INTERNACIONAL
temen el impacto en los comicios de noviembre

Fractura en la ultraderecha de EE.UU. por la guerra en Irán

Varios comentaristas y representantes de la derecha y del movimiento MAGA, que siempre fueron leales a Trump, expresaron críticas contra el mandatario por embarcarse en el conflicto con la República Islámica y dejar de lado su promesa de no intervenir en guerras “interminables”. “Son gente estúpida”, reaccionó indignado el presidente estadounidense.

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Enojo. Los militantes de la MAGA se quejan por el efecto del conflicto en la economía. | cedoc

El presidente estadounidense Donald Trump arremetió duramente contra varios comentaristas conservadores conocidos que vienen criticando su guerra contra Irán, y calificó a sus antiguos aliados de “locos” que buscan llamar la atención.

“Son gente estúpida, ellos lo saben, sus familias lo saben, ¡y todo el mundo lo sabe también!”, escribió Trump en una publicación de casi 500 palabras en las redes sociales. “Son unos chiflados, unos alborotadores y dirán cualquier cosa con tal de conseguir publicidad ‘gratuita’ y barata”, se quejó furioso el mandatario.

En el punto de mira del presidente estaban Tucker Carlson y Megyn Kelly, dos antiguos presentadores de Fox News convertidos en podcasters independientes, así como Candace Owens y Alex Jones, también podcasters y destacados teóricos de la conspiración.

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Los cuatro criticaron abiertamente a Trump por el conflicto con Irán y le reprocharon el giro que dio, abandonando sus promesas de campaña contra la guerra y, en distintos grados, acusándolo de ceder a la presión de Israel para iniciar el conflicto.

Sus críticas han puesto de manifiesto la fractura que hay en la derecha estadounidense, particularmente en la MAGA (el movimiento que respaldó el ascenso del presidente) respecto a la guerra, lo que supone un importante riesgo político potencial para el Partido Republicano de Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

Steve Bannon, uno de los representantes más claros de la ultraderecha, advirtió que si la guerra se convierte en un “estancamiento pesado”, el movimiento podría perder el apoyo de los votantes conservadores más jóvenes y escépticos de la intervención militar.

El origen. El descontento en ciertos sectores del movimiento MAGA ante el conflicto con Irán responde a una fractura ideológica que ha existido desde los inicios del trumpismo, pero que la guerra llevó al límite. Aunque la mayoría de la base sigue siendo fiel al presidente, las críticas de figuras influyentes y militantes se basan en varios puntos.

Para muchos seguidores, la promesa principal de Trump fue terminar con las “guerras interminables” y evitar que EE.UU. actúe como la “policía del mundo”. Los sectores más aislacionistas sienten que una intervención directa en Irán es una repetición de los errores de Irak y Afganistán, algo que Trump criticó ferozmente durante años. Argumentan que los recursos y la atención deberían estar en la frontera sur o en la economía doméstica, no en un conflicto en el Medio Oriente, ajeno a los intereses del ciudadano estadounidense promedio.

El ala más pragmática y populista del movimiento está alarmada por las consecuencias económicas del conflicto. La inestabilidad en el estrecho de Ormuz ha provocado picos en el precio de los combustibles, lo que contradice la promesa de Trump de reducir el costo de vida.

Existe el temor de que una guerra prolongada frene el crecimiento económico que muchos votantes esperaban tras su regreso a la Casa Blanca. Voces que antes eran defensores incondicionales, expresaron un rechazo público inusual por las decisiones de Trump, entre ellos Tucker Carlson y Megyn Kelly.

Fuerte salto de la inflación: 3,3%

La inflación en Estados Unidos registró un fuerte salto el mes pasado, a 3,3% anual, debido al incremento de los precios de los combustibles por la guerra en Medio Oriente, según datos oficiales divulgados ayer.

El índice de precios al consumo (IPC) había registrado un incremento de 2,4% en los 12 meses terminados en febrero. Entre febrero y marzo los precios de las naftas se dispararon 21,2%. Un aumento semejante no se había observado desde 1967, subraya el servicio estadístico estadounidense (BLS).

Aunque es el primer productor mundial de petróleo, EE.UU. no ha sido inmune a la disparada de los precios de la energía y de los combustibles, que subieron rápidamente con el cierre del estrecho de Ormuz por parte de la Guardia Revolucionaria de Irán.