El Gobierno de Javier Milei enfrenta un nuevo desafío económico de cara a las elecciones de 2027: sostener la baja de la inflación sin profundizar el freno de la actividad. En ese escenario, especialistas analizaron el margen que existe para flexibilizar la política fiscal y monetaria, el comportamiento del dólar y la confianza de los inversores en los instrumentos en pesos en diálogo con +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
Eric Paniagua, Roberto Geretto y Camilo Tiscornia plantearon distintos escenarios sobre el rumbo de la economía argentina y el impacto que podría tener el proceso electoral. Entre los principales puntos de análisis aparecen el nivel de actividad, el equilibrio fiscal, la evolución de los precios y los riesgos que podría generar una mayor incertidumbre política.
Economía argentina: más actividad sin abandonar el equilibrio fiscal
Eric Paniagua consideró que el proceso electoral ya comienza a influir sobre las decisiones económicas y advirtió que profundizar el ajuste podría tener un costo político. “Ya empieza a jugar claramente el proceso electoral del 2027.”
Según el economista, las prioridades de los argentinos también comenzaron a modificarse. “Creo que el nivel de actividad, el desempleo, empezaron a jugar un papel que quizás hace dos o tres años no estaba.”
En esa línea, sostuvo que llevar el programa económico al extremo podría ser contraproducente para el oficialismo. “Seguir ajustando o seguir llevando un programa al extremo sería contraproducente para las aspiraciones políticas del gobierno.”
Roberto Geretto, por su parte, consideró que existe margen para darle mayor impulso a la economía sin abandonar completamente el equilibrio fiscal. “Yo creo que sí tiene, digamos, margen para dinamizar un poco más la actividad.”
Y planteó una posible combinación entre crecimiento y disciplina fiscal: “Creo que hay cierto margen de hacer un trade-off entre equilibrio fiscal y actividad.”
Además, destacó el potencial del crédito y de sectores como energía, minería y agro para generar un mayor dinamismo.
“El derrame de los sectores que vienen traccionando como energía, minería, agro, etcétera, que de pasar a los otros sectores ya te puede traccionar un poco más la actividad en el agregado.”
Dólar e inflación: el factor que mira el mercado
Camilo Tiscornia destacó que el orden fiscal continúa siendo un pilar central del programa antiinflacionario. “La parte fundamental de cualquier plan antiinflacionario es el orden fiscal, y eso el gobierno lo tiene.”
A su entender, las condiciones actuales permiten continuar con la reducción de la inflación, aunque la incertidumbre política aparece como un riesgo creciente. “Me parece que están las bases para seguir bajando la inflación.”
Pero advirtió: “El gran problema acá yo creo que es la incertidumbre política y de reglas de juego que pueda haber en la Argentina.”
Paniagua explicó además por qué el dólar continúa funcionando como refugio para los argentinos. “El argentino promedio piensa que el dólar es una inversión y no lo piensa como lo que es, una divisa más en el mercado.”
Y agregó: “La verdad que la historia le da la razón, sí, es difícil decir que no cuando Argentina ha devaluado infinidad de veces.”
Geretto, en tanto, sostuvo que una suba moderada del dólar no necesariamente generaría un fuerte traslado a los precios. “Creo que de dejar correr un poquito el tipo de cambio no tendría un alto pass-through.”
Aunque aclaró que esa estrategia “no es un camino exento de riesgos”, especialmente porque podría ralentizar el proceso de desinflación.