La Justicia federal avanza de forma silenciosa pero firme en una tercera causa judicial que amenaza con complicar severamente la situación procesal del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y de su esposa, la empresaria Bettina Angeletti. Mientras la atención pública se concentra en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, el juez Ariel Lijo y el fiscal Carlos Stornelli acumulan documentación que prueba que tres empresas proveedoras del Estado realizaron pagos millonarios a +Be, la firma de coaching ontológico creada por Angeletti en 2024, en pleno ascenso político de su marido.
A pesar de que desde el entorno del jefe de Gabinete insisten en negar la existencia de estos contratos, fuentes judiciales confirmaron que el expediente ya cuenta con las pruebas de los desembolsos. La investigación busca determinar si el matrimonio, en complicidad con directivos empresariales, incurrió en los delitos de cohecho o negociaciones incompatibles con la función pública, debido a que las corporaciones bajo la lupa mantienen o mantuvieron millonarios vínculos comerciales con el Estado Nacional.
Tres clientes bajo sospecha y las facturas millonarias de Bettina Angeletti
De acuerdo con las pruebas recolectadas en los tribunales, los investigadores lograron constatar la veracidad de los servicios comerciales que figuraban en el portal de la consultora de Angeletti. El primero de los clientes bajo la lupa es Grupo Datco, un conglomerado de tecnología especializado en soluciones cibernéticas que trabaja con el Banco Central (BCRA), AYSA y la Sociedad Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (SOFSE). Datco reconoció la contratación de +Be para detectar líderes dentro de su plantilla y entrenar a su psicóloga institucional.
Por estas tareas, la firma de la esposa de Adorni cobró dos facturas emitidas a través de la empresa Silica Networks Argentina SA por un monto de $2.015.900 cada una, totalizando $4.031.800 en un informe entregado el 21 de diciembre de 2024. Posteriormente, existió un segundo contrato fallido de búsqueda de personal donde +Be percibió $1.806.000, correspondientes al 30% del total original acordado.
El segundo gran aportante documentado es la naviera National Shipping, una histórica contratista de YPF —empresa estatal de cuyo directorio Adorni forma parte desde el 30 de enero del 2026—. Ante el requerimiento judicial, los abogados de la compañía remitieron la información de los pagos realizados en concepto de capacitaciones de personal: $1.140.000 en septiembre de 2024; $2.430.000 en julio de 2025; y $2.800.000 en octubre de 2025. El total de los desembolsos de la naviera a Angeletti ascendió a $6.370.000, remarcando la defensa que los contratos ocurrieron antes de que Adorni asumiera la Jefatura de Gabinete y su silla en YPF. Un dato que llamó la atención de los investigadores es que +Be nunca fue registrada formalmente como empresa, sino que el nombre fue patentado por Angeletti, figurando ella como beneficiaria final en las facturas.
Los nexos y contratos que unen a Manuel Adorni con su amigo Marcelo Grandio
La tercera firma involucrada es Grupo Foggia, una productora musical vinculada a la privatización del predio de Tecnópolis (proceso anunciado por el propio Adorni). Dicha compañía fue fundada por Mara Gorini, actual mano derecha de Karina Milei en la Secretaría General de la Presidencia, y hoy es dirigida por su esposo, Marcelo Dionisio. Foggia llegó a la final de la licitación compitiendo contra la oferta del Grupo La Nación, y la Justicia ya se encuentra trabajando para conocer la cifra exacta del contrato que la une a la esposa del funcionario.
Conexión con el patrimonio familiar
El avance de la causa +Be impacta de forma directa sobre la otra investigación paralela que afronta el jefe de Gabinete por enriquecimiento ilícito. En los registros, la casa de fin de semana que adquirió la familia en el country Indio Cua aparece radicada únicamente a nombre de Bettina Angeletti. Al no figurar como un bien ganancial, la mira está puesta en si la empresaria poseía la capacidad financiera e impositiva para abonar los 20.000 dólares en efectivo que costó la propiedad inicial (luego demolida para construir una vivienda a nueva), cuyo valor final de escritura cerró en 120.000 dólares, habiendo aportado Adorni los 100.000 restantes mediante una hipoteca de un departamento.
De forma simultánea, la lupa judicial observa otros frentes oscuros en el patrimonio del vocero devenido en jefe de ministros, como la falta de constancias sobre quién financió el viaje en jet privado a Punta del Este que realizó Adorni junto a su amigo Marcelo Grandio durante el último carnaval. Grandio, quien figura abonando solo uno de los tramos aéreos, era al mismo tiempo un contratado por la Televisión Pública.
MEG/ff