Desde 1964, hace ya 62 años, se entrega ininterrumpidamente un premio a los principales científicos argentinos. Las bases las pensó y redactó el médico e investigador argentino Bernardo Houssay, quién luego sería el primer latinoamericano en ganar el Nobel en Ciencias.
Se trata del Premio Fundación Bunge y Born, que además desde 2001 destaca a los científicos jóvenes más relevantes con un premio Estímulo.
La disciplina elegida para este año es la química, que estudia la composición, estructura, propiedades y transformaciones de la materia y su relación con la energía. Es central porque se conecta con otras ciencias y está presente en los materiales que dan forma al mundo. Su desarrollo permitió el estudio de sustancias naturales, su estructura, propiedades y procesos, y también la creación de sustancias y materiales nuevos.
La entrega, que se ha vuelto una verdadera celebración de la ciencia, será este lunes 14 de septiembre, a las 18 horas, en la Sala Argentina del Palacio Libertad, Sarmiento 151, CABA.
Un reconocimiento a la trayectoria de un científico con impacto social y tecnológico. El Dr. Omar Azzaroni ha realEl doctor Omar Azzaroni ha realizado aportes sobresalientes en las áreas de ciencia en las que trabaja (polímeros, química de superficies, materia blanda y nanotecnología), promoviendo la transferencia del conocimiento hacia desarrollos con impacto social y tecnológico, dando lugar a patentes y la creación de una empresa de base tecnológica.
La fundamentación del jurado es elocuente: “Es una combinación excepcional de excelencia científica, liderazgo académico, innovación tecnológica y compromiso con el desarrollo del sistema científico nacional”. Y detalla: “Sus trabajos han contribuido significativamente a consolidar nuevas líneas de investigación, posicionándolo como una referencia internacional en química de materiales blandos y nanotecnología. Además, ha contribuido de manera fundacional al establecimiento de la comunidad de la química de la materia blanda en el país”.
Una de las aplicaciones más relevantes de sus investigaciones se desarrolló al notar la falta de un instrumento para diagnosticar de forma sencilla la enfermedad crónica renal, una patología tan extendida como la hipertensión, la diabetes o la obesidad, que sí tienen sistemas de medición de bajo costo desde hace tiempo.
A partir de un convenio de investigación y desarrollo (I+D) entre el CONICET, la Universidad Nacional de La Plata y una empresa de base tecnológica con inversión extranjera, el equipo desarrolló un dispositivo para detección y medición de biomarcadores renales, enteramente argentino en su diseño científico y construcción que ya atravesó exitosamente la fase de validación clínica en el Hospital San Martín de La Plata y está iniciando el proceso de aprobación regulatoria.
Se trata de un dispositivo accesible, portátil y de fácil operación para centros de baja complejidad, que permitirá el diagnóstico y control en pacientes con problemas renales a tiempo evitando movilizarse a ilos centros de salud de alta complejidad.
Esos son los resultados más visibles, pero como todo científico reconocido el camino recorrido es muy largo y denso. Omar es doctor en Química por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), post doctor en la Universidad de Cambridge (Reino Unido), y Humboldt Fellow en el Instituto Max Planck de Polímeros (Alemania). Es Investigador Superior del CONICET y profesor titular de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP. Ha recibido numerosas distinciones, entre ellas el Premio Houssay, el Premio Konex y el Georg Forster Research Award de la Fundación Alexander von Humboldt.
Reconocimiento a los científicos jóvenes que desarrollan biosensores.
Este año el Premio Estímulo 2026 tiene dos ganadores jóvenes con recorrido científico destacado.
La doctora Daiana Capdevila estudia cómo evolucionan las proteínas que se ocupan de medir la disponibilidad de metales y compuestos con azufre dentro de las bacterias. Desde ahí ha realizado aportes destacados en las áreas de química estructural, bioquímica y bioinorgánica, contribuyendo a la comprensión de los mecanismos moleculares que regulan procesos biológicos esenciales en sistemas de relevancia biomédica.
El jurado a la hora de premiarla escribió: “Capdevila ha desarrollado, en una etapa temprana de su carrera, una trayectoria científica de notable calidad y proyección, caracterizada por contribuciones originales aplicadas al estudio de problemas fundamentales de relevancia biológica”. Y agregó: “Su sólida producción científica, el reconocimiento obtenido a nivel nacional e internacional, la consolidación de una línea de investigación propia, la formación de recursos humanos y la dirección exitosa de proyectos competitivos evidencian una madurez científica excepcional para su generación”.
Junto a su equipo, Daiana trabaja en distintos proyectos aplicados, entre los que se destacan el desarrollo de biosensores (tests rápidos) para distintas enfermedades infecciosas. En particular, se enfocan en sensores de moléculas que contienen azufre muy importantes en enfermedades relacionadas con el intestino y las bacterias que viven allí. Otra aplicación de los biosensores es en el análisis de la contaminación ambiental, por ejemplo, en la detección de plomo y arsénico. Esto se implementó a través de ACUMAR, en la cuenca Matanza Riachuelo, para la detección de plomo.
Daiana Capdevila es doctora en Ciencias Químicas por la Universidad de Buenos Aires (UBA), investigadora independiente del CONICET, jefa del Laboratorio de Fisicoquímica de Enfermedades Infecciosas de la Fundación Instituto Leloir (FIL-IIBBA) y profesora adjunta de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).
Su trayectoria ha sido reconocida con el premio FIMA Leloir, la distinción Franco Argentina a la Innovación, el Premio Estímulo de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y la beca L’Oréal-UNESCO-CONICET.
El doctor Marcos Tascon es el otro joven premiado, quien ha realizado aportes destacados en las áreas de química analítica, ciencias de la separación y espectrometría de masas. Con sus estudios contribuyó al desarrollo de nuevas metodologías e instrumentación para el análisis de muestras complejas con mínima o nula invasividad, con aplicaciones que abarcan desde el diagnóstico biomédico y el monitoreo ambiental hasta el estudio y conservación del patrimonio cultural.
De su trabajo el jurado argumentó: “La trayectoria del doctor Tascon se distingue por la originalidad, calidad e impacto de sus contribuciones. A una etapa temprana de su carrera ha desarrollado una línea de investigación propia, reconocida internacionalmente, basada en el diseño de metodologías e instrumentación innovadoras. Su labor combina investigación de excelencia, desarrollos tecnológicos transferibles, formación de recursos humanos y una destacada capacidad para generar colaboraciones y capacidades científicas tanto en el país como en el exterior”.
Entre las principales aplicaciones del trabajo de Marcos se destaca el desarrollo de técnicas de baja o nula invasividad para monitoreo de contaminantes ambientales utilizadas con éxito en distintos museos argentinos como el Museo Histórico Nacional y el Museo Nacional de Bellas Artes.
Otro desarrollo de nula invasividad y manipulación para la conservación de fotografías históricas, utiliza el “olor” que desprende el material para analizar su estado de degradación y las condiciones del ambiente.
Los análisis de micromuestras también han permitido generar cronologías en pinturas rupestres, como en Inca cueva, Jujuy, donde junto a un equipo interdisciplinario de científicos pudieron establecer diferencias en las pinturas que van desde el 1.700 hasta 100.00 años AP.
Marcos Tascon es doctor en Ciencias Químicas por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), investigador Adjunto del CONICET y profesor adjunto de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).
Ha liderado proyectos nacionales e internacionales y realizado una formación posdoctoral en la Universidad de Waterloo (Canadá), referente mundial en tecnologías de microextracción.
Entre pares.
Este es un premio al que los investigadores no se postulan, sino que los eligen sus pares. La comunidad científica desconoce quienes compiten por el premio. El proceso es el siguiente: la Fundación Bunge y Born conforma cada año un comité de selección y un jurado, integrado por destacados científicos nacionales e internacionales, para definir a los premiados en cada categoría. El comité elabora una terna de candidatos para cada categoría, a partir de las cuales el jurado escoge a los ganadores, quienes se destacan indiscutiblemente en esa rama científica en el país.
Este año tuve el honor de ser el presidente del jurado, y lo integraron la Dra. Mirta Aranguren, Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP); el Dr. Victor Batista, Yale University, Estados Unidos; el Dr. Guillermo Raúl Castro, Universidad Federal de ABC (UFABC), San Pablo; y el Dr. Héctor Casimiro Goicoechea, Universidad Nacional del Litoral (UNL).
* Profesor Emérito de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (UBA). Investigador Superior (jubilado) CONICET. Presidente del jurado de los Premios Fundación Bunge y Born 2026