viernes 02 de diciembre de 2022
ECONOMIA Negocios

El almacén pensado para barrios cerrados

Con una inversión inicial de u$s 60 mil, los tres hermanos Ayerza crearon The Food Box, almacenes para countries. Su salto hacia el interior del país y el objetivo de llegar a 200 locales.

10-12-2021 12:46

Los precios de los barrios cerrados y los countries de zona norte, sur y oeste se dispararon por la pandemia. Muchas familias decidieron dejar las grandes ciudades y disfrutar un poco más de verde, aire libre y de hacer home office en espacios más cómodos. Viendo esta realidad, Joaquín, Miguel y Nicolás Ayerza fundaron The Food Box, que son almacenes en contenedores reciclados que se instalan en countries.

Luego de invertir u$s 60 mil para armar la primer tienda modelo y una versión beta de la plataforma digital, hoy ya están en 17 barrios cerrados y esperan, en el mediano plazo, a 200 locales en todo el país.

Fortuna habló con Miguel Ayerza, uno de los tres fundadores.

Fortuna: ¿En qué está basado el negocio de The Food Box?

Ayerza: Nuestro negocio consiste en desarrollar un concepto. Es un nuevo modelo de markets dentro de los barrios cerrados, con un servicio especialmente diseñado para la comunidad. Una tienda muy canchera con una plataforma digital AAA: amigable, moderna, fácil de usar; Delivery interno en vehículos eléctricos, y productos que nunca antes pensaste que podían llegar a los barrios cerrados, como las pizzas de ¨"Mezzetta" y "Angelin". Estamos evaluando si puede funcionar como un modelo de master franchise en donde se desarrolla el concepto, la marca, y los servicios de valor agregado. Además, nuestros empleados trabajan en generar un vínculo personal con los vecinos, conocen sus gustos y las necesidades de su familia. En definitiva, somos desarrolladores de experiencias.

The Food Box

Fortuna: ¿Qué inversión inicial realizaron y para qué la utilizaron?

Ayerza: La inversión inicial se dio en dos tramos. La primera de u$s 60 mil, que sirvió para armar la primer tienda y una versión beta de la plataforma digital, y una segunda inversión de u$s 150 mil para armar las siguientes tres tiendas y comprar los primeros vehículos para delivery dentro de los barrios.

Fortuna: ¿Qué rentabilidad deja un Food Box?

Ayerza: Es un negocio que tiene la rentabilidad de cualquier cadena minorista pero que es operada de manera más eficiente desde la tienda, con un modelo de costos fijos muchos más bajo. Seleccionando bien los barrios donde trabajar, te permite alcanzar el breakeven operativo a los pocos meses. Existen multiples tipos de barrios, con mas o menos lotes, mayor o menor poder adquisitivo y centros comerciales mas cerca o mas lejos. Cada uno es un mundo en sí. En las familias con hijos chicos, cada salida implica acomodar a los chicos en el auto, atender a la seguridad, conseguir estacionamiento, y termina siendo una pérdida de tiempo. Con este concepto ganan tiempo, y comodidad, además de servicio.

Fortuna: ¿En cuántos barrios cerrados están hoy y cuál es su proyección?

Ayerza: Hoy estamos sirviendo a 17 barrios cerrados: 11 corresponden al master plan de San Sebastián, y luego se sumaron Lagoon en Pilar, Ayres Plaza, Santa Guadalupe en Pilar del Este, San Jorge, La Comarca, y se acaba de aprobar Mayling y Los Tacos. Al margen, estamos en conversaciones muy avanzadas con otros diez barrios.  En el mediano plazo, nuestra proyección es operar en 200 barrios cerrados en la Argentina.

Fortuna: ¿Por qué un barrio cerrado vería interesante la propuesta de Food Box en vez de buscar una marca de supermercado ya consolidada, como podría ser Día, Disco, Coto, entre otras? 

Ayerza: Nosotros encontramos varias razones por las cuales los barrios cerrados no quieren tener a las marcas de retail tradicional. Primero, porque nosotros ya tenemos una experiencia de mas de 7 años trabajando en proyectos relaciondos al segmento. Entendemos los puntos de dolor, respetamos sus tiempos y trabajamos en el armado de las tiendas juntos. Segundo, porque las cadenas de retail tradicional tienen una imagen de marca demasiado masiva. Las góndolas no son atractivas, tienen modelos muy agresivos de venta, con espacios muy reducidos, y no cuentan con servicios de valor agregado. Nosotros apuntamos a un retail más relacional, del tipo ejecutivos de cuenta que puedan mantener una relación de confianza con los vecinos. Y tenemos un sistema de delivery solo dentro del barrio, para que no haya motos entrando y saliendo. A futuro, estamos contemplando la posibilidad de que nuestro marketplace en la web pueda servir para que los vecinos también ofrezcan sus propios productos. La idea es trabajar en una plataforma abierta para que esos vecinos puedan sumarse y vender en todos los barrios donde estemos presentes. Esto se llama ¨network effect¨, y es un driver muy poderoso. En resumen, el espíritu de start up es más valorado que una cadena tradicional, que llega con estructuras más rígidas y con servicios más estandarizados.