Alan Greenspan, uno de los presidentes más influyentes en la historia de la Reserva Federal de Estados Unidos, murió este lunes 22 de junio a los 100 años, según informó NBC News y reprodujo Reuters. El exfuncionario falleció en su casa por complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson, de acuerdo con la información atribuida a su esposa, Andrea Mitchell, corresponsal principal de NBC en Washington.
Greenspan estuvo al frente de la Fed desde agosto de 1987 hasta enero de 2006. Durante casi dos décadas ocupó un lugar central en la política económica estadounidense y condujo al banco central en momentos clave: el derrumbe bursátil del Black Monday, la recesión de 1990-1991, las crisis asiática y rusa de fines de los años 90, el estallido de la burbuja puntocom y el impacto económico de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
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Tal como señala la agencia internacional Reuters, su figura quedó asociada a una etapa de fuerte expansión económica. Bajo su gestión, Estados Unidos atravesó una década ininterrumpida de crecimiento entre marzo de 1991 y marzo de 2001, la segunda expansión más larga registrada hasta entonces. En esos años, Greenspan defendió la idea de permitir que la economía siguiera creciendo, aun frente a presiones para subir las tasas de interés por temores inflacionarios que finalmente no se concretaron.

Esa lectura le dio un lugar casi mítico entre los banqueros centrales. Su diagnóstico de que el aumento de la productividad a mediados de los años 90 podía contener la inflación fue visto como una muestra de intuición económica y todavía es citado como ejemplo de cómo el juicio de un hacedor de política puede anticiparse a los modelos técnicos.
Sin embargo, su legado quedó marcado por una fuerte revisión crítica después de su salida de la Fed. La crisis financiera de 2007-2009, originada tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, dañó su reputación y abrió un debate sobre el rol que tuvieron las bajas tasas de interés, la desregulación financiera y la acumulación de riesgos durante sus últimos años de gestión.
“Creo que la deificación que llegó justo antes de la crisis financiera nunca estuvo realmente merecida, y creo que las críticas que recibió tras marcharse tampoco estuvieron del todo merecidas”, dijo a Reuters Stephen Oliner, exalto funcionario de la Fed.
Qué hizo Greenspan antes de haberse convertido en una de las figuras más poderosas de EEUU
Antes de convertirse en una de las figuras más poderosas de Washington, Greenspan había sido músico de jazz y desarrolló una fuerte inclinación por las matemáticas a partir de su interés por las estadísticas de béisbol. Esa combinación de perfil técnico, instinto político y capacidad de influencia lo convirtió en un actor clave dentro del sistema económico estadounidense.
Según recuerda Reuters, el biógrafo Sebastian Mallaby lo describió como un hábil operador político, capaz de influir sobre presidentes y funcionarios de gabinete para orientar decisiones económicas sin quedar siempre en primer plano.
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En 2005, durante el tradicional encuentro de banqueros centrales en Jackson Hole, dos economistas destacados llegaron a presentarlo como uno de los mayores presidentes de bancos centrales de todos los tiempos. Pero ese reconocimiento convivió luego con una lectura mucho más severa: la burbuja inmobiliaria que creció durante sus últimos años al frente de la Fed terminó por poner bajo sospecha buena parte de su conducción.
Tras su retiro, la Reserva Federal avanzó en una dirección distinta.
Sus sucesores adoptaron herramientas más agresivas para enfrentar crisis financieras, incluidas tasas cercanas a cero, nuevas formas de intervención y una comunicación más transparente. También se consolidaron prácticas que en la era Greenspan eran menos frecuentes, como un objetivo explícito de inflación, conferencias de prensa regulares y discursos más sistemáticos de sus autoridades.
Con todo, Greenspan fue celebrado como el artífice de una larga etapa de prosperidad y, al mismo tiempo, cuestionado por no haber advertido a tiempo los riesgos que desembocaron en la mayor crisis financiera global desde la Gran Depresión.
Fuente: Reuters / LR