sábado 28 de mayo de 2022
INTERNACIONAL noveno día de guerra
05-03-2022 00:59

Rusia controla la central nuclear bombardeada e intensifica los ataques en el sur de Ucrania

En el noveno día de la guerra, las tropas de Moscú ocuparon ayer la mayor central nuclear de Ucrania y Europa, bombardeada durante la madrugada, en un ataque que puso en vilo al mundo.

05-03-2022 00:59

Las tropas rusas ocuparon ayer la mayor central nuclear de Ucrania y de Europa, tras un ataque que provocó un incendio sin consecuencias en los niveles de radiactividad, pero que paralizó al mundo ante el temor de una nueva catástrofe atómica.

“Hemos sobrevivido a una noche que pudo poner fin a la Historia. La historia de Ucrania. La historia de Europa”, dijo el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, luego de que proyectiles rusos impactasen en la planta nuclear de Zaporiyia, unos 150 kilómetros al norte de la península de Crimea.

Los bomberos extinguieron el incendio que se desató en un edificio y un laboratorio, según las autoridades de Kiev, tras unas horas de alarma en las que sobrevoló el fantasma de una nueva catástrofe nuclear como la de Chernobyl en 1986 en la misma Ucrania, cuando este país formaba parte de la Unión Soviética.

La agencia de inspección de las plantas atómicas de Ucrania confirmó poco después que “no se han registrado cambios en la situación de la radiación” en planta, cuyo territorio quedó en manos de las fuerzas rusas. De los seis bloques, el primero fue puesto fuera de servicio, los número 2, 3, 5 y 6 están en proceso de enfriamiento y el 4 se encuentra operativo, precisó.

“Hay que impedir que Europa muera de un desastre nuclear”, declaró Zelenski, reclamando sanciones más duras contra Moscú.

El ataque ruso provocó conmoción mundial. El presidente estadounidense, Joe Biden, se comunicó de inmediato con Zelenski y con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y condenó la “irresponsabilidad” de Rusia.

El 24 de febrero, en el inicio de la invasión rusa, se registraron combates cerca de la ex central de Chernobyl, unos cien kilómetros al norte de Kiev, en manos de las tropas rusas desde entonces.

Nuevas negociaciones. En el noveno día de la ofensiva, la perspectiva de un alto el fuego parece lejana. En una segunda ronda de negociación el jueves ambos bandos solo acordaron crear corredores humanitarios para evacuar a civiles. Ucrania cuenta con que haya una tercera ronda de negociaciones con Rusia este fin de semana, declaró uno de los enviados ucranianos, Mikhailo Podoliak.

Esa información fue confirmada por la oficina del jefe del gobierno alemán, Olaf Scholz, quien habló por teléfono con Putin, indicó la cancillería en Berlín.

Pero el diálogo solo es posible si se aceptan “todas las exigencias rusas”, advirtió sin embargo Putin en esa conversación, de acuerdo con el Kremlin.

Putin negó además que las fuerzas rusas estén bombardeando ciudades ucranianas, a pesar de las imágenes de destrucción en los últimos días procedentes de Kiev, Járkov (este), Mariúpol (sureste) y otras urbes.

En una conversación con el mandatario francés, Emmanuel Macron, el lunes, Putin había exigido “el reconocimiento de la soberanía rusa de Crimea (anexada en 2014) y la desmilitarización y la ‘desnazificación’ del Estado ucraniano y la promesa de su estatuto neutro”.

Moscú justifica su invasión como una operación para proteger a la población de las regiones separatistas del Donbás, en el este de Ucrania.

“Un infierno”. La invasión rusa, aparentemente ralentizada en Kiev y Járkov (norteste), progresa en el sur. Zelenski pidió a los países occidentales que “cierren el cielo” ucraniano a las naves rusas o que entreguen aviones a Ucrania. Pero la OTAN aseguró ayer que sus aviones no actuarán en Ucrania, cerrando así la puerta a la creación de una zona de exclusión aérea. 

“Creemos que si hacemos eso, acabaremos teniendo algo que puede convertirse en una guerra total en Europa, envolviendo a muchos otros países y causando mucho más sufrimiento humano”, dijo Stoltenberg. Los países occidentales han entregado armas a Ucrania, pero han centrado su respuesta en una batería de sanciones para aislar a Rusia a nivel diplomático, económico, cultural y deportivo.

Este viernes se escucharon disparos en Bucha, al noroeste de Kiev, donde podían verse blindados rusos destruidos. Al este, se veía humo que salía de depósitos bombardeados.

A unos 350 kilómetros al este de la capital, la situación también se volvió “un infierno” en Okhtyrka, y es “crítica” en Sumy, según las autoridades locales.

En el estratégico puerto de Mariúpol (sudeste), la situación humanitaria es “terrible” tras 40 horas de bombardeos ininterrumpidos, incluyendo a escuelas y hospitales, declaró el vicealcalde Serguéi Orlov.

El jueves, los rusos consolidaron la toma de Jersón (290 mil habitantes, sur), su primera gran victoria hasta la fecha, e intensificaron sus bombardeos contra otros centros urbanos.

Al menos 47 personas murieron ese mismo día en un ataque contra áreas residenciales, incluyendo colegios, de Chernigov (norte), informaron las autoridades ayer en un nuevo balance revisado al alza.

Más de 1,2 millones de refugiados huyeron de Ucrania hacia los países vecinos desde el inicio de la invasión y millones de otros se han convertido en desplazados internos, de acuerdo con el Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas.

Mordaza a la prensa. A nivel doméstico, Moscú estrechó ayer su control sobre la prensa y aumentó la represión contra ONGs de defensa de los derechos humanos y de ayuda a migrantes. Putin promulgó  un proyecto de ley que introduce penas de cárcel de hasta 15 años por noticias falsas sobre el ejército ruso. El presidente firmó también un proyecto de ley que permitiría multas o penas de cárcel por exigir sanciones contra Rusia.

Por su parte, la agencia reguladora de comunicaciones de Rusia, Roskomnadzor, anunció el bloqueo del acceso a la red social Facebook dentro del territorio ruso como respuesta a supuestos casos de “discriminación” contra medios de comunicación del país. “Millones de rusos de a pie quedarán fuera de información confiable e impedidos de comuicarse”, lamentó Nick Clegg, el ex vicepremier británico Nick Clegg, hoy vicepresidente de Asuntos Globales de Meta, la empresa madre de Facebook.

La Roskomnadzor también “limitó” el acceso a los portales de edición en ruso de la BBC, la radiotelevisión internacional alemana Deutsche Welle y otros medios independientes.

Dos conocidas ONGs, la emblemática Memorial de defensa de los derechos humanas y otra dedicada a la ayuda a migrantes fueron objeto de redadas de la policía en Moscú, según las dos organizaciones.