El boxeo argentino, a lo largo de su historia, presenta una cantera inagotable de grandes peleadores y campeones. No hace falta ser muy preciso, pero es bueno sumar algunos nombres: Pascualito Pérez, Accavallo, Locche, Monzón, Galíndez, Palma, Ballas, Laciar, Látigo Coggi, el Roña Castro, Narváez. El cóctel, en tiempos y estilos, puede llegar a conmover; incluso se podría seguir –la lista acumula 35 campeones mundiales–, pero la idea es otra: notar que la nómina no registra ningún campeón mundial de peso pesado, la categoría de mayor interés en el mundo del boxeo en cualquier época.