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RDC: los bancos españoles ganan miles de millones mientras cierran sucursales y despiden empleados

En Ronda de Corresponsales, por +Perfil, Marcelo Molina analizó las ganancias de los bancos españoles, el cierre de sucursales y las dificultades que genera la digitalización.

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Euros | Pixabay

Los bancos españoles atraviesan una etapa de fuertes ganancias mientras profundizan el cierre de sucursales y la reducción de personal. En Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Marcelo Molina detalló cómo la transformación del sistema financiero está modificando la atención al público.

Durante el primer semestre de 2026, los principales bancos españoles que integran el IBEX 35 acumularon ganancias superiores a los 20.000 millones de euros, según lo señalado durante el segmento. Al mismo tiempo, entre julio de 2025 y julio de 2026 cerraron 440 sucursales y redujeron su plantilla en 7.000 trabajadores.

Los bancos españoles reducen sucursales y empleados

Molina describió el momento que atraviesa el sector bancario español como un período de fuertes resultados económicos. "Los bancos están teniendo hace años un maravilloso verano", afirmó al referirse a las ganancias de las entidades.

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El corresponsal precisó que los bancos del IBEX 35 obtuvieron más de 20.000 millones de euros durante los primeros seis meses de 2026. Sin embargo, esa evolución convive con una reducción sostenida de la estructura física y de los puestos de trabajo.

En el último año fueron cerradas 440 sucursales en España y el número total quedó por debajo de las 10.000. A la vez, las entidades eliminaron unos 7.000 empleos.

La incorporación de tecnología aparece como una de las vías elegidas por el sector para reorganizar sus operaciones. De los grandes bancos, según Molina, solo uno anunció la incorporación de 1.000 trabajadores para reforzar y adaptar el uso de inteligencia artificial.

La digitalización traslada tareas a los clientes

Más allá del cierre de sucursales, el cambio también modifica la relación cotidiana entre los bancos y sus clientes. Molina señaló que cada vez más operaciones deben realizarse directamente mediante aplicaciones, páginas web y otros canales digitales.

"Cada día, aparte de recortar sucursales, aparte de tener mayores ganancias, cada vez nos hacen trabajar más a los clientes", sostuvo. En ese esquema, muchas consultas terminan con una indicación para que el usuario resuelva el trámite por su cuenta.

La transformación genera dificultades especialmente entre quienes tienen menor acceso o familiaridad con las herramientas digitales. El corresponsal puso el foco en los adultos mayores, los inmigrantes que pueden enfrentar barreras idiomáticas y los habitantes de zonas rurales.

En esos territorios, el cierre de oficinas se vincula además con el fenómeno de la España vaciada. Según el análisis realizado en el programa, muchas localidades pierden un servicio considerado esencial para una población que, en numerosos casos, tiene dificultades para utilizar aplicaciones, cajeros automáticos o internet.

El impacto en los adultos mayores y las zonas rurales

La reducción de la atención presencial también aparece como un problema para quienes necesitan realizar operaciones en efectivo o resolver trámites directamente con empleados bancarios. El escenario se vuelve más complejo cuando las sucursales reducen sus puestos de atención mientras aumenta el uso obligatorio de herramientas digitales.

Molina señaló que en las zonas rurales muchas personas mayores y trabajadores vinculados al sector agropecuario quedan especialmente expuestos. "Se van quedando sin un servicio esencial", planteó al describir el efecto del cierre de oficinas.

El fenómeno no se limita a España. Durante el intercambio, también se comparó la situación con Argentina, donde todavía existen personas mayores que concurren personalmente a las sucursales para cobrar sus jubilaciones o realizar operaciones.

La incorporación de sistemas como el token, las aplicaciones y el home banking puede sumar nuevas dificultades para usuarios que no están familiarizados con estas herramientas. A esto se agregan los bloqueos de contraseñas y la necesidad de recuperar el acceso cuando se cometen varios errores.

De banco tradicional a plataforma de servicios

La transformación no se limita a la forma de operar: también modificó la oferta comercial de las entidades. Molina comparó las aplicaciones y páginas de los bancos españoles con grandes plataformas de comercio electrónico.

"Las páginas de los bancos y las apps, no sé cómo serán en el resto de los países, pero por lo menos acá, ya parecen un shopping, parecen Amazon", afirmó. Según detalló, algunas entidades ofrecen desde vehículos y televisores hasta electrodomésticos, alquileres y servicios de renting.

El corresponsal consideró que los productos financieros tradicionales ocupan una parte cada vez menor dentro de esa oferta. "Son como un shopping ya, donde la parte tradicional del banco es una mínima parte", sostuvo.

Menos ventanillas y casi ningún cajero dentro de las sucursales

Otro cambio señalado durante el segmento se observa en la infraestructura física de las entidades. Molina explicó que las sucursales españolas prácticamente dejaron de contar con ventanillas destinadas a recibir efectivo de los clientes.

"No existe el acto de depositar en un cajero, no hay más cajeros, o vas automático, o si no tenés que pedir un turno, una cita", relató. Los cajeros automáticos continúan ubicados en la vía pública, pero la atención tradicional dentro de las oficinas fue reemplazada por escritorios y espacios de atención más generales.

Incluso algunas sucursales incorporaron espacios de coworking y áreas destinadas a brindar una experiencia diferente. Sin embargo, el cambio implica que operaciones que antes se resolvían frente a una ventanilla ahora requieren utilizar dispositivos automáticos o coordinar previamente una atención presencial.