El multimillonario estadounidense Bill Gates deberá declarar el próximo 10 de junio ante una comisión del Congreso de Estados Unidos que investiga las conexiones del fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein y su colaboradora, Ghislaine Maxwell. La citación se produce tras la publicación de miles de documentos judiciales y administrativos que exponen vínculos, reuniones y comunicaciones entre el cofundador de Microsoft y el financista.
El nombre de Gates aparece en los “archivos Epstein”, un conjunto de documentos difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos que incluye correos electrónicos, agendas de reuniones, registros de viajes y material fotográfico. La comisión legislativa busca determinar el alcance de las relaciones de Epstein con figuras influyentes, posibles redes de financiamiento y eventuales encubrimientos.

Una auditoría del equipo de investigación CNN KFile sobre los archivos del caso desveló la existencia de 'cientos de referencias' al cofundador de Microsoft. La documentación detalla una bitácora de encuentros sostenidos entre 2010 y 2014, con escalas en Estados Unidos y Europa, que comprendían desde cenas privadas hasta una estrecha coordinación en proyectos filantrópicos. Si bien la comparecencia no constituye una imputación penal, posiciona a Gates como un testigo cardinal para desentrañar la arquitectura de contactos que Epstein reconstruyó tras su condena de 2008 y hasta su fallecimiento en 2019.
Qué muestran los documentos
Los archivos revelan que la relación entre Gates y Epstein comenzó en 2011, tres años después de que el financista se declarara culpable de delitos vinculados a la prostitución de una menor. Pese a ese antecedente, ambos mantuvieron contacto durante varios años.
Correos electrónicos incorporados al expediente muestran a Epstein ofreciendo asesoramiento sobre estrategias filantrópicas de la Fundación Bill y Melinda Gates, e incluso proponiendo encuentros con otros multimillonarios. En uno de los mensajes de 2014, Gates le escribió: “Disfruté mucho el desayuno”, en referencia a una reunión donde discutieron iniciativas de financiamiento global.
Los registros también documentan invitaciones de Epstein a su isla privada —que Gates asegura no haber visitado— y coordinaciones para reuniones en ciudades como Nueva York, Seattle y Oslo.
Además, la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes difundió fotografías en las que Gates aparece junto a Epstein y otras personas, aunque sin evidencia de actividades ilícitas.
Las acusaciones más controvertidas
La filtración de los archivos puso bajo la lupa borradores de mensajes que Epstein redactó en 2013, donde el delincuente sexual se adjudicaba haber facilitado medicamentos y encuentros sexuales para el magnate. Sin embargo, los documentos no cuentan con respaldo probatorio ni hay constancia de que salieran de la bandeja de salida de Epstein.
Desde el entorno de Gates, la respuesta recogida por CNN fue una desmentida categórica, describiendo el contenido como una fabricación 'absurda'. En este sentido, el historial judicial del caso se mantiene libre de denuncias directas de víctimas contra el empresario, quien sostiene que sus interacciones fueron estrictamente filantrópicas.
La defensa de Gates
Gates reconoció públicamente que su relación con Epstein fue “un enorme error”. En declaraciones internas ante su fundación, a las que accedió The Wall Street Journal, sostuvo: “No hice nada ilegal. No vi nada ilegal”. También afirmó que sus encuentros se limitaron a cenas y reuniones vinculadas a la filantropía, y negó haber tenido contacto con víctimas o haber visitado la isla privada del financista.
En entrevistas posteriores, insistió en que “lamenta cada minuto” que pasó con Epstein y que subestimó los antecedentes del empresario.

La sombra de Epstein no solo ha afectado la reputación pública de Gates, sino que fue un factor determinante en su vida privada. Melinda French Gates, quien se divorció del magnate en 2021, expresó en declaraciones recientes a NPR que el vínculo de su exmarido con el agresor fue "doloroso" y que él es quien debe responder ante la justicia. "Estoy feliz de estar lejos de todo este lío", sentenció.
La comisión del Congreso buscará determinar si la infraestructura de la Fundación Gates fue utilizada de alguna manera por Epstein para limpiar su imagen o si existieron operaciones financieras ilícitas que el Departamento de Justicia aún no ha procesado.
El equipo legal de Gates sostiene que las afirmaciones más gráficas contenidas en los correos de Epstein son "absolutamente absurdas y falsas", sugiriendo que el financista intentaba fabricar una influencia que no tenía para difamar al multimillonario tras el cese de sus interacciones.
"Estas afirmaciones solo demuestran la frustración de Epstein por no tener una relación continua con Gates y hasta dónde estaba dispuesto a llegar para atraparlo", declaró un portavoz oficial del multimillonario.
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