INTERNACIONAL
GUERRA EN ORIENTE

El estrangulamiento del estrecho de Ormuz pone en crisis al Consejo de Seguridad de la ONU

Sería inminente un segundo texto de Bahrein al Consejo de Seguridad, autorizando a los barcos el uso de la «fuerza defensiva» si son impedidos de circular por las autoridades iraníes.

El secretario general de la ONU, António Guterres
El secretario general de la ONU, António Guterres | AFP

(Desde Ginebra) Una primera resolución, patrocinada por Bahrein y Jordania, adoptada el pasado 11 de marzo por 13 votos a favor, con las abstenciones de Rusia y China, no consiguió restablecer la libre circulación de navíos que transporten petroleo iraní por el estrecho de Ormuz, obstaculizada por Téhéran. Sería inminente un segundo texto de Bahrein al Consejo de Seguridad, autorizando a los barcos el uso de la «fuerza defensiva» si son impedidos de circular por las autoridades iraníes. (1)

Al tener el voto en contra de al menos 1 país, entre los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad (Estados Unidos, China, Francia, Rusia y Reino Unido), cualquiera de ellos puede bloquear un proyecto de resolución sobre paz, seguridad y sanciones. No tienen ese poder los 10 miembros no permanentes, que pueden votar o abstenerse, pero no cuentan en el procedimiento. Estos últimos países rotan cada 2 años. En 2026, figuran Bahrein, Colombia, Dinamarca, Grecia, Pakistán, Panamá, Somalia, Letonia, Liberia, y República Democrática del Congo.


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Es costumbre en el Consejo de Seguridad de la ONU, de no publicar borradores de la resoluciones mientras se negocian. Según los hábitos históricamente observados, China y Rusia suelen oponerse a cualquier propuesta que faculte el uso de la fuerza y «escalar» un conflicto, mientras que los Estados Unidos, y ahora los países del Golfo, como Arabia Saudita y los Emiratos Arabes Unidos, y otros aliados, se inclinan por apoyar la intervención militar.

Estando interrumpido el tránsito comercial y petrolero por el estrecho de Ormuz, se ha bloqueado una de las rutas marinas más importante del planeta, por donde pasa un quinto del petroleo internacional. «Los que mas sufren son las poblaciones mas vulnerables del mundo», alertó el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, pidiendo a los beligerantes que encuentren «una vía pacífica», que ponga fin a la guerra desencadenada por Estados Unidos e Israel, contra Iran. Téhéran advirtió al Consejo de Seguridad de la ONU contra cualquier acción provocadora.

«Estrangulados económicamente y denunciando el terrorismo económico contra el mundo entero, Bahrein y los Emiratos Arabes Unidos quieren obtener el aval del Consejo de Seguridad de la ONU para reabrir el estrecho por la fuerza». Guterres observa que se han bloqueado un tercio de los abonos globales, pudiendo conducir a una escasez grave para las cosechas, aumentando las hambrunas, necesitándose un mecanismo para que Téhéran deje pasar esos abonos por el estrecho de Ormuz.

Trascendió que el proyecto de resolución cuyo voto viene postergándose, evoca «un recurso a la fuerza para proteger a los barcos que intentarían navegar en las aguas internacional del estrecho, si fueran blancos de los tiros iraníes». El texto en negociación «autoriza a los estados miembros que actúen a nivel nacional o por intermedio de asociados navales multinacionales voluntarios, a emplear todos los medios necesarios, de naturaleza defensiva y proporcional a las circunstancias en el estrecho de Ormuz, y en las aguas adyacentes» un texto que en el estado actual significaría una carta blanca a la escalada militar de Iran, que no podría obtener los avales de Rusia y China.

«Francia debería votar en favor de una resolución que vaya en sentido de una estabilización del estrecho de Ormuz», como ha reiterado Emmanuel Macron en Seul, el 2 de abril pasado, misiones puramente defensivas que preconiza el presidente francés. «Los países del Golfo quieren el aval del Consejo de Seguridad: si la ventana diplomática, ya estrecha, se cerrara, dispondrían al menos de esta autorización para entrar en acción».

Bahreïn o los Emiratos Arabes Unidos, justifican el recurso a la fuerza explicando que los iraníes están dispuestos a llevarse todo por delante en la caída, incluyendo el comercio mundial. Su «loby» revela sobre todo lo duro que significa para ellos el bloqueo del estrecho. La producción de petroleo emiratí a caído un 30 %. El bloqueo del estrecho significa para ellos un viraje estratégico, acechados por 438 misiles balísticos y mas de 2000 drones con que los apunta Téhéran, antes que a Israel.

Mas habituados al rol de mediadores en la región y administrando activos iraníes, los «emiratiés» han roto toda relación diplomática con Iran, previendo que invocaran el derecho a la legítima defensa. El entendimiento entre los Estados Unidos y los países del golfo se observa en los pasillos de la ONU, confirmado por Donald Trump días pasados, quien agradeció a los «aliados» del Medio Oriente… Ciertos diplomáticos sugieren que Washington podría apoyarse en lo que resuelva el Consejo de Seguridad de la ONU para que sus propios planes sean aceptados en un momento oportuno.

Otro dolor de cabeza para los diplomáticos es asegurar el transito del 30% del comercio mundial de abonos. Se aguardan decisiones cruciales en regiones como el este de Africa o el sur de Asia. No puede ser reemplazados para más tarde. Los precios podría subir en junio próximo. Antonio Guterres y 4 agencias «onusianas» han imaginado un mecanismo de paso de navíos con abonos, que si Iran lo autoriza, podrían alimentar 320 millones de personas afectadas por la inseguridad alimenticia, hoy 2 veces mayor que en 2019.

(1) Le Monde, Paris 4 de abril de 2026.