La dirigente opositora María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, regresó el domingo a Venezuela después de casi un año fuera del país y fue recibida por miles de seguidores.
Al día siguiente, un portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior tomó nota del acontecimiento y llamó al Gobierno y a la oposición a aprovechar la oportunidad para avanzar hacia un diálogo “inclusivo, liderado por los propios venezolanos”, que permita llegar a elecciones “libres y justas”.
Una declaración que incluyó una condición central: los comicios deben contar con “garantías creíbles” y asegurar la “plena participación de todas las fuerzas políticas”.
Por decirlo de otro modo, no alcanza con fijar una fecha para votar. Para que una elección sea considerada competitiva, los candidatos deben poder presentarse, hacer campaña y disputar el poder sin exclusiones.

La posición de Bruselas pone sobre la mesa uno de los puntos más sensibles de la crisis venezolana.
A pesar de proclamar ganador a Nicolás Maduro en las presidenciales de julio de 2024, el Consejo Nacional Electoral no publicó los resultados desglosados por mesa.

De modo que la oposición, que reunió copias de las actas electorales, sostuvo que el vencedor había sido Edmundo González Urrutia, quien compitió después de que las autoridades inhabilitaran a Machado por 15 años. Según la sentencia, la dirigente había sido "partícipe de la trama de corrupción orquestada" durante el Gobierno interino de Juan Guaidó.

El escenario cambió en enero de 2026, cuando una operación militar de Estados Unidos capturó a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y los sacó de Venezuela. Desde entonces, Delcy Rodríguez, quien era vicepresidenta, quedó al frente del Gobierno como presidenta interina, con el respaldo de la administración de Donald Trump.
Delcy Rodríguez reivindicó el diálogo y evitó referirse directamente a su regreso
La presidenta interina defendió las negociaciones que lleva adelante su Gobierno y sostuvo que el diálogo debe servir para discutir reformas políticas y judiciales y recuperar activos venezolanos en el exterior. “Yo espero que el diálogo siga siendo un espacio para la participación política”, afirmó.
A su vez, Rodríguez planteó que las conversaciones deben permitir que “todas las voces se puedan escuchar” y pidió que quienes promovieron sanciones contra Venezuela revisen sus posiciones.
Consultada sobre el regreso de Machado, evitó darle un lugar central al modo en que la opositora había ingresado al país. “Es indiferente”, respondió, antes de cuestionar lo que consideró una puesta en escena. “Debe cesar la política como un show, porque la política es algo muy serio”, agregó.
También dejó una advertencia sobre la situación judicial de la dirigente. “Ojalá haya arrepentimiento, remordimiento, rectificación y pueda aportar algo al país”, sostuvo al referirse a las acusaciones.
“No hay persecución política en Venezuela”, afirmó, pese a las denuncias de dirigentes opositores y organizaciones sobre detenciones y restricciones a la actividad política.
María Corina Machado regresó a Venezuela tras casi un año en el exilio
Silencio en la cúpula chavista y advertencias desde el oficialismo
Las principales figuras del oficialismo evitaron referirse directamente a su llegada, aunque algunos dirigentes defendieron el proceso de negociación y otros lanzaron mensajes de tono amenazante.
A cargo de las conversaciones impulsadas por Estados Unidos, el diputado oficialista Jorge Arreaza, integrante de la delegación chavista, defendió el sentido del proceso. “El proceso de diálogo en marcha no procura la neutralización o desaparición del otro, busca crear las condiciones para que el ejercicio de la política se haga sin confrontaciones desmedidas, cerrando filas con la Constitución”, afirmó.
Otros mensajes fueron menos conciliadores. Ilenia Medina, secretaria general del partido Patria Para Todos, escribió sobre Machado: “Va presa. Gracias, no hay que pedir extradición”.
Por su parte, el hijo de Nicolás Maduro, el diputado Nicolás Maduro Guerra, publicó un mensaje en el que llamó a la convivencia, el respeto y la tolerancia, sin mencionar directamente a Machado. “Pase lo que pase, con amor, paz, respeto, tolerancia, convivencia y las bendiciones de nuestro Señor, nosotros siempre venceremos”, escribió.

A pesar de que suele dedicar parte de su programa televisivo a cuestionarla, Diosdado Cabello, ministro del Interior y una de las figuras más influyentes del oficialismo, no hizo declaraciones públicas.

MV/MSS