Con tasas más altas y el dólar a la baja, vuelve el incentivo para el carry trade. El mercado parece que leyó el mensaje e incluso algunos agentes económicos empezaron a desarmar tenencias en moneda extranjera.
En la licitación del miércoles, el Gobierno convalidó tasas efectivas mensuales (TEM) de hasta 3,35%, para letras de 42 días, y del 2,86% para la que vence a fin de mayo, para refinanciar el 98% de los vencimientos por más de $ 9,6 billones y evitar la inyección de pesos a la plaza que puedan correr contra el tipo de cambio.
El equipo económico aceptó rendimientos más altos para asegurar el roll over y así reforzó el atractivo de los instrumentos en moneda local en el corto plazo, aunque eso implique tasas altas y volátiles. Luego del mínimo alcanzado a principios de diciembre, el interés subió entre 20 y 25 puntos y se ubicó el nominal anual (TNA) por el 40/45%.
En paralelo, el dólar comenzó un sendero bajista. La moneda norteamericana mayorista retrocedió esta semana $ 35, o 2,4%, hasta los $ 1.430, el nivel más bajo desde noviembre. Esto se dio a pesar de las compras del Banco Central (BCRA), que encadenó diez ruedas consecutivas con adquisiciones en el MULC y acumuló casi US$ 700 millones en lo que va del año.
Como contrapartida, el Tesoro vendió, según marcó la consultora Equilibra. Sumado a una falta de liquidez en el sistema, esto ayudó a mantener la divisa a raya y metió presión en tasas a corto plazo.
Con tasas mensuales al 3% y un tipo de cambio a la baja, apareció nuevamente el atractivo por el carry trade. Incluso ya se notaron desarmes de dólares: las liquidaciones del sector agroexportador alcanzaron los US$ 143 millones el miércoles, por lo que se aceleraron desde un promedio de US$ 79 millones en las cinco ruedas previas, según destacó Portfolio Personal de Inversiones (PPI). En su informe, apuntó: “La confirmación del sesgo contractivo terminó de convencer a los agentes económicos a desarmar tenencias en moneda extranjera”.
“Con expectativas cambiarias casi imperturbables, resurgió el carry. Para evitar volatilidades como la de fin de 2025, seguimos pensando en que establecer una ‘tasa de política monetaria’ puede ser conveniente”, apuntó LCG. Por su parte, Ramiro Tosi, economista de Suramericana Visión y exsubsecretario de Financiamiento, expresó a PERFIL que “la clave pasa por cuánto puede sostenerse sin que se genere una disparada del tipo de cambio como pasó en el segundo semestre de 2025”.
El carry trade consiste en vender divisas para posicionarse en tasas de interés en pesos y recomprar nuevamente en niveles similares, pero adquiriendo más dólares debido a las ganancias obtenidas en el medio. Una disparada del tipo de cambio podría borrar las ganancias de la operatoria, por eso solo se sostiene en la medida que haya una “pax cambiaria”.
La cotización del tipo de cambio mayorista se encuentra a un 8% del techo de la banda fijado por el BCRA en $ 1.546. Para finales de febrero, y el nuevo régimen de actualización de las bandas cambiarias por inflación ubicará al tope en $ 1.608. Es decir, a un 12,4% del valor actual.
“El mercado lo mira con cautela. Este carry no descansa en una acumulación sólida de reservas, que todavía es muy incipiente, ni en acceso pleno al financiamiento externo, por lo que es una estrategia táctica y frágil. Funciona mientras el tipo de cambio se mantenga estable y no haya cambios en el esquema, pero es muy sensible a cualquier deterioro en expectativas o shock externo”, aclaró a este medio Leo Anzalone, economista y director del Centro de Estudios Políticos y Económicos (Cepec).
El Merval en dólares cayó ayer 0,1%, con lo que acumuló una semana entera de bajas. El rojo de los últimos cinco días fue de 4,4%.