sábado 01 de octubre de 2022
ELOBSERVADOR Por la palabra más sabia y el artículo 14 bis

65 años de la celebración de la Convención Nacional Constituyente de 1957

Este encuentro celebrado en Santa Fe se destaca, entre otros puntos, por ser la primera de las Convenciones Constituyentes en la que que hubo voto femenino y donde participaron convencionales mujeres.

10-08-2022 14:50

“El estudio de las Convenciones Constituyentes de mediados del siglo XX en Argentina nos deja la certeza de que la palabra (la necesidad de la palabra) tiene vida propia. Las prisiones que se intenten contra ella, más temprano o más tarde, dejarán una torción de muerte. Y los que la liberen, un recuerdo de vida y de la paz. Aprendemos que para ganar la vida necesitamos libre la palabra, pero también que, para mantener la vida y la libertad, necesitamos que la palabra sea sabia. Es misión de la Universidad, desde luego, hacer a la palabra más sabia. Para lograrlo necesita del estudio, pero quizás, necesite más de la soberanía del pensamiento, del rigor ético de la conducta, del juicio crítico del que se predispone a una constante ambición de verdad y tiene la convicción de que esa verdad será una esperanza, un porvenir. Porque la palabra sabia siempre está en construcción siempre por hacer”. (Párrafo del prólogo del libroLa Convención del `57 – El embrujo de la palabra” escrito por los profesores José L. Pivetta y Ricardo M. Fessia, publicado por la Dirección del Museo y Archivo Histórico de la Universidad Nacional del Litoral)

En el presente año 2022 se cumplen 65 años de la celebración de la Convención Nacional Constituyente de 1957 reunida en la meca de las Convenciones: la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz.

Dicha Convención se llevó a cabo en el histórico Paraninfo de Universidad Nacional del Litoral. Por aquellos años, el contexto político era difícil. La instrucción política de Juan Domingo Perón en el exilio – derrocado por el golpe de Estado de 1955- había sido no convalidar las elecciones a diputados convencionales que había convocado el gobierno militar para el domingo 28 de julio de 1957, y por eso el movimiento justicialista (proscripto por la dictadura) propició el voto en blanco en aquella elección que resultó “ganador” con el 24,31% de los votos totales; en segundo lugar se ubicó la Unión Cívica Radical del Pueblo liderada por Ricardo Balbín con el 24,20% y en tercer lugar la Unión Cívica Radical Intransigente con el 21,23% de los votos totales, quienes bajo el liderazgo de Oscar Eduardo Alende, se retirarían en la Constituyente.

En total fueron electos 205 convencionales en todo el país, pero solo 125 se incorporaron, es decir, que juraron como convencional constituyente.

Fue la primera de las Convenciones Constituyentes en que hubo voto femenino y la primera vez que hubo convencionales mujeres

Fue la primera de las Convenciones Constituyentes en que hubo voto femenino y la primera vez que hubo convencionales mujeres. De los 205 convencionales electos, 5 fueron mujeres, de las cuales, solo 4 se incorporaron a la misma. Ellas fueron Rosa Buconic e Isolina Peralta por la provincia de Córdoba; Irma Othar por la provincia de Buenos Aires y Eugenia Silveyra por la Capital Federal. La única convencional mujer que no se incorporó fue Mariana Rodríguez electa por la provincia de Córdoba.

De los 19 convencionales electos por la provincia de Santa Fe, solo 13 se incorporaron a la Convención. Ellos fueron José Antelo, José Gervasoni, José Ghioldi, Carlos Guida, Juan Lewis, Luciano Molinas, Camilo Muniagurria, Alejandro Nogués, Horacio Prémoli, Adolfo Rouzaut, Luis Sgrosso, Aldo Tessio y Horacio Thedy.

Convención Nacional Constituyente de 1957

La Convención comenzó a sesionar el 30 de agosto de 1957 a las 15,35 horas con la propuesta del convencional por la Capital Federal Arturo Mathov para que el convencional de más edad Nicolás Repetto se haga cargo de la presidencia de la Convención. La Asamblea fue formalmente clausurada el 14 de noviembre de ese año ante los repetidos retiros de los bloques, lo que provocaba la falta de quórum necesario para que sesione la misma.

La historia nos señala que en el seno de la misma fueron varias las ideas que se enfrentaron. Entre ellas: a) Los que plantearon que el proceso estaba viciado de nulidad por no haber sido convocada por el Congreso, sino por decreto del presidente de facto, y por esa razón muchos de los convencionales no se incorporaron o renunciaron y se retiraron de la Asamblea; b) Los que solo querían derogar la Constitución de 1949 y volver a la Carta de 1853 manteniendo la intangibilidad en su redacción; c) Y los que querían volver a la Constitución de 1853, pero ubicarla en sintonía con los tiempos del Constitucionalismo social que proponía garantizar los derechos sociales y colectivos, como había ocurrido en el mundo con la Constitución Mejicana de 1917.

Es misión de la Universidad, hacer a la palabra más sabia y que para lograrlo necesita del estudio, de la soberanía del pensamiento, del rigor ético de la conducta y del juicio crítico

La Convención de 1957 declaró la vigencia de la Constitución de 1853 sin la reforma de 1949 y aprobó el artículo 14 bis con la inteligencia de que los derechos sociales institucionalizados debían alcanzar a todos los habitantes de la Nación sin discriminación alguna, superando en grado la etapa del constitucionalismo del siglo XIX caracterizado por la preponderancia dada a los derechos individuales.

Fue justamente el 24 de octubre cuando se votó el artículo nuevo después del artículo 14, conocido luego como el artículo 14 bis. La UCRP hizo el último esfuerzo para aprobar el 14 bis y, para eso, tuvo que llegar a la ciudad de Santa Fe el presidente del partido para disciplinar a la tropa. Por entonces ese cargo lo ocupaba Crisólogo Larralde quien logró reunir el quorum necesario para aprobar el artículo 14 bis, por lo que no es exagerado decir que ese artículo nuevo se lo debemos a don Crisólogo.

Como señalábamos al principio, es misión de la Universidad, hacer a la palabra más sabia y que para lograrlo necesita del estudio, de la soberanía del pensamiento, del rigor ético de la conducta y del juicio crítico.

En el sexagésimo quinto aniversario, la centenaria Universidad Nacional del Litoral decidió contribuir a hacer más sabia la palabra de nuestra historia, con una placa exhibida en la entrada de su histórico Paraninfo que recuerda a la Convención Constituyente de 1957, para que anide en la piedra inextinguible con la que se construyó el edificio, en pos de la memoria del país, los derechos sociales y la justicia del trabajo.

*Prof. Abog. Universidad Nacional del Litoral (UNL).