Federico Sturzenegger salió a defender la nueva línea de créditos para la compra de autos lanzada por el Banco Nación, que ofrece financiamiento a una tasa de UVA + 19%. Frente a los cuestionamientos por el costo del préstamo, sostuvo que “lo que hace el Banco Nación no solo está muy bien, sino que puede mejorar radicalmente el acceso a los automotores en Argentina”.
El funcionario comenzó por remarcar que la tasa forma parte de una oferta voluntaria dentro de un mercado competitivo. “Cualquier banco puede ofrecer la tasa que quiera. Que el Banco Nación ofrezca esta tasa no implica que nadie esté obligado a tomarlo, ni que la competencia no pueda poner sobre la mesa un producto superador”, planteó. Y resumió: “Si no te gusta, pasás. Si otro banco quiere ofrecer más barato, bienvenidos”.
Según explicó, con una tasa del 19%, un préstamo UVA a cinco años por cada $10 millones solicitados implica una cuota de alrededor de $260.000 mensuales, que luego se actualiza por inflación.
Por qué el plazo pesa más que la tasa
Para Sturzenegger, el aspecto central del producto no está tanto en el nivel de la tasa sino en la posibilidad de extender el financiamiento a cinco años.
“Hoy muchas terminales solo ofrecen financiamiento a tres años. Demostrar que hay demanda para endeudarse a cinco años para comprar un auto ya en sí es un aporte importante”, sostuvo.
Para fundamentarlo, comparó diferentes escenarios. Según sus cálculos, una baja de la tasa desde 19% hasta 12% reduciría la cuota de $260.000 a aproximadamente $222.000 por cada $10 millones financiados. En cambio, si el crédito mantuviera una tasa de 19% pero el plazo se redujera de cinco a tres años, la cuota aumentaría hasta $366.000.
“En plazos tan cortos lo grueso de la cuota es la amortización y no el interés”, explicó. Por eso concluyó: “La extensión del plazo es lo revolucionario aquí”, sentenció-

La crítica al financiamiento “al 0%”
Sturzenegger también destacó lo que consideró otro diferencial de la propuesta: la transparencia en el costo del financiamiento.
El funcionario cuestionó las promociones de concesionarias que anuncian créditos a tasa 0% y sostuvo que, en esos casos, el costo termina incorporándose al precio del vehículo.
“Muchas concesionarias te dicen que te financian al 0%. Pero hay que ser medio boludo para pensar que en Argentina eso existe. Obviamente el costo financiero se carga en el costo del 0 km”, afirmó.
Desde esa perspectiva, consideró positivo separar explícitamente el precio del auto del costo del crédito. “Separar el costo del financiamiento del costo del auto me parece también algo muy positivo”, señaló.
La apuesta por un mercado de crédito más amplio
El funcionario fue más allá de la línea puntual del Banco Nación y planteó que el producto podría servir para demostrar que existe demanda por este tipo de financiamiento.
Según argumentó, si el banco logra comprobar que hay suficientes personas dispuestas a tomar créditos para autos bajo estas condiciones, el mercado de capitales podría comenzar a ofrecer instrumentos vinculados al CER para financiar esa demanda.
“Sería facilísimo para el mercado de capitales darse vuelta y ofrecerle a los ‘ahorristas’ un instrumento que pague, digamos, CER + 15, CER + 16, y con eso financiar esta demanda”, señaló.
En su visión, ese paso permitiría ampliar de manera significativa la disponibilidad de fondos. “La oferta de fondos para un instrumento así sería directamente un diluvio y el financiamiento ilimitado”, afirmó.

Sturzenegger consideró que ese mercado siempre tuvo posibilidades de desarrollarse, pero que faltaba un actor dispuesto a probar si existía demanda real. “Hasta que alguien se animara a probar el mercado, nunca íbamos a saber. Por eso esta exploración que hace el Banco Nación, socialmente, vale el doble”, sostuvo.
Más competencia y créditos potencialmente más baratos
El funcionario también vinculó la tasa inicial con una lógica de competencia. Según explicó, un precio elevado en un mercado competitivo puede funcionar como una señal para atraer nuevos oferentes si existe una demanda insatisfecha.
“Un precio alto en un mercado competitivo es exactamente el tipo de cosas que están bien, porque identifican un negocio potencial e insatisfecho”, señaló.
La expectativa, según su planteo, es que el éxito de la línea incentive el ingreso de nuevos jugadores y termine generando una mayor oferta de crédito. “Ojalá sea el caso acá, porque en ese caso en nada tendremos mucho más financiamiento, probablemente más barato y ni hablar de la cantidad de autos que se venderían”, afirmó.
Sturzenegger contrapuso este esquema con las políticas de crédito subsidiado. A su entender, desarrollar mecanismos de financiamiento sustentables resulta “mucho más sano que subsidiar un crédito con plata del contribuyente”, porque los subsidios pueden dificultar el desarrollo de un mercado privado de crédito.
El funcionario cerró además con un argumento vinculado a la seguridad vial. “Cualquier medida que permite mejorar la venta de autos es importantísima por un tema de seguridad vial. Nuestros autos son prehistóricos”, sostuvo. Y concluyó: “Por donde se lo mire, la iniciativa merece aplausos”.
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