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INTERNACIONAL / 12 años
lunes 3 febrero, 2020

Caso de Isabella Nardoni: el infanticidio que estremeció a Brasil

La pequeña de 5 años fue arrojada desde un sexto piso. Los responsables por el crimen fueron su padre y su madrastra.

Isabella fue asesinado cuando tenía 5 años. Foto: Wikipedia
lunes 3 febrero, 2020

El caso de Isabella de Oliveira Nardoni fue uno de los infanticidios que más estremeció a Brasil. La pequeña de 5 años fue arrojada desde la ventana de un sexto piso del edificio en el que vivía su padre Alexandre Alves Nardoni (29) y su madrastra, Anna Carolina Trotta Peixoto Jatobá (24), en la ciudad de San Pablo. La pareja fue la responsable del crimen, por el que fueron condenados a 31 y 26 años de prisión, respectivamente. A casi 12 años de aquel fatídico día, en el país carioca todavía recuerdan el homicidio.

Isabella era hija de Nardoni y Ana Carolina Cunha de Oliveira, que se quedó embarazada a los 17 años. La noticia no fue bien recibida por el hombre, porque en ese momento tenía la intención de ingresar a la Facultad de derecho. La pequeña nació el 18 de abril de 2002, y la pareja se separó cuando la nena tenía apenas 11 meses.

El 29 de marzo de 2008, encontraron a Isabella agonizando en el jardín del Edificio London, donde residía su padre con su nueva familia. El hombre declaró ante la policía que un ladrón había entrado a la casa y arrojado a la nena por el balcón. Sin embargo, las investigaciones determinarían que no fue eso lo que pasó. 

El padre declaró que un ladrón había entrado a la casa y arrojado a la nena por el balcón

Las primeras versiones del caso indicaron que Nardoni dejó a su esposa y sus dos hijos, de 11 meses y 3 años, en el auto y subió al departamento para acostar a Isabella. Cuando bajó para ayudar a su pareja a entrar al resto de la familia a la vivienda, vio como la nena de 5 años estaba tirada agonizando en el jardín. Personal sanitario trató de reanimarla por 34 minutos pero la pequeña falleció. Mientras tanto, la policía desplegó un operativo para dar con el intruso.

Días después, las autoridades descubrieron que la pantalla protectora de la ventana del departamento estaba cortada intencionadamente para que la niña pudiera ser arrojada y que había manchas de sangre en la habitación de los hermanastros de Isabella, desde donde había sido tirada.

El padre y la madrastra fueron llevados ante las autoridades para declarar en reiteradas ocasiones pero siempre fueron liberados. Sin embargo, la opinión pública ya los había condenado por el infanticidio y eran repudiados casa vez que salían a la calle. Los primeros informes forenses que se dieron a conocer señalaron que el cadáver de la nena tenía signos de asfixia. El documento ponía en duda que la niña se hubiera caído, debido al bajo número de fracturas en su cuerpo. 

El protector de ventana roto y las manchas de sangre apuntaron las sospechas hacia el padre y la madrastra

Además de la rotura del protector de ventana y las manchas, las sospechas de que se trató de un asesinato se basaban en la declaración de la pareja: no había signos de que hubieran robado en la casa, no faltaba ninguna pertenencia y tampoco había señales de que un intruso hubiera ingresado al edificio, que tenía fuertes medidas de seguridad.

Un informe forenses más detallado concluyó que la nena había sido arrojada por las muñecas, una de las cuales tenía una fractura que se produjo cuando todavía estaba con vida. Además, tenía un trauma de cráneo y la lengua entre los dientes y lesiones petequiales en corazón y pulmones, indicios de que había sido asfixiada. También se detectaron golpes y otras lesiones anteriores. 

La policía detectó rastros de sangre por la vivienda, desde las habitaciones, el pasillo, la manija de la puerta de entrada  y en la sábana donde se acostó la pequeña al llegar esa noche a casa. En el auto de la familia también había sangre. Los investigadores afirmaron que habían tratado de limpiar la escena del crimen.

La autopsia determinó que Isabella fue asfixiada

Con la acumulación de pruebas, el 7 de mayo de 2008 el juez  Mauricio Fossen ordenó la prisión preventiva de la pareja. A principios de 2009, tres jueces de la 4ta Cámara Criminal del TJ decidieron por unanimidad que ambos serían llevadas a un jurado popular. El juicio por homicidio calificado arrancó el 22 de marzo de 2010, dos años después de la muerte de Isabella.

El 27 de marzo 2010 se dio a conocer la sentencia: Nardoni tendría que cumplir 31 años, 1 mes y 10 días de prisión mientras que Ana Carolina Jatobá, fue condenada a 26 años y 8 meses de cárcel. En 2017 la mujer consiguió la progresión al régimen carcelario semiabierto. El hombre logró lo mismo en 2019. Los hijos de la pareja tiene ahora 16 y 13 años y viven con sus abuelos maternos.

A casi dos meses de cumplirse 12 años del infanticidio, Brasil todavía recuerda el caso, que tuvo resonancia tanto dentro como fuera del país.

B.D.N. EA


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