El Gobierno nacional anunció la eliminación del derecho antidumping en zapatillas deportivas desmontadas provenientes de China, un pedido realizado por las empresas Topper Argentina SA (antes Alpargatas SAIC) y Puma Sports Argentina SA. con el objetivo de "reducir los precios para los consumidores”.
La medida fue publicada en el Boletín Oficial del 21 de abril en la Resolución 531/2026, que cuenta con la firma del ministro de Economía, Luis Caputo. En la misma se indicó que los calzados deportivos desmontados de origen chino quedan excluidos de pagar un valor mínimo de importación.
En la normativa se detalló que desde 2021 hasta hoy, todas las zapatillas que provenían de China, debían respetar un valor FOB (Free On Board) mínimo de US$ 15,70 por par.

Cuáles son los objetivos de la quita del antidumping
En la Resolución se indicó que "la eliminación de la medida antidumping sobre el calzado de deporte desmontado originario de China no solo se alinea con la política arancelaria vigente, sino que constituye una decisión que promueve la competencia, amplía la oferta, mejora la calidad disponible”
Además, otro de los puntos que se destacó allí es que “contribuye a reducir los precios para los consumidores”, buscando favorecer esquemas productivos con generación de valor agregado y empleo local. De esta manera, los kits de ensamblaje, utilizados por las principales terminales radicadas en el país, quedan fuera de esa restricción, lo que permitirá una reducción directa en los costos de los insumos.
Antidumping, ¿beneficio indebido o nivelar la cancha?
La decisión se basa en un informe técnico de la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE), que detectó un "cambio de circunstancias" en el mercado, especialmente en el segmento deportivo, al indicar que “este sector ha evolucionado hacia productos de alta performance que integran innovaciones en diseño, materiales y tecnología para el rendimiento deportivo”.
Según el organismo, aunque Argentina es competitiva en calzado de cuero y moda urbana, “en el segmento deportivo existe una brecha tecnológica significativa”, precisando que “mientras la producción nacional se basa en procesos convencionales y materiales tradicionales, el calzado de alta performance ensamblado a partir de kits importados incorpora materiales y tecnologías avanzadas cuya producción local es inexistente”.

Cambios en los modelos de producción
La eliminación del derecho antidumping fue solicitada por actores centrales de esta industria local, Topper y Puma Sports Argentina. Ambas compañías han adoptado un modelo de producción que se basa en el ensamblado de piezas importadas.
Esta estrategia “ha permitido sostener el segmento deportivo nacional, no solo en términos de niveles de empleo, sino también mediante la mejora del producto físico por trabajador, posibilitando la presencia de marcas locales en una categoría que, de otro modo, dependería exclusivamente de la importación de productos terminados”, indicaron en la Resolución.
Por último, la exclusión aplica específicamente al calzado deportivo desmontado con suela o parte superior distinta del cuero natural. El calzado de vestir de alta gama y el calzado de seguridad industrial siguen bajo los esquemas de protección vigentes para la industria del cuero.
GZ