Perfil
MODO FONTEVECCHIA
Liberalismo en debate

Gerardo Bongiovanni: “Pullaro debería hacer un frente con LLA para evitar que gane la extrema izquierda”

El presidente de Fundación Libertad pidió una alianza en Santa Fe y analizó las tensiones dentro del liberalismo.

Gerardo Bongiovanni 29042026
Gerardo Bongiovanni | CeDoc

En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), el presidente de la Fundación Libertad, Gerardo Bongiovanni, analizó las tensiones dentro del liberalismo, la relación entre PRO y La Libertad Avanza y el escenario político en Santa Fe.

Gerardo Bongiovanni es fundador y presidente de la Fundación Libertad, con sede en Rosario, dedicada a la difusión de ideas liberales desde 1988. También es director general de la Fundación Internacional para la Libertad.

Entrevistábamos hace muy poco a la directora de Management & Fit, que hablaba de la caída en las encuestas del apoyo al presidente y que en los focus group aparecía la idea de que una parte importante de la sociedad le agradece a Javier Milei lo que hizo, pero que “ya está”, que ahora falta desarrollo. También entrevistamos al ministro de Economía de la Ciudad de Buenos Aires, que planteaba la necesidad de una segunda fase. Y en la cena de la Fundación Libertad aparecieron distintas formas de entender el liberalismo. Me gustaría una evaluación suya de esas diferencias y de estas controversias entre representantes de un mismo campo ideológico.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Al liberalismo definirlo no es tan complicado. Es el respeto por las libertades de los demás, es la convicción de que cuanto más libertad haya en una sociedad, en todos los aspectos —económico, político, cultural—, más posibilidades hay de desarrollarse.

Ahora, dentro del liberalismo hay muchos matices. Yo soy miembro de la Sociedad Mont Pelerin, fui vicepresidente, y ahí había 12 premios Nobel y había discusiones durísimas entre liberales sobre distintos temas. El liberal debe ser tolerante y aceptar que dentro de esta amplia avenida hay distintas concepciones.

Ahora hay un fenómeno nuevo: la desintermediación de la política por las redes sociales, que ha generado formas más extremas. Esto empezó en la izquierda, con la radicalización y el llamado “wokismo”, y generó una reacción en sectores de centroderecha que también se radicalizaron.

Facundo Manes: “La agresividad de Javier Milei afecta la salud mental de la población”

Hoy la comunicación es más directa, más agresiva. El presidente Javier Milei expresa eso, como también lo hacen otros líderes. Es un dato de la realidad.

El expresidente Mauricio Macri se definía en su momento como desarrollista. Cuando le mencionaba recién al ministro de Economía de la Ciudad de Buenos Aires, que administra hoy el mayor presupuesto del PRO a nivel nacional, él también planteaba que falta una fase desarrollista. Y dada la historia que tiene el desarrollismo en la Argentina —incluso con el legado de Raúl Prebisch que vuelve a aparecer en el debate junto con John Maynard Keynes—, ¿un desarrollista, desde su perspectiva, entra dentro de esa amplia avenida del liberalismo democrático?

Yo creo que no. Yo creo que económicamente tiene muchas diferencias con el liberalismo. El liberalismo cree en el mercado, cree que cuanto más libertad de acción hay —sobre todo cree mucho en el consumidor, en la demanda—, más se ordena la economía.

El desarrollismo plantea lo opuesto: plantea que hay que desarrollar ciertos sectores básicos, estratégicos, dicen ellos, y que así se desarrolla el país.

Yo creo que Macri se definía como desarrollista, pero yo siempre pensé que Macri tenía un instinto liberal muy fuerte, muy marcado. Solo que en el momento en que él llegó al gobierno, venía de casi 15 años de kirchnerismo, con un país muy enraizado en esas ideas de un Estado megalómano.

Recordemos que el kirchnerismo pasó de dos millones a casi cuatro millones de empleados públicos entre nación, provincias y municipios. Había una idea del “Estado presente”. Pero ese Estado presente no garantizaba lo básico: había récord de homicidios, no se garantizaba la seguridad, la salud ni la educación.

Entonces yo creo que Macri es una persona con un fuerte instinto liberal, pero que no pudo, no supo o no quiso avanzar más en ese sentido. También es verdad que para derrotar al kirchnerismo tuvo que armar una coalición con sectores más sociales o socialdemócratas, y eso limitó la posibilidad de aplicar políticas más definidas.

Y cuando intentó ir hacia políticas más liberales, hacia fines de 2017, se encontró con un cambio en el contexto internacional —como el fortalecimiento del dólar tras la elección de Donald Trump— que afectó a países endeudados como la Argentina y derivó en la crisis que todos conocemos.

Usted mencionaba Rosario. Una persona como Maximiliano Pullaro, el actual gobernador de Santa Fe, y también por su desempeño previo como ministro de Seguridad en la provincia, ¿entraría dentro del marco de lo liberal o sería considerado por fuera de ese espacio?

Pullaro estuvo en nuestra cena, se sentó en una de las mesas cabeceras, tenemos muy buena relación con él y está haciendo una muy buena gestión en materia de seguridad.

Yo creo que Pullaro no se definiría a sí mismo como liberal, pero pensando en que los países tampoco se gobiernan con expresiones puras —eso quizás sería lo deseable—, a mí me parece que Pullaro puede ser un aliado dentro de una coalición que defienda lo que yo llamo la democracia liberal.

No creo que haya inconvenientes en ese sentido. Es más, a mí me encantaría que en la provincia de Santa Fe hubiera una alianza entre La Libertad Avanza y Unidos, porque hay un riesgo cierto de que en Rosario gane —si no la elección— un candidato de extrema izquierda, una persona simpatizante del chavismo, que se sacaba fotos con el chavismo y que reivindicó siempre al chavismo.

Entonces, bueno, yo creo que a veces el no tener aliados como Pullaro no está bien. En el caso de la provincia de Santa Fe, ya digo, a título personal —porque la Fundación Libertad no se mete en política partidaria—, a mí me encantaría que hubiera una alianza en la provincia y, sobre todo, en la ciudad de Rosario para asegurar que no llegue al gobierno alguien de una izquierda completamente antidemocrática, un chavista.

Dado lo que ocurrió en la cena, ¿le gustaría que Macri, Bullrich y Milei integraran un frente común en 2027?

Sí, por supuesto. Me gustaría que hubiera una opción unificada de la centroderecha.

Aclaro que Macri estuvo sentado con nosotros y luego fue a saludar a la gente del PRO. Es verdad que no saludó a Milei, pero Milei no saludó a nadie personalmente, es su estilo. Uno puede estar de acuerdo o no, pero es lo que hace siempre.

Sí se saludaron Macri y Patricia Bullrich. Macri también saludó a muchos dirigentes de La Libertad Avanza. Había, diría, cierta camaradería entre diputados de La Libertad Avanza y del PRO.

Y, por supuesto, a mí me gustaría que hubiera una opción unificada de la centroderecha, de lo que yo llamo la democracia liberal, en las próximas elecciones. Argentina vivió 80 años de populismo y, aunque hoy parezca debilitado, el peronismo ha demostrado una gran capacidad de reciclaje. Sería trágico que vuelva a imponerse una expresión populista en el país.

Se habló de que Macri no quiso compartir mesa con Patricia Bullrich. ¿Eso es correcto?

No, no. Siempre planteamos dos mesas cabeceras, como otros años. Fue una decisión organizativa. No hubo ninguna negativa de nadie a compartir mesa.

GD CP