Félix Lonigro, abogado constitucionalista, sostuvo que el reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que frenó la posibilidad de Donald Trump de modificar cuestiones tributarias por decreto constituye “un posicionamiento claro en defensa del Estado de derecho” y una señal institucional hacia el mundo. En diálogo con Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), sostuvo: "Es para tomar como ejemplo en la Argentina".
Félix Lonigro es abogado constitucionalista, docente y ensayista, reconocido por su análisis jurídico de la actualidad política e institucional del país. Se desempeña en la UBA como profesor adjunto regular de Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho y de Derecho Público en Ciencias Económicas. Es autor de diversas obras jurídicas y de divulgación, entre las que se destacan "Manual de Derecho Constitucional" y "Claves para la educación cívica de los argentinos". El año pasado fue candidato a senador provincial por la Primera Sección Electoral de la provincia de Buenos Aires, encabezando la lista del Frente Potencia.
Duro revés para Trump: freno de la Corte a su política arancelaria
Algunos atribuyen el gran problema de la Argentina a que la Corte Suprema de 1930 no declaró ilegal el golpe militar de Uriburu, y que ese fue un punto crucial en el cual las Cortes Supremas dejaron de tener el peso que, por ejemplo, tiene la norteamericana. Por ejemplo, la Suprema Corte de los Estados Unidos falló limitando la posibilidad de Trump de modificar cuestiones tributarias con decretos. ¿Cuánto hay de cultura y de tradición, y no simplemente de estrictas normas de derecho y lectura de las palabras de las leyes en la tradición de las Cortes argentinas? ¿Cómo se compara con la norteamericana?
Evidentemente, nuestra Corte Suprema, en ese fallo que se conoce en la doctrina como “pacto”, justificó de alguna manera el golpe de septiembre de 1930. Es cierto, es un punto negro para nuestra Corte. Pero el hecho de que las instituciones hayan sido alguna vez marcadas por un hecho negativo no significa que siempre y para el futuro tengan que llevar como estigma ese error que se ha cometido en algún momento.
La verdad es que nuestra Corte Suprema de Justicia, desde hace algún tiempo, ha adoptado algún criterio de independencia respecto del poder político. No quiero decir que no tenga la Corte a veces tendencia a hacer un poco de política, porque si hay un órgano que dentro del Poder Judicial tiene una cuota de poder político, es la Corte Suprema. Por ejemplo, en esto de manejar los tiempos, en esto de tratar un tema y postergarlo porque creen que no conviene, como el decreto 70 de Javier Milei, que está sin tratarse en la Corte todavía, pero también está sin tratarse en el Congreso de la Nación. Nuestro régimen de control judicial de la constitucionalidad de las normas viene justamente de la Corte norteamericana, que para nosotros es un ejemplo y es una referencia en materia de jurisprudencia y en materia de continuidad y de custodia de la seguridad jurídica del Estado de derecho.
Ahora, este fallo de la Corte norteamericana ha sido claramente un posicionamiento contra un hombre que, como todo régimen populista, quiere llevarse puestas a las instituciones porque entiende que él es más importante que las instituciones mismas. Entonces, en algún punto, la Corte le ha dicho: “No, señor, usted esto no lo puede hacer más allá de las consecuencias económicas que este fallo pueda traer. Usted esto no lo puede hacer porque en un Estado, según la Constitución, y esto es a partir inclusive de la Carta Magna de Juan Sin Tierra de 1215, un principio liminar del derecho constitucional es que no hay tributo sin ley”.
Entonces, la Corte ha hecho valer, frente a un hombre que políticamente es muy fuerte y que ha tenido un gran apoyo popular, que son la columna, que son la defensa de las instituciones. Es un caso de una enorme relevancia que sirve como ejemplo para que nuestra Corte siga en el sendero de esa independencia que, a mi juicio, hoy ha logrado respecto del poder político, más que integral pueda ser o no por el presidente anterior.
Fíjese que en el caso de Donald Trump la Corte norteamericana está integrada por nueve miembros, seis conservadores que son de la línea de Trump y tres demócratas. Y sin embargo la Corte ha dicho: "Esto es derecho y, por lo tanto, nosotros nos pronunciamos jurídicamente sin importar quién esté allí en el Poder Ejecutivo". Me parece de una enorme trascendencia y es para tomar como ejemplo en la Argentina.
¿Podríamos decir que Estados Unidos marcó la diferencia con China con ese fallo?
Exactamente. Es decirle al mundo: "Este es un país que puede tener líderes muy fuertes, pero antes que el líder están las instituciones, está la seguridad jurídica, el Estado de derecho". Eso se desdibuja enseguida cuando hay un gobernante autócrata que pasa por encima de las instituciones. Realmente el mensaje es fantástico, es alentador y es digno de ser imitado.
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