La transformación de la economía argentina plantea desafíos tanto para el empleo como para las pequeñas y medianas empresas. En ese escenario, el aprovechamiento de los recursos naturales aparece como una oportunidad para impulsar nuevas industrias y generar trabajo de calidad, mientras las pymes enfrentan cambios en la demanda y necesitan adaptar sus estrategias.
En la Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, la economista Lucía Cirmi destacó el potencial de sectores como la transición energética, la electromovilidad, la nanotecnología y la economía del conocimiento. A su vez, el empresario Hernán De la Riva analizó las dificultades de las pymes para reconvertirse y la necesidad de volver a poner al cliente en el centro de las decisiones.
Recursos naturales y nuevos empleos
Lucía Cirmi sostuvo que la inversión internacional está poniendo el foco en los recursos naturales y que Argentina debe utilizar esa oportunidad para diversificar su estructura productiva. “Lo que están haciendo los países capitalistas que lideran el mundo es pararse estratégicamente sobre esos recursos”, explicó.
En ese sentido, planteó que sectores como la transición energética, la electromovilidad, la nanotecnología, la economía del conocimiento y el turismo pueden convertirse en motores de empleo. “Son sectores que somos competitivos y que generan puestos de trabajo”, afirmó.
La economista también remarcó la necesidad de mejorar la distribución del ingreso y las condiciones laborales, especialmente entre las mujeres. “La distribución del ingreso tiene una explicación de género”, señaló al referirse, entre otros sectores, al trabajo generado por las plataformas digitales.
Otro eje señalado por Lucía Cirmi fue la economía del cuidado, que podría adquirir una relevancia creciente frente al envejecimiento de la población. “La economía del cuidado para Argentina tiene una proyección de generar por lo menos un millón y medio más de trabajos”, sostuvo.
El desafío de transformar las pymes
Hernán De la Riva, en tanto, explicó que la reconversión empresarial no puede pensarse sin observar primero los cambios en el mercado. “Cada pyme, con su historia, conoce sus materiales, sus proveedores, su mercado, pero hoy se le ha movido el cliente”, afirmó.
Para el especialista, la transformación requiere abandonar la mirada centrada exclusivamente en el producto y recuperar el vínculo con las necesidades del consumidor. “Muchas veces los empresarios pymes nos enamoramos de lo que hacemos, nos enamoramos de los productos y nos olvidamos del cliente”, advirtió.
Por eso, consideró que la reconversión debe partir de una pregunta concreta: quién es actualmente el cliente y qué necesita. “La única forma que hay de encarar esta transformación de la empresa es justamente entender hoy quién es mi cliente”, resumió.
Ese nuevo cliente puede estar vinculado a sectores estratégicos como Vaca Muerta o a distintos mercados regionales. “Si no, cualquier transformación son tiros al aire”, concluyó Hernán De la Riva.