El escritor y periodista Vicente Muleiro presentó Fuentes Reservadas, un libro en el que combina recursos de la ficción con experiencias recogidas durante su trayectoria profesional para reflexionar sobre la construcción de las noticias y el funcionamiento del periodismo. A partir de ese recorrido, planteó una mirada crítica sobre el falseamiento de la información y el uso de relatos con fines políticos.
Según explicó en +Perfil, la obra toma como punto de partida situaciones que observó de cerca a lo largo de los años y las desarrolla desde una perspectiva literaria. En ese marco, sostuvo que la ficción le permitió abordar prácticas vinculadas con la manipulación informativa sin perder de vista el vínculo con hechos que, a su entender, forman parte de la realidad.
La ficción como herramienta para retratar una realidad
"He manejado la hipérbole, la exageración para dar cuenta de una realidad que sí, todos hemos visto de cerca, que es el falseamiento de la noticia, y más aún, la invención de noticias en función de objetivos políticos", afirmó.
En ese sentido, consideró que parte del periodismo adopta mecanismos narrativos propios de la literatura para construir relatos que luego circulan como información. "Me parece que el periodismo que ha inventado noticias toma los códigos de la novela realista y arma tramas con eso. El tema es que las pone a funcionar", expresó.
La experiencia en los medios y las líneas editoriales
El entrevistado también señaló que ese fenómeno comenzó a hacerse visible en la década de 1990 y que, con el paso del tiempo, se transformó en una práctica habitual. A su juicio, haber trabajado dentro de un diario le permitió conocer desde adentro el funcionamiento de las líneas editoriales.
"Uno va a trabajar a un diario y sabe dónde va a trabajar, sabe que tiene una línea editorial; hay algunas cosas explícitas, otras son tácitas", sostuvo.
El origen de las crónicas de Fuentes Reservadas
A partir de esa experiencia, explicó que decidió escribir una serie de crónicas inspiradas en esos escenarios, con el propósito de ofrecer una mirada diferente sobre los hechos y reconstruir historias desde otra perspectiva.
"Fui armando esas crónicas que corrigen las crónicas falsas", señaló. Y concluyó definiendo esos textos como "las crónicas que había que hacer y no se hicieron... las verdaderas".