La Argentina de Lionel Scaloni se chocó con un espejo que le jugó la final del Mundial 2026 con su estilo. España hizo todo lo necesario para ganar el partido, fue absolutamente superior a la Argentina en los 90 minutos reglamentarios. Y en buena parte de los 30 suplementarios. No alcanzaron las ¿ocho? ¿diez? salvadas milagrosas de Emiliano 'Dibu' Martínez.
Pero el partido la Argentina no lo pierde ahí, sino en que España le sacó la pelota, le cortó todos los circuitos de juego y la estadística dirá que tuvo 20 tiros al arco contra algunas aproximaciones de la Argentina. En síntesis, España se vistió con las mejores galas de Scaloneta y le arruinó a la Argentina el sueño del bicampeonato.
España ganó el Mundial 2026: Argentina resistió una final adversa que se definió en la prórroga
Final del mejor ciclo de la historia de la selección argentina, que metió cinco finales consecutivas y coronó en cuatro. El sueño del bicampeonato estuvo más cerca que nunca, pero la selección argentina nunca fue superada en ocho años como lo fue en la tarde de New Jersey en la final del Mundial 2026.
¿Qué le faltó a la selección? Difícil decirlo con las pulsaciones todavía a mil después de perder una final como esta, después del mundial que jugó la Argentina, que sacó partidos adelante cuando se la daba por muerta y ante rivales, como Cabo Verde o Egipto, de mucha menor historia y jerarquía. Quizá llegar mejor físicamente, que explotara algún jugador nuevo como explotaron en Qatar, pero la mayor victoria de esta selección es que su rival le copió todas las virtudes y le ganó en buena ley.
Lionel Scaloni: “Somos grandes en la victoria y tenemos que ser grandes en la derrota”
¿Se perdió la final? Bueno, sí, pero aplauso, medalla y beso para esta selección, que nos hizo delirar de amor, de belleza y de pasión, mientras todo lo demás en la Argentina se hunde en las tristezas. Lo menos peor de la selección argentina en esta final fue en el primer tiempo suplementario, que pudo salir un poco de asedio. Pero a los 38 segundos del segundo tiempo España logró lo que buscó por todos lados y una defensa sólida se lo impidió. El gol. Hizo todo bien para ganarlo, y necesitó 105 minutos para doblegar a la Scaloneta.
No hubo milagros como darlo vuelta contra Inglaterra, o levantar en 12 minutos un 2 a 0 en contra. No alcanzaron los trucos de fútbol que salieron de la valija del mago Scaloni y sus muchachos.
Con uno menos, con Otamendi lesionado, la Argentina peleó, lo intentó en el segundo tiempo del suplementario pero no fue suficiente.
Esta selección se merecía un mejor final, pero su gran mérito, fue no entregarse nunca, y ver consagrarse campeona a una selección que no sólo le robó el sueño del bicampeonato, sino que le robó el estilo y sus mejores virtudes. Porque todo lo bueno que hizo España en este Mundial 2026, lo aprendió de la Argentina de Messi y de Scaloni. Nos quedan las obras de arte que nos dejó el extraterrestre nacido en Rosario, nos quedan los cuatro títulos después de tantos años de sequía, y sin ir muy lejos, nos quedará por mucho tiempo el recuerdo de la batalla épica de haberle ganado a Inglaterra como se le ganó.
Argentinos, nuestra selección jugó seis finales del mundo en los últimos 13 mundiales, y es la más ganadora del último medio siglo. Con directores técnicos como César Luis Menotti, Carlos Salvador Bilardo, Alejandro Sabella y Lionel Scaloni. Con la marca de un cambio estructural que comenzó con el Flaco Menotti allá en 1974 y cuyas bases siguen dando frutos. Hizo respetar a la selección nacional de fútbol por encima de todas las cosas. Y eso le sirvió a la Argentina para salir campeón con el menottismo y con el bilardismo y sus herederos, pero esa es otra discusión. Puso a la Argentina en la elite del fútbol mundial como nunca antes, y en los últimos ocho años, dio ejemplo de compromiso, de lucha, de esfuerzo, de solidaridad, de profesionalismo. De virtudes como pocos grupos humanos pueden mostrar en este país. De ser un ejemplo de lo que debemos ser, en un país donde hoy parece que fuera mejor gritar que escuchar, agredir que tender la mano, discriminar que respetar al otro.
El futuro de la selección argentina
Este cronista no imagina a Scaloni buscando una revancha después de este ciclo brillante. De más está decir que lo mejor que le puede pasar al viejo y querido Fútbol Argentino es la continuidad de este proceso, que hoy lidera el hombre de Pujato. Me encantaría que el lugar de liderazgo y de conducción de la Selección Nacional fuera de las canchas que alguna vez ocupó Carlos Bilardo y luego César Luis Menotti, a partir de ahora lo ocupe Lionel Scaloni.
Nadie hoy con mayor capacidad ni conocimiento para que estos ocho años no caigan en manos de los personajes innombrables que siempre pululan como alimañas sobre la pasión más hermosa de los argentinos.
Gracias por el fútbol, gracias por la pasión, gracias por reconciliarnos con lo mejor de nosotros, Selección. Después de este oasis de fútbol, de pasión, volvemos a nuestras tristezas cotidianas. Eso sí, nunca nos olvidemos de que como este grupo humano, hay que darlo todo para cambiar las cosas, superar las adversidades y conseguir los mejores objetivos en la vida.