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“Se ven los escombros de la ciudad”: Matías Aldaz reconstruyó en RDEsc la antigua Federación

El escritor y abogado reconstruyó en Ronda de Escritores (RDEsc) la historia de la antigua Federación, demolida antes de la formación del embalse de Salto Grande, y explicó cómo aquella experiencia familiar terminó convirtiéndose en literatura.

Matías Aldaz, escritor y abogado, recordó la historia de Federación.
Matías Aldaz, escritor y abogado, recordó la historia de Federación. | reperfilar.

La historia del escritor y abogado Matías Aldaz está marcada por la transformación de Federación, Entre Ríos, y por el traslado de sus habitantes como consecuencia de la construcción de la represa de Salto Grande. En +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, recordó que tenía apenas dos años cuando comenzaron las demoliciones y que todavía conserva imágenes de aquella ciudad que desaparecía alrededor de su propia casa.

“Yo tengo el recuerdo todavía de las casas que habían tirado alrededor de la nuestra”, relató. Antes de que el agua avanzara sobre la antigua Federación, las viviendas fueron demolidas con maquinaria pesada y las familias trasladadas progresivamente hacia una nueva ciudad construida a pocos kilómetros.

La historia de Federación: la ciudad que fue demolida durante la dictadura

Una de las imágenes más fuertes que conserva Aldaz es una fotografía de la vivienda familiar con una inscripción realizada por su padre. “Aquí todavía vive gente”, escribió sobre la casa para advertir a quienes manejaban las topadoras que la familia aún permanecía allí.

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El temor no resultaba abstracto porque muchas construcciones de los alrededores ya habían sido derribadas. La ciudad desaparecía por partes mientras algunos vecinos todavía seguían viviendo entre casas demolidas y familias que comenzaban a mudarse.

Aldaz explicó que la nueva Federación se construyó bajo una lógica completamente diferente. “Creo que había cuatro modelos de casas y son todas parecidas”, recordó sobre una uniformidad que llegó incluso a provocar confusiones entre los primeros habitantes.

El traslado y las decisiones políticas

La asignación de las viviendas también estuvo atravesada por criterios vinculados con las propiedades que cada familia dejaba atrás. “Las vendían, era como, depende de la casa que tenías, te daban una casa, pero también era política”, señaló Aldaz.

La nueva ciudad fue inaugurada en 1979, durante la última dictadura militar, y aquel traslado modificó no solamente la geografía sino también la experiencia cotidiana de toda una comunidad. Las calles, las casas y buena parte de los lugares vinculados con la memoria familiar dejaron de existir físicamente.

“Cuando baja bastante el río, se ven los escombros”

Con el paso de los años, los restos de la antigua Federación adquirieron otro significado. “Cuando hay bajante, cuando baja bastante el río, se ven los escombros de la ciudad”, contó Aldaz.

Cuando el nivel del agua disminuye, partes de aquella ciudad vuelven a quedar expuestas y se transforman en una especie de testimonio material del pasado. Mientras tanto, la nueva Federación desarrolló una identidad turística propia alrededor de sus aguas termales.

Una novela sobre la ciudad que pudo sobrevivir

Aldaz tomó aquella historia y construyó una ficción contrafáctica: imaginar qué habría ocurrido si la antigua Federación no hubiese sido demolida. En su novela, los habitantes son desalojados, pero uno de ellos decide permanecer en los márgenes.

“Él se queda en los márgenes y en una casa rodante y desde ahí empieza a recordar toda la vida, toda su vida, la vida de su familia y de la ciudad”, explicó. La casa rodante se convierte así en un punto desde el cual reconstruir aquello que desapareció.

La paternidad también atravesó su escritura

La memoria familiar aparece también en otra dimensión de la obra de Aldaz. El escritor contó que uno de sus libros de poesía nació de la experiencia cotidiana de cuidar a su hijo Lorenzo: “Son poemas largos, es el cotidiano del cuidado de un hijo”.

Entre la ciudad demolida y la paternidad aparece un mismo eje relacionado con el cuidado y la memoria. Aldaz transforma así experiencias íntimas en literatura para recuperar aquello que, aunque haya desaparecido físicamente, continúa presente en los recuerdos, las familias y las historias que todavía pueden ser contadas.