La guerra entre Irán y Estados Unidos dejó expuesto un cambio en la forma de enfrentar los conflictos militares: el uso de drones de bajo costo frente a sistemas defensivos cuyo precio puede ser considerablemente mayor. En Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, los corresponsales analizaron las consecuencias de este escenario para Medio Oriente, Ucrania y Europa.
El conflicto también abrió interrogantes sobre la capacidad de Estados Unidos para sostener simultáneamente distintos frentes y sobre el impacto que tienen los ataques contra sus bases en Medio Oriente. A esto se suma una nueva etapa de rearme europeo, con países como Suiza incorporando drones a sus planes de defensa y con preocupación creciente por el desarrollo de tecnologías militares en China.
Irán resiste y Estados Unidos enfrenta un escenario más complejo
Norman Powell sostuvo que la República Islámica logró resistir los principales golpes recibidos durante el conflicto y que el control del Estrecho de Hormuz se convirtió en uno de sus principales recursos estratégicos.
"La República Islámica ha sobrevivido el asesinato de los líderes, ha sobrevivido los grandes bombardeos y además descubrió que tenía el poder del Estrecho de Hormuz", señaló el corresponsal desde Estados Unidos.
El escenario también generó preocupación entre los países árabes, que comenzaron a revisar las garantías de seguridad que históricamente recibieron de Washington. Según Powell, varias naciones de la región buscan ahora alternativas y avanzan en nuevos acuerdos entre ellas.
En paralelo, el impacto económico de la guerra continúa siendo visible en Estados Unidos. Powell indicó que el precio del combustible se mantiene elevado y que, pese a una baja reciente, permanece un 23% por encima del nivel previo al inicio del conflicto.
El costo militar y el problema del stock de misiles
El conflicto también puso bajo presión la capacidad militar estadounidense. Powell señaló que el uso intensivo de armamento dejó al país con dificultades para mantener reservas suficientes tanto para Medio Oriente como para colaborar en la guerra de Ucrania.
En ese sentido, el corresponsal planteó que la administración de Donald Trump terminó en una posición más complicada después del conflicto. "En algún sentido Irán ha salido fortalecido y la administración de Trump ha salido perdiendo", afirmó.
Uno de los principales problemas está relacionado con los sistemas de defensa antimisiles. Según lo señalado durante el segmento, el stock de misiles Patriot se encuentra en niveles muy bajos, lo que limita la capacidad de respuesta frente a nuevos ataques.
El análisis también puso el foco en las bases estadounidenses distribuidas por Medio Oriente, varias de las cuales fueron atacadas sistemáticamente. Para Powell, más que una incapacidad absoluta, el problema estuvo vinculado con la falta de previsión frente a la capacidad iraní de atacar esos objetivos.
Drones: una tecnología que cambia la ecuación de la guerra
Eleonora Gosman introdujo otro elemento central en la discusión: el crecimiento del uso de drones como herramienta militar. La corresponsal señaló que Irán logró atacar instalaciones estadounidenses mediante una combinación de misiles y drones, mientras que Ucrania también utiliza esta tecnología para llevar sus ataques al territorio ruso.
"Las dejó prácticamente vacías", señaló al referirse a las bases militares estadounidenses atacadas en la región. Y agregó que buena parte de las operaciones se realizó mediante drones.
Para Gosman, esta tecnología representa una transformación sustancial en los conflictos actuales. "Este es un cambio sustancial", afirmó al comparar el escenario de Medio Oriente con lo que ocurre en la guerra entre Rusia y Ucrania.
El factor económico resulta especialmente relevante. Juan Luis Francia destacó que un dron puede representar un costo muy inferior al de un misil utilizado para interceptarlo, generando una relación de gastos desfavorable para quien mantiene la defensa.
"La guerra de bajo costo de los drones que impone, digamos, Irán a Estados Unidos, cada vez que tira un dron que cuesta 10 mil dólares y Estados Unidos tira un misil patrio de un millón de dólares", explicó Francia.
El corresponsal concluyó que esta diferencia convierte al nuevo tipo de enfrentamiento en un problema económico además de militar: "A nivel económico es ruinoso para Estados Unidos este tipo de guerra".
Suiza acelera el rearme y prepara un batallón de drones
El avance de los drones también se refleja en países que históricamente mantuvieron posiciones de neutralidad. Suiza anunció la creación de un batallón militar de drones a partir de 2028, destinado a tareas de reconocimiento y operaciones de defensa.
La decisión se inscribe en una tendencia de rearme en Europa y supone un cambio significativo para un país asociado históricamente con la neutralidad. Sin embargo, el anuncio también genera debate político interno, con sectores que defienden mantener esa tradición.
El caso suizo muestra cómo la incorporación de drones dejó de ser una cuestión exclusiva de las grandes potencias militares y pasó a formar parte de las estrategias de defensa de distintos países europeos.
China y el temor por los ejércitos de humanoides
El análisis sobre el futuro de la guerra no quedó limitado a los drones. Desde España, Marcelo Molina señaló que en Europa también comenzó a discutirse el posible uso militar de los robots humanoides que desarrolla China.
El corresponsal mencionó unas recientes demostraciones deportivas de robots humanoides realizadas en China, que exhibieron distintas capacidades físicas. Según relató, especialistas militares comenzaron a preguntarse si esa tecnología podría trasladarse al ámbito de la defensa.
La preocupación apunta a la posibilidad de que los avances tecnológicos utilizados actualmente con fines civiles puedan terminar incorporándose a las fuerzas armadas. En ese contexto, Molina planteó el interrogante sobre cuánto falta para que China pueda contar con un ejército de humanoides.