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MODO FONTEVECCHIA
Ley de Tierras

Abogado de excombatientes de Malvinas: “La Corte le puso el cartel de venta a la Argentina”

Jerónimo Guerrero Iraola cuestionó el fallo de la Corte Suprema sobre la ley de tierras y advirtió por sus consecuencias sobre la soberanía nacional. Además, explicó por qué el CECIM La Plata considera que está legitimado para intervenir en la causa.

Jerónimo Guerrero Iraola
Jerónimo Guerrero Iraola | Captura

El abogado, magíster en Derechos Humanos y doctor en Ciencias de la Educación Jerónimo Guerrero Iraola, representante legal e integrante del equipo jurídico del CECIM La Plata, analizó el fallo de la Corte Suprema sobre la ley de tierras y cuestionó la decisión del máximo tribunal de rechazar el planteo por una cuestión vinculada con la legitimación procesal. En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), sostuvo que la resolución evitó discutir el fondo de una norma que, según planteó, establecía límites a la extranjerización de tierras en la Argentina.

Guerrero Iraola vinculó además la representación de los excombatientes de Malvinas con la defensa de la soberanía nacional y explicó por qué considera que el CECIM La Plata está legitimado para intervenir judicialmente en esta discusión. A lo largo de la entrevista, repasó los alcances de la ley sancionada en 2011, su flexibilización durante el gobierno de Mauricio Macri, su posterior derogación mediante un decreto del gobierno de Javier Milei y el recorrido judicial que derivó en el reciente fallo de la Corte Suprema.

Jerónimo Guerrero Iraola es un abogado, magíster en Derechos Humanos y doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad Nacional de La Plata. Ejerce como representante legal e integrante del equipo jurídico del CECIM de La Plata, el Centro de Excombatientes Islas Malvinas.

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Jerónimo, muy buenos días. Jorge Fontevecchia los saluda. Me gustaría una evaluación, dado que usted fue artífice de lo que terminó fallando la Corte, de su opinión sobre el fallo de la Corte, que fundamentó su decisión en una cuestión de orden absolutamente técnica y procesal. Se obtuvo que el CECIM no tenía legitimación, es decir, que no era un afectado. Normalmente, el tema de la legitimación es una excusa jurídica para no ir al fondo de la cuestión, sino finalmente estar discutiendo si la persona que reclama tiene afectación para reclamar. Pero escuchamos su opinión con atención.

Bueno, Jorge, ante todo, muchas gracias por la entrevista y por la consulta. Entendemos, al igual que lo insinuaba recién en la introducción y en la consulta, que esto es una falacia dominem, ¿no? Y implica sacar la pelota de la cancha y justamente evaluar las condiciones o eventuales condiciones jurídicas del Centro de Excombatientes Islas Malvinas La Plata en relación a la legitimación procesal, que es una cuestión técnica básicamente y explicada. Es saber qué es la legitimación procesal: quién puede acudir en reclamo de determinadas cuestiones ante los tribunales federales para justamente eludir el tratamiento de una cuestión que es central, que es nodal, que motivó muchísima efervescencia social e incluso muchísimas intervenciones institucionales, tanto del Ejecutivo como del Congreso de la Nación. Nosotros venimos diciendo que los poderes del Estado actúan y generan efectos jurídicos y políticos dentro de las facultades y funciones que constitucionalmente les han sido otorgadas por acción u omisión. Y acá entendemos que la Corte ha elegido la vía de la omisión para convalidar la derogación de la ley de tierras, lo que constituye una tragedia nacional. Es la eliminación de un marco jurídico que pone limitaciones a la posibilidad de que personas físicas o jurídicas extranjeras compren ingentes cantidades de territorio en nuestra patria. Y, bajo esta premisa, han barrido esos límites sobre un recurso que es estratégico, que es escaso, e incluso también eliminando limitaciones que tienen que ver con cuestiones de seguridad nacional. Hoy, bajo los pretextos y parámetros que han quedado establecidos a partir del fallo de la Corte, cualquier persona, Peter Thiel, Elon Musk, BlackRock, pueden venir a la República Argentina a comprar un municipio, una provincia, un lago, una zona de frontera, un río, una montaña, un bosque. Eso es lo que hoy sucede en Argentina y por eso nosotros decimos que Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti le han puesto el cartel de venta a la República Argentina y han hecho más que lo que el mismo Poder Ejecutivo estaba dispuesto a hacer al momento de enviar el capítulo de la ley de tierras al tratamiento del Congreso mediante el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada.

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Dado que el tema tuvo idas y vueltas, me gustaría que usted, de la manera más didácticamente posible, nos explique a la audiencia, porque la ley de tierras establecía un límite de 15 años, un 15% de totalidad extranjera, un tope de 30, porcentajes en determinadas zonas, diferencias en las zonas núcleo con mil hectáreas. Me gustaría que usted explicara, de la manera más didáctica, decía, cómo era antes, cómo es ahora, cómo aspira el Gobierno, que todavía está en tratamiento del Congreso.

Bueno, la ley de tierras se aprobó en 2011, con amplísimo apoyo de todos los sectores políticos, y justamente ponía límites a la venta a personas físicas o jurídicas extranjeras de enorme cantidad de tierras. No estamos hablando de una persona que viene a comprar un terreno para forjar su casa y desarrollar su estilo de vida, estamos hablando de experiencias como la de Joe Lewis, que ha comprado y se ha apropiado de un lago en la Republica Argentina como lo es el Lago Escondido. En ese marco, establecía limites concretos, establecia el 15%, la imposibilidad de una extranjerización mayor al 15% del territorio nacional, con un límite dentro de ese 15 del 30% para personas de una misma nacionalidad. También apuntando a la diversificación eventual de esta compra de tierras. Se establecían unas cadenas de equivalencia a partir de la equiparación con la zona núcleo, con la zona, digamos, productiva, porque incluso en 2011 se pensaba que el motor de la exportación argentina iba a ser lo agropecuario y entonces se consideraba como unidad de medida los equivalentes en relación a la zona núcleo. Una cuestión que hoy adquiere otro tipo de carácter, producto del desarrollo de la minería y la industria hidrocarburífera. Bajo esa premisa y esa norma reglamentada, primero intentó el gobierno de Mauricio Macri flexibilizarla, relajando algunos criterios y no generando consecuencias jurídicas para aquellos que no informaran al registro de tierras, porque lo primero que se hizo en 2011, luego de la sanción de la ley, fue relevar el estado de extranjerización de la tierra en Argentina y generar un registro de tierras rurales en manos de personas extranjeras. Macri intenta vía decreto, y lo logra con un decreto reglamentario, flexibilizar los parámetros de esa norma y tornarla un poco más benévola para la posibilidad de que vengan estos grupos inversores a enajenar y extranjerizar la tierra argentina, y lo que hizo Milei, a poco de asumir, es mediante el decreto 7023 directamente derogar la ley de tierras. Obviamente, nosotros nos presentamos en la Justicia en ese momento y logramos la declaración de inconstitucionalidad del artículo 154 del DNU 7023 y, por tanto, dejamos vigente la ley de tierras hasta el día de ayer.

Me gustaría, por último, que le explique también, de la manera más práctica posible, la cuestión de legitimidad, por qué ustedes consideran y por qué, representando a los excombatientes, tienen legitimidad para reclamarle esto a la Justicia argentina.

Lo voy a poner en términos bien claros porque esto no es jurídico, es de sentido común. Yo soy abogado, hago culto, rindo culto al derecho, pero hay cosas que tienen que ver también con la construcción de la razonabilidad y la humanidad. Los soldados conscriptos, combatientes de Malvinas, que son los que están nucleados en La Plata alrededor de la Asociación Civil Centro de Excombatientes Islas Malvinas La Plata, fueron enviados en 1982 a una guerra por la dictadura cívico-militar bajo el pretexto y la argumentación de la defensa de la soberanía nacional. Esos pibes que fueron a la guerra, enviados por esta dictadura, fueron a morir, a ofrendar su vida en relación o en forma relacionada con la supuesta defensa de la soberanía nacional, y ahora la Corte Suprema comprende que no están legitimados para defender la soberanía nacional ante los estrados judiciales. Yo creo que cerrar la puerta de la legitimación procesal de los excombatientes de Malvinas no solo constituye una aberración en términos jurídicos, porque entendemos que no le asiste a la Corte en relación a la ley de la soberanía nacional, sino que no le asiste a la ley de la soberanía nacional. No solo el derecho, sino también que pisotea los visos y principios básicos de la humanidad. La Corte Suprema ayer ha pisoteado la memoria de los compañeros que están enterrados en el cementerio Darwin, ha pisoteado la memoria de aquellos que han perdido su vida precisamente porque el Estado Nacional, a través de sus tres poderes, le dio la espalda durante muchísimos años. Este tipo de manifestaciones institucionales, de desdén por aquellos que ofrendaron su vida en defensa de la soberanía nacional, es el que repercutió e incidió a la hora de entender el fenómeno trágico de los suicidios en la posguerra. Por eso, la ley...

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Quería hacer una pregunta de orden personal. ¿Hay enormes tratados de psicología? La predeterminación del destino de los nombres. Guerrero, le pusieron sus padres. ¿Qué hacían sus padres? ¿Y qué cree usted que lo marca ese nombre para llevar la representación casualmente de soldados de Malvinas?

La pregunta es muy buena. Mis padres son docentes, son profesores, y yo aprendí que las batallas hay que darlas, y yo aprendí que las batallas son un producto de la interrelación y el intercambio con personas de enorme jerarquía pedagógica, como quienes se integran en el CECIM La Plata. Para mí es un orgullo. Yo nací en el 86, no viví la guerra, no viví la dictadura, nací en democracia, y sin embargo, el acompañamiento a los muchachos de Malvinas a mí me permitió entender el flagelo de la guerra, el flagelo de lo que la dictadura nos legó como sociedad argentina, y desde allí me prometí, porque yo los acompaño desde el año 2011, estaba recién recibido cuando me incorporé al Centro de Excombatientes, decidí que iba a ofrendar también parte de mi vida profesional al acompañamiento de los excombatientes en estas batallas. También hay otras, ¿no? Representamos a más de 200 víctimas de tortura durante la guerra en la Justicia Federal de Río Grande, nos hemos presentado ahora contra las petroleras que operan ilegalmente en la ciudad de Río Grande, y nos hemos presentado en el Centro de Excombatientes que está trabajando por la soberanía nacional. Para mí es un orgullo poder decir que acompaño a los soldados conscriptos combatientes de Malvinas en esta mirada pedagógica y soberana y en esta construcción de una idea de patria verdaderamente digna.

Guerrero Iraola, muchísimas gracias. Le mandamos un saludo y nos mantenemos en contacto. Muy gentil.

Gracias, saludos.

LMM