Brasil y Estados Unidos retomaron las negociaciones para intentar reducir los aranceles extraordinarios aplicados por el Gobierno de Donald Trump a las importaciones brasileñas. Eleonora Gosman, corresponsal de Brasil, explicó en Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, que las conversaciones comenzaron nuevamente y que el proceso apunta a revisar las medidas sector por sector.
El acercamiento se produjo después de una conversación de más de una hora entre Luiz Inácio Lula da Silva y Trump, que desde el lado brasileño fue presentada como positiva y empática. Sin embargo, Gosman advirtió que persisten diferencias comerciales y cuestionamientos de Washington sobre los acuerdos preferenciales de Brasil con México e India, por lo que no observa una resolución inmediata del conflicto.
Lula y Trump retomaron las negociaciones comerciales
Según Gosman, desde Brasil se destacó el buen tono de la conversación entre ambos mandatarios, aunque aclaró que el acercamiento personal no implica que las diferencias comerciales estén resueltas. “La relación ha sido muy buena, etcétera, etcétera, etcétera, muy empática”, señaló.
La corresponsal explicó que las negociaciones ya comenzaron nuevamente y tienen como objetivo revisar el esquema de aranceles impuesto por Washington. “Empezaron las negociaciones, es real, empezaron de nuevo las negociaciones para ver cómo este arancel extraordinario que Trump le aplicó a las importaciones brasileñas desde Estados Unidos, comienza a reducirse de sector por sector, es una nueva negociación”.
De esta manera, el diálogo comercial entra en una nueva etapa, aunque todavía no existe una definición sobre el alcance de una eventual reducción de los aranceles. El objetivo planteado es avanzar de manera sectorial sobre las medidas que afectan al intercambio entre ambos países.
Los cuestionamientos de Estados Unidos a los acuerdos de Brasil
Uno de los puntos de conflicto está relacionado con los acuerdos preferenciales que Brasil mantiene con otros países. Gosman explicó que desde Estados Unidos cuestionaron al Gobierno de Lula por haber otorgado condiciones favorables a México e India que no fueron extendidas a Washington.
Según la corresponsal, desde el lado estadounidense esas decisiones fueron interpretadas como una forma de discriminación comercial contra Estados Unidos. Ese argumento, señaló, fue utilizado como una de las razones para justificar las sanciones aplicadas a Brasil.
“Esa fue una de las razones inclusive que se argumentó en Estados Unidos para las sanciones, porque son sanciones, yo lo veo de esa manera, tanto como el caso de Canadá”, sostuvo Gosman.
El escenario se complejiza además por otros intereses vinculados con el conflicto comercial. La periodista mencionó la influencia que habría tenido el secretario de Comercio de Estados Unidos, Ludnick, y señaló que su hijo tendría una empresa afectada por los aranceles en Brasil.
Una negociación con dificultades y sin salida inmediata
Para Gosman, la combinación de intereses comerciales y políticos vuelve difícil anticipar cómo terminará el conflicto. La corresponsal consideró que existen demasiados elementos en juego como para prever un acuerdo rápido.
“Todo esto hace una mezcla de muy difícil visualización en cuanto a la salida, que soy sincera, no le veo una salida inmediata”, afirmó.