
La reacción de la Federación se corresponde con la demanda del ministro irlandés de Justicia, Dermot Ahern, y del seleccionador adjunto Liam Brady. Ahern dijo que si el partido no se volviera a jugar "se reforzaría la idea de que si haces trampas puedes ganar", aunque aclaró ser poco optimista sobre el resultado de la demanda de un "pequeño país" como Irlanda.
Pero los reclamos llegaron hasta el despacho del Primer ministro irlandés, Brian Cowen, quien también pidió este jueves en Bruselas que el partido se vuelva a jugar. Además, ya hay grupos antifranceses en redes sociales como Facebook y Twitter, e incluso una llamada a boicotear productos galos o que publicita Henry como una muy famosa línea de máquinas de afeitar.
Por su parte, el capitán y goleador irlandés Robbie Keane apuntó explícitamente en la cadena de televisión británica BBC a un acuerdo para favorecer a Francia y perjudicar a Irlanda entre el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, y el de la UEFA, el ex gran jugador francés Michel Platini: "Estoy seguro que "están aplaudiendo, con Platini sentado, y hablando por teléfono con Sepp Blatter, o que se están intercambiando mensajes de móvil, eufóricos con el resultado".
Fuente: AFP.