Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir, se convirtió en una de las figuras más influyentes de Silicon Valley y en un referente político e ideológico de sectores vinculados al gobierno de Donald Trump. En función de desarrollar su perfil en profundidad, la especialista en datos, Sol Clemente, y el periodista, Nicolás Lucca, tomaron la palabra durante Ronda de Investigación por la pantalla de +Perfil.
La trayectoria de Peter Thiel comenzó con PayPal, empresa que fundó junto a Elon Musk y otros empresarios. Como explicó Sol Clemente, “él fue uno de los creadores de PayPal” y actualmente “se le denomina la PayPal Mafia a todo esto que tiene que ver con las grandes tecnológicas que surgieron y que sus inicios estuvieron en PayPal”.
Dentro de ese grupo también aparece el argentino Wenceslao Casares, quien “formó parte del directorio de PayPal y a sus 19 años fue quien creó la primera vintage de Sudamérica, que se llamaba Patagon”, explicó Clremente en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
Palantir, inteligencia artificial y poder estatal
En 2003, Thiel fundó Palantir junto con Alex Karp, una compañía especializada en análisis de grandes volúmenes de datos. Clemente explicó que, “Palantir, en pocas palabras, es una empresa de big data” y detalló que la compañía recolecta e interpreta información para distintos organismos.
Según su explicación, Palantir está vinculada con organismos estadounidenses de seguridad e inteligencia: “Palantir hoy, por ejemplo, se usa en el ICE” y “está muy vinculado a este servicio de inmigración y control de aduanas y también a todo lo que tiene que ver con la CIA y el FBI”.
El debate central aparece cuando estas tecnologías se enfrentan a la cuestión de la regulación. Nicolás Lucca planteó que, “Peter Thiel en sí, él es una de las voces que va en contra de toda regulación, que no quiere, pero ni la más mínima intermisión de ningún estado del mundo en cuestiones tecnológicas”.
La discusión, sin embargo, enfrenta a quienes consideran que la tecnología puede desarrollarse sin intervención estatal y quienes advierten sobre sus riesgos. Sobre la misma línea, resumió una de las críticas centrales: “La IA no se parece a la revolución industrial, se parece a la energía nuclear”. Y agregó: “Esto es muy problemático”.
Peter Thiel y su cuestionamiento a la democracia
El aspecto político de las ideas de Thiel fue uno de los puntos centrales del análisis. Lucca recordó que el empresario “ya no considera que libertad y democracia vayan de la mano”.
La discusión remite a una corriente intelectual vinculada a autores como Nick Land y Curtis Jarvin, quienes cuestionan el funcionamiento de las democracias liberales modernas y plantean la necesidad de una “salida del sistema”. En este sentido, explicó: “No es el cambio de gobierno, es el cambio buscar directamente el sistema de la ilustración, no sirve el sistema de la ilustración, vale recordar, son las democracias liberales modernas”.
Lucca también señaló el vínculo entre estas ideas y la concepción del Estado como un obstáculo para el desarrollo tecnológico: “Creen que la tecnología debe autogobernarse a sí misma y que los estados solamente han sido una máquina de impedir”.
El vínculo de Peter Thiel con Trump y J.D. Vance
La influencia de Thiel no se limita al ámbito tecnológico. Sol Clemente destacó que, “él está muy vinculado hoy con el gobierno de los Estados Unidos y fue de los primeros en apoyar a Donald Trump cuando él no estaba ni en su primer mandato”. Además, remarcó su relación con el vicepresidente estadounidense: “Él es el padrino político de J.D. Vance, el vicepresidente de los Estados Unidos”.
Su influencia empresarial también se manifestó tempranamente en Silicon Valley. Asimismo, recordó que, “fue el primer inversor de Facebook” y que “en su momento, en 2004, aportó 500 mil dólares”.