INTERNACIONAL
claudia sheinbaum versus Xóchitl Gálvez

Comenzó una campaña electoral histórica en México, que consagrará a su primera presidenta

Pese a que hay un tercer candidato, el diputado, Jorge Álvarez Máynez, por el Movimiento Ciudadano, la disputa se resolverá entre Sheinbaum, la exalcaldesa de la capital, heredera del actual mandatario, Andrés Manuel López Obrador, de gran popularidad, y la opositora de centroderecha Gálvez, apoyada por los partidos tradicionales PRI, PRD y PAN.

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Opuestas. Sheinbaum con su gran valedor, López Obrador, que conserva una popularidad del 70% después de seis años de gobierno. Gálvez, senadora de raíces indígenas, basará su campaña en la violencia del narco. | cedoc

La campaña electoral despegó ayer en México con la perspectiva de consagrar a la primera mujer presidenta entre la izquierdista Claudia Sheinbaum y la opositora de centroderecha Xóchitl Gálvez, lo que supondría un hito en este país de marcada cultura machista.

Sheinbaum, física y exalcaldesa de Ciudad de México de 61 años, obtiene el 63% de las preferencias para los comicios del 2 de junio, por delante del 31% de Gálvez, ingeniera en computación, también de 61 años, según un promedio de encuestas de la firma Oráculus.

Jorge Álvarez, diputado de centroizquierda de 38 años, va tercero con el 5%.

Locuaz senadora de raíces indígenas, Gálvez empezó su campaña de madrugada en Fresnillo (estado de Zacatecas, norte), devastado por la inseguridad, primera etapa de un recorrido por tres de las ciudades donde la gente se siente más insegura.

“Inicio mi campaña con una señal de profundo respeto a las víctimas de la violencia en México”, dijo al arrancar un mitin pidiendo un minuto de silencio con el puño izquierdo en alto. La exsenadora y empresaria tecnológica dijo que bajo su liderazgo “se acabaron los abrazos a los delincuentes; se enfrentarán a la ley”. Con esta estrategia, intenta golpear el talón de Aquiles del mandatario Andrés Manuel López Obrador: el combate a los cárteles del narcotráfico, ante los cuales el presidente practica una política que privilegia atender las causas, como la pobreza, antes que la letalidad, bajo el lema “abrazos, no balazos”.

Atentado contra militares. Cuatro militares murieron y nueve resultaron heridos el jueves en un ataque con explosivos en el estado de Michoacán (oeste), cuando intentaban localizar un campamento de un cártel, confirmó ayer López Obrador (ver recuadro). Las autoridades atribuyen al narco la mayoría de los 449 mil asesinatos y más de 100 mil desaparecidos que México acumula desde que en 2006 los militares fueron involucrados en la lucha antidrogas.

“Están buscando la manera de subir en las encuestas, pero no hay manera de que puedan, porque representamos el futuro, y ellos, el pasado”, dijo Sheinbaum el jueves al negar que en México exista “violencia generalizada” que ponga en riesgo la elección.

De estilo reservado y cauto, Sheinbaum dará el puntapié inicial a su campaña esta tarde en el Zócalo, principal plaza pública de Ciudad de México y feudo izquierdista.

La muy probable llegada de una mujer a la presidencia marcará un hito en este país de larga tradición machista y graves problemas de violencia de género. Solo el año pasado hubo 852 femicidios, según cifras oficiales.

Continuidad. Sheinbaum promete continuar con la “cuarta transformación”, como se denomina el proyecto de López Obrador, cuya popularidad bordea el 70% gracias a sus programas sociales y la estabilidad de la segunda economía latinoamericana después de Brasil. En México, principal sociocomercial de Estados Unidos, no hay reelección presidencial.

Gálvez, por su parte, ofrece fomentar la inversión extranjera –ya en altos niveles–, intensificar el combate contra el narcotráfico, poner fin a la explotación de combustibles fósiles y a la “militarización” del país.

Fiel escudera de López Obrador desde hace dos décadas, “Sheinbaum se encuentra en una posición muy fuerte”, comenta desde Washington Michael Shifter, ejecutivo del centro de reflexión Diálogo Interamericano.

Poner el dedo en la llaga de la criminalidad se perfila como la estrategia de Gálvez, que subraya que el 38% de los 449 mil homicidios ocurrieron durante el gobierno de López Obrador, según la estadística oficial. Prometió duplicar el tamaño de la Guardia Nacional que creó López Obrador a 300 mil, pero bajo liderazgo civil. También propuso una colaboración más estrecha con Estados Unidos para enfrentar al “enemigo común” de los cárteles, algo que ha sido una fuente constante de tensión para López Obrador con su vecino del norte.

La oposición, agrupada en la alianza de partidos tradicionales PRI, PAN y PRD, ha pasado a la ofensiva tras recientes publicaciones en medios como The New York Times, sobre presuntos contactos y dinero del narco en las campañas de López Obrador en 2006 y 2018. Pero Shifter estima que estas acusaciones, que no han sido comprobadas, no ganarán “mucha tracción entre la mayoría de mexicanos” ni reducirán “la cómoda ventaja de Sheinbaum”. AMLO, como se conoce al presidente por sus iniciales, podría incluso sacarles provecho argumentando que es “perseguido por la prensa extranjera”, añade.

“Proyecto totalitario”. La oposición también apunta hacia un paquete de reformas propuesto por el gobierno al Congreso, que a su juicio intenta consolidar un “proyecto totalitario”. AMLO plantea la elección popular de los magistrados de la Suprema Corte y de los consejeros del Instituto Nacional Electoral, así como reducir el presupuesto de estos organismos, a los que acusa de servir a las élites y haber tolerado fraudes que le costaron la presidencia en sus dos primeros intentos.

Shifter opina que aunque “nada es imposible en política”, es “muy poco probable” que Gálvez recorte significativamente la ventaja. “AMLO es demasiado popular y la maquinaria del gobierno y del partido (Morena) es demasiado formidable. Además, la economía está funcionando bien”, añade.

Durante su gobierno, 8,9 millones de personas salieron de la pobreza, según cifras oficiales que indican que el porcentaje en tal situación pasó del 43,9% en 2020 al 36,3% en 2022.