La crisis entre España y Marruecos atraviesa un nuevo capítulo marcado por la situación migratoria en Ceuta, las tensiones por la soberanía y las acusaciones vinculadas al espionaje. Marcelo Molina analizó estos conflictos en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, y se refirió a las diferencias dentro del Gobierno español y a las reivindicaciones territoriales de Marruecos.
La controversia también alcanzó al Gobierno español después de que la ministra de Defensa, Margarita Robles, compareciera ante la Comisión de Defensa del Congreso y afirmara que los servicios de inteligencia habían advertido sobre la situación, mientras que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sostuvo lo contrario. En paralelo, el periodista abordó las acusaciones de espionaje, el programa Pegasus y la situación migratoria en Ceuta.
Espionaje, Pegasus y la tensión con Marruecos
Molina señaló que las diferencias entre los funcionarios españoles se produjeron mientras se debatía la situación de seguridad. “Lo increíble de esto es que fue casi al unísono. O sea, estaban las dos ponencias al mismo tiempo, donde uno decía que sí y el otro decía que no”, señaló el periodista.
En paralelo, Marruecos volvió a poner sobre la mesa sus reivindicaciones territoriales. “Otra vez pone la cuestión de la autonomía sobre la mesa”, afirmó Molina, al referirse a las declaraciones realizadas durante una ceremonia oficial ante el rey Mohamed VI.
La situación sumó un nuevo elemento luego de que un grupo de hackers difundiera supuestos datos personales de miles de agentes de seguridad marroquíes. Molina explicó que también apareció una referencia a los datos vinculados al programa de espionaje Pegasus y al teléfono de Pedro Sánchez.
“A partir de ahí al poco tiempo fue cuando se produce el cambio de política exterior de España respecto al Sahara Occidental y los Saharauis”, recordó el periodista.
Molina destacó que continúa abierta la incógnita sobre el espionaje sufrido por teléfonos de funcionarios españoles. “Y ahí queda siempre pendiente la duda de qué pasó con eso del espionaje a los teléfonos y a los móviles”, sostuvo.
Ceuta, una crisis migratoria sin cifras claras
La situación migratoria en Ceuta constituye otro de los principales focos de preocupación. Según Molina, las autoridades todavía no cuentan con un número preciso de personas alojadas en los centros habilitados.
“Nadie sabe todavía cuántas personas están en esa condición”, afirmó, después de señalar que las estimaciones oscilan entre 5.000 y 15.000 personas.
El periodista también cuestionó la capacidad estatal para gestionar los trámites migratorios. “Son trámites muy lentos que pueden llevar mínimo seis meses”, explicó.
En ese contexto, destacó un dato que considera especialmente significativo: “¿Y sabés cuánta gente había hoy tramitando esto de parte del Estado de España? Tres personas”.
Para Molina, el conflicto acumula problemas diplomáticos, migratorios y de seguridad sin una solución inmediata. “Es un tema muy complejo, que cada día se complica más, que no se le encuentra una salida”, concluyó.