INTERNACIONAL
REENCUENTRO EL 26 DE JUNIO

Lula da Silva dijo sentir "mucha preocupación" por Argentina y confirmó el viaje de Alberto Fernández a Brasil

El presidente brasileño quiere tener preparada una salida para las conversaciones que mantendrá con su par argentino. "Espero que para ese día tengamos una solución, que pueda llevar un poco de tranquilidad al pueblo argentino, en esta difícil situación que atraviesan nuestros hermanos", dijo.

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva | CEDOC

Muy temprano esta mañana, antes de partir para París, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se reunió con la prensa para contar los resultados de su viaje a Italia. Se extendió en todos, y cada uno, de los temas que hoy están en el candelero. Habló mucho de Argentina, y confirmó su bilateral el lunes 26 de junio en Brasilia con Alberto Fernández. También dedicó un buen párrafo a analizar las dificultades del Mercosur y la Unión Europea, para llegar a buen término con un pacto que se negocia desde hace más de 20 años. Según juzgó su asesor especial para asuntos internacionales, Celso Amorim, las nuevas exigencias formuladas por los europeos, convierte el  tratado en un “acuerdo neocolonialista”.

Ese será uno de los principales asuntos del diálogo de Lula con el francés Emmanuel Macron, con quien tendrá un “almuerzo de trabajo” mañana al mediodía en el Palacio del Eliseo. Lula se extendió, en la conferencia con los periodistas, sobre los resultados de su encuentro con el Papa Francisco y la visión que comparten con relación a las dificultades para terminar con el conflicto bélico de Ucrania y Rusia. Además, el líder brasileño debe participar, el sábado, de la cumbre presidencial sobre el Nuevo Pacto Financiero Global, una iniciativa que propuso Macron en la última conferencia del G20, a fines del año pasado en Bali. 

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En ese foro, el discurso de Lula apuntará a la necesidad de “no ahorcar” a los países endeudados. Interrogado sobre sus promesas de auxilio a la Argentina, el presidente expresó su intranquilidad sobre el panorama económico de su socio estratégico, como suele definir a nuestro país. “Personalmente, tengo mucha preocupación con la situación económica de los argentinos. Estoy tratando de hacer todo el esfuerzo posible para financiar las exportaciones brasileñas hacia el mercado argentino. Y ¡dejo claro que cuando mejor esté la Argentina, mejor será para Brasil. Y si fuera peor, también será peor para nosotros”, sostuvo el mandatario; tal como ya había señalado en otras oportunidades.

Lula quiere tener preparada una salida para las conversaciones que mantendrá el lunes con Alberto. “Espero que para ese día tengamos una solución, que pueda llevar un poco de tranquilidad al pueblo argentino, en esta difícil situación que atraviesan nuestros hermanos”. A los periodistas les comentó que ayer llamó a su ministro de Hacienda, Fernando Haddad, para pedirle que lleve una propuesta concreta al encuentro con la delegación argentina, a fin de solucionar los aprietos en el comercio bilateral. Aun así, se congratuló del hecho de que Argentina esté “volviendo a la normalidad” con el fin de la sequía que castigó al país durante el segundo semestre de 2022.

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Una guerra sin final predecible

El presidente brasileño enfatizó sus dudas sobre el comienzo del proceso pacificador, en la guerra que según dijo envuelve ahora no sólo a Ucrania y a Rusia: “La Unión Europea está involucrada en ese conflicto, y también Estados Unidos” sostuvo. “Lo que buscamos ahora es hablar con algunos países que no estén comprometidos, como China e Indonesia. También podrían sumarse México y Argentina, además de naciones de África”, sostuvo Lula. Admitió que no será fácil sentar las partes enfrentadas em una mesa de negociación: “Si fuera así, ya se habría resuelto. Es difícil encontrar un denominador común. Va a llevar tiempo”.

También hizo cuestión de subrayar, con énfasis, que “un acuerdo de paz no es una rendición. Tanto Kiev como Moscú deben ganar alguna cosa, de lo contrario no habrá negociación”. Hizo referencia, luego, a las posiciones por ahora irreductibles de ucranianos y rusos. “Si la propuesta de uno de ellos es que el otro debe ceder cien por ciento,
entonces no se trataría de un acuerdo sino de rendición” declaró enfático. Y recordó que Brasil ya “cuestionó la ocupación territorial de Ucrania en la votación en las Naciones Unidas. Precisamos convencerlos de parar la guerra, que ya causó mucha destrucción”.

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Mercosur vs Unión Europea

En vísperas de su almuerzo con Macron, Lula pasó varios mensajes a través de la prensa. Sin dudas, el presidente brasileño está muy incómodo con medidas de la UE incluidas este año respecto a “penalizaciones” contra Brasil si no llegara a cumplir en su totalidad los compromisos medio ambientales. “No es correcto que se esté discutiendo un tratado y alguno de los firmantes quieran punir al otro”, se quejó. Para él, “un consenso final supone una vía de dos manos: todos precisamos conquistar algo en ese proceso”. De acuerdo con el líder brasileño “todo el mundo sabe de la dureza de los franceses en la defensa de su agricultura. Es normal que sea así; pero también es normal que no aceptemos”.