Por decisión personal y aceptada por la justicia, Noelia Castillo Ramos recibirá a las 14 horas de Argentina la eutanasia.
Noelia tiene 25 años y es de Barcelona. Sufrió graves lesiones en la columna vertebral tras intentar quitarse la vida después de haber sido víctima de dos agresiones sexuales distintas.
El proceso judicial que terminó aprobando la muerte asistida fue una batalla de 20 meses, principalmente en contra de su padre, quien no está de acuerdo con el procedimiento.

En diversas entrevistas la joven expresó su seguridad en su decisión. Además, una junta médica de Barcelona dio el visto positivo tras confirmar que ella estaba en plenas capacidades de elegir.
En las últimas horas se supo que su madre hizo todos los intentos por quebrar la idea de su hija, pero no lo logró.
Yolanda Ramos dijo que “si ella no quiere vivir, yo no puedo soportarlo más”, y agregó “por supuesto que no estoy a favor de la eutanasia, pero siempre estaré a su lado hasta el último momento, mientras ella me lo permita”.
Devastada, la madre hizo un último ruego a su hija para que cambiara de opinión y leyó en voz alta las ofertas de ayuda económica para que pudiera recibir nuevos tratamientos que la ayuden a mejorar, lo que podría facilitarle la vida "en caso de que quiera retirarse", dijo Yolanda.

Noelia Castillo Ramos será sedada y recibirá una inyección en su habitación de la residencia de ancianos Sant Pere de Ribes, donde vive, cuyo nombre se cree que es Sant Camil.
“Quiero irme en paz y dejar de sufrir”, dijo la joven que sufre de paraplejia irreversible tras un intento de suicidio fallido.
El abogado de la Fundación Española de Abogados Cristianos, José María Fernández, que representa al padre de la joven, explicó que las peticiones que se hicieron a la justicia para intentar suspender la eutanasia se basaron fundamentalmente en dos puntos. Por un lado, que la chica tenía problemas mentales que la incapacitaban para tomar esta decisión. El segundo fue que faltaban pruebas objetivas “sobre el dolor y el padecimiento” de la paciente.
El abogado subrayo que para que se cumpla la ley tiene que haber un contexto eutanásico porque si no, no se trata de una eutanasia sino de un “suicidio asistido”
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