El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó públicamente a su homólogo colombiano, Gustavo Petro, de "hombre enfermo" vinculado al narcotráfico y amenazó con una "misión" similar a la de Venezuela tras la captura de Maduro. Según el coronel retirado, Luis Villamarín, el éxito militar depende más de la inteligencia estratégica que de la fuerza bruta, y advirtió en el programa de Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) que estas figuras están bajo un estricto escrutinio: "Petro está en la mira para ser llevado a un tribunal en Estados Unidos".
El coronel retirado del Ejército de Colombia, Luis Villamarín Pulido, es analista en seguridad, defensa y conflicto armado, y autor de varios libros sobre guerrilla, terrorismo y crimen organizado en América Latina. Tras su retiro militar, ganó visibilidad como comentarista político y estratégico, con una postura fuertemente crítica del chavismo, de las FARC y de los gobiernos de izquierda de la región. Además, suele intervenir en medios y redes con análisis sobre Venezuela, Cuba, narcotráfico y geopolítica regional, desde una mirada alineada con la seguridad hemisférica y el anticomunismo clásico.
A partir de aquí se marca un nuevo hito en la resolución de conflictos. En el caso de Colombia, si a Trump no le resulta conveniente Petro, podría actuar con el grupo Delta y capturarlo. También me interesa su opinión desde una perspectiva no solo geopolítica, sino también militar, sobre lo ocurrido este sábado en Venezuela.
Respecto a esta operación, sobran los calificativos de elogio. Fue una coordinación perfecta, intraagencial, como llaman los estadounidenses. Participaron la CIA, el Departamento de Estado, el FBI, la Agencia de Seguridad Nacional, la Fuerza Naval y las Fuerzas Especiales —Fuerza Delta, Ininas Verdes o comandos terrestres, con varios nombres.
El punto es que se coordinó de tal manera que, mediante guerra electrónica, se bloqueó completamente la comunicación, mientras es evidente que la CIA compró conciencias internamente. Es probable que la exactitud de lo que usted le preguntaba al señor general —¿cómo es posible que entren, eliminen a una guardia y no tengan ninguna pérdida?— se lograra gracias a la colaboración de operadores de radares, de la guardia directa y del alto mando venezolano.
La inteligencia para operaciones de ese nivel es clave, porque la operación Jaque en Colombia fue muy similar. Se metieron en medio de 300 bandidos y sacaron a 15 secuestrados. Se maneja un nivel estratégico con información de alto nivel, existe un nivel operativo con personas de nivel medio y un nivel táctico, en el cual la CIA es maestra mundial, junto al Mossad de Israel, el MI de Inglaterra y otros grupos que realizan este tipo de operaciones.
La operación Jaque fue espectacular porque se logró infiltrar a una persona, una señora formada en inteligencia militar, que supuestamente hablaba como una operadora de uno de los grupos delictivos que tenían secuestrados. Esta señora logró suplantar a esa operadora y cambiar un horario sin que las demás lo supieran, y comenzó a dar órdenes, por medio de esa nueva operadora, para que trasladaran a los secuestrados a un sitio. Las instrucciones eran tan ultrasecretas que solo ella y el jefe podían conocerlas, porque eran órdenes del mando superior de las barras.
Cayeron en la trampa y los llevaron hasta el lugar donde llegaron los helicópteros con los logos de una ONG. Estaban tan convencidos de que todo era real que los 300 terroristas solo prestaron seguridad alrededor para que no le pasara nada al helicóptero, y sin hacer un solo disparo se los llevaron a todos. Fue una operación maravillosa.
Hoy en día la inteligencia termina siendo más importante que la fuerza. Toda la vida lo ha sido. Lo que sucede es que, en cada época, la parte militar, el ingreso fuerte de las tropas, es lo que consolida el terreno. Pero en las operaciones especiales, desde el principio, no se trata de derrotar al enemigo, sino de derrotarle la estrategia. No se trata de eliminarlo físicamente, sino de quitarle las ganas de pelear. Estos golpes son fundamentales. En este caso, le pegaron donde correspondía: se le acabaron las ganas de hacer escándalo al Cartel de los Soles, ahora están atemorizados, divididos, y lo que viene, con mucha probabilidad, es la caída como un castillo de naipes.
¿Cómo afecta esto a Petro y cómo incide en las posibilidades electorales que este año se celebran en Colombia?
Petro es muy hábil e intentará, por medio de sus alfiles, no solo que el candidato gane las elecciones. Lo que busca es que se genere un desorden terrible en Colombia, al punto que la gente reclame la convocatoria de una constituyente. Acaba de nombrar un nuevo mando militar, pensando —deduzco yo— que ese mando no va a intervenir y permitirá que la población se descontrole. Pero, como decimos coloquialmente en Colombia, una cosa piensa el burro y otra el que le esté jalando. Quién sabe qué ocurra. Además, quiere demostrar que Maduro fue la víctima; ya se ha declarado como tal.
Está en la mira para ser llevado a Estados Unidos a una corte federal. Y no porque Trump lo diga, como ya lo conocemos localmente, sino porque la inteligencia, que demostró ser tan precisa en Venezuela con el caso de Maduro y el narcotráfico, tiene mucha información sobre la vinculación de Petro con el narcotráfico. Incluso, el propio hermano de Petro afirmó públicamente en televisión, en Horario Triple A un domingo, que estuvo con los narcos en las cárceles y que logró conseguirle dos millones de votos más en las zonas donde los narcos tienen influencia.
Petro, si se revisan sus participaciones en la ONU, en la OEA y en otros organismos multilaterales, siempre critica al Imperio americano y al narcotráfico, al punto de legitimar indirectamente actividades ilícitas en Colombia. En Estados Unidos, tienen los ojos muy abiertos y los oídos atentos a todo lo que se dice de ellos.
De hecho, le preguntaron a Trump si sería posible hacer una operación similar a la que se realizó con Maduro, pero con Petro en Colombia, y él respondió textualmente: "Me gustaría algo así".
¿Cómo imagina usted que podría evolucionar? ¿Se imagina esto posible?
Sería mucho más fácil desde el punto de vista de seguridad, porque Petro no cuenta con una protección tan intensa y extensa como la de Maduro. Pero para Estados Unidos no sería conveniente actuar en este momento, porque eso agrandaría el problema y daría la razón electoral a la izquierda para que gane. Lo más lógico parece ser esperar a que pasen las elecciones y luego dictar la orden de captura, porque, esto está avanzando muchísimo y Petro ha hecho todo lo posible para cavarse su propia fosa política y acercarse a un camino hacia una cárcel en Estados Unidos.
Entiendo. O sea, que es militarmente posible, pero políticamente inconveniente.
Sí. Además, Estados Unidos tiene otros escenarios, como los que mencionó al preguntarle al general: Ucrania, Taiwán y el Medio Oriente. Por eso deben dosificar los esfuerzos, porque una cosa es hablar y otra muy distinta es ejecutar.
En esa dosificación de los esfuerzos, ¿cómo sigue Cuba? Que fue el otro país al que se refirió Trump...
A Cuba lo están asfixiando, me parece a mí. Buscan que sea la propia población la que remueva a ese bandido que gobierna desde hace casi una década, reemplazando a los narco-dictadores Castro. Al quitarle el apoyo petrolero, se le acaba la estabilidad, y si Trump bloquea definitivamente las remesas que le llegan desde Estados Unidos, Cuba quedaría dependiendo del azúcar, un sector en el que ya tiene mucha competencia con Estados Unidos, Colombia y otros países como Ecuador, que producen caña de azúcar y podrían aumentar su producción si se complican las cosas.
Trump lo amenazó y Gustavo Petro respondió: "Por la Patria tomaré de nuevo las armas que no quiero"
O sea, la narcodictadura del señor Díaz-Canel también va camino a la caída, y además esto es una aspiración personal de Rubio para llegar con fuerza a las elecciones del 28.
MV cp