El juez federal Ariel Lijo le concedió una prórroga de 15 días a Manuel Adorni para que presente la justificación de sus bienes, en el marco de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito. El plazo original vencía este miércoles, pero el ex jefe de Gabinete había solicitado más tiempo para preparar su presentación. Según argumentó, no había podido revisar la totalidad de la documentación incorporada a la causa y citada por la fiscalía.
Con la decisión de Lijo, Adorni tendrá ahora 15 días adicionales para presentar su descargo y explicar el origen y evolución de su patrimonio ante la Justicia. De hecho, El magistrado no solo hizo lugar a la extensión de los plazos, sino que también autorizó a la defensa a acceder a las copias forenses de los archivos extraídos del teléfono de Matías Tabar, un contratista que figura como testigo clave en el expediente.

Con esta resolución, el cronómetro judicial vuelve a correr: si las respuestas que entregue el exfuncionario en estas dos semanas resultan insuficientes para respaldar sus números, el próximo paso de Comodoro Py será el llamado a declaración indagatoria.
La lupa de la Justicia está puesta sobre el crecimiento exponencial de los activos de Adorni y de su esposa, Bettina Julieta Angeletti, durante su paso por la gestión pública, concretamente entre diciembre de 2023 y junio de 2026. Según el dictamen elaborado por el fiscal Gerardo Pollicita tras casi cinco meses de investigación, todo es un mar de inconsistencias: el patrimonio declarado trepó un 119%, pasando de $107,8 millones a más de $944,5 millones, una escalada que el ex vocero intentó justificar públicamente hablando de ahorros previos y aciertos en el mundo de los bitcoins.
Sin embargo, para los investigadores, las cuentas siguen sin cerrar. El requerimiento fiscal, que acorrala a Adorni con 20 puntos específicos a responder, expone un agujero negro entre lo que entra y lo que sale. Según el cruce de datos, los ingresos comprobados de la pareja rondaron los 229,7 millones de pesos, pero sus gastos corrientes (que incluyen expensas, seguros, tarjetas y viajes) superaron los 272,8 millones. Esa diferencia de más de 43 millones de pesos es apenas la punta del iceberg de un entramado financiero que la fiscalía considera inexplicable sin documentación de respaldo.
Ni criptos, ni jubiladas: Francisco Adorni "se olvidó de un cero" en su declaración jurada 2024
Dólares sin sustento y la sospechosa facturación familiar
El punto más opaco del expediente radica en el uso intensivo de moneda extranjera en efectivo. La Justicia detectó desembolsos por más de 400.000 dólares que no encuentran ningún tipo de relación en los ingresos de la familia. Entre las operaciones bajo la lupa aparecen la compra de un terreno en el Country Indio Cuá por 120.000 dólares, refacciones integrales en esa misma propiedad que demandaron pagos en billete por otros 245.000 dólares, y la adquisición de un vehículo Jeep Compass abonado casi íntegramente cash.
A este festival de dólares sin justificar se le suma un comportamiento atípico en las finanzas de su esposa, Bettina Angeletti. El informe de Pollicita advierte que la facturación de la mujer se disparó un 1.440% en 2024, concentrando casi toda su actividad comercial en los últimos tres meses del año y facturándole exclusivamente a tres clientes. La tendencia se profundizó en 2025, cuando declaró ingresos por más de 124 millones de pesos, de los cuales el 82% provino de apenas dos clientes, un esquema que despertó fuertes sospechas sobre el verdadero origen de esos fondos.
Además de las dudas sobre las propiedades y los viajes de lujo, el fiscal le exigió a Adorni que aclare un llamativo modus operandi familiar. La Justicia quiere saber por qué personas del entorno del ex funcionario intervinieron activamente en la compra de bienes y en el pago de facturas a su nombre, operaciones que luego eran supuestamente reintegradas en dinero en efectivo.
TC/MSS/