El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) encendió las alarmas sanitarias en el Noreste Argentino tras confirmar dos casos de rabia paresiante en ganado bovino. Los brotes fueron localizados en un establecimiento productivo de Gobernador Virasoro (Corrientes) y en un predio rural del municipio de Aurora (Misiones), específicamente en el paraje Londero.
El caso detectado en suelo misionero reviste una especial preocupación para las autoridades, ya que en esa región no se reportaban animales positivos desde hace aproximadamente una década y media. Los diagnósticos fueron validados por el Laboratorio de Rabia del organismo, ubicado en la localidad de Candelaria.
Protocolo de emergencia y vigilancia
Ante la confirmación de los focos, el Centro Regional Corrientes-Misiones del Senasa inició un despliegue preventivo que incluye:
-
Delimitación del área afectada: Establecimiento de un radio de riesgo para contener la dispersión del virus.
-
Vacunación de emergencia: Inmunización obligatoria de los animales en los predios circundantes.
-
Control de vectores: Acciones directas sobre las colonias de murciélagos hematófagos (Desmodus rotundus), principales transmisores de la enfermedad.
Riesgo zoonótico: una amenaza para la salud pública
La rabia paresiante es una enfermedad viral que ataca el sistema nervioso de herbívoros (bovinos, equinos, caprinos), pero su mayor peligrosidad radica en su carácter zoonótico: puede transmitirse a los seres humanos a través del contacto con animales infectados o mordeduras de murciélagos.
Los animales afectados suelen presentar cambios bruscos de comportamiento, incoordinación motriz, parálisis progresiva de los miembros y, finalmente, la muerte. Debido a la letalidad del virus, el Senasa enfatizó la importancia de evitar el contacto directo con cualquier ejemplar que presente síntomas nerviosos.
Las Marías demanda a Misiones por la "aduana paralela": el rol de Corrientes en la guerra yerbatera
Recomendaciones para productores
Para mitigar el impacto en el capital ganadero, el organismo sanitario recomienda:
-
Esquema de vacunación: Aplicar la primera dosis y reforzar a los 20 días; luego, mantener una dosis anual.
-
Notificación obligatoria: Dar aviso inmediato al Senasa ante la aparición de animales sospechosos o la detección de refugios de murciélagos "vampiros".
-
Atención médica: En caso de mordeduras accidentales a personas por parte de murciélagos, acudir de forma urgente al sistema de salud para recibir el tratamiento post-exposición.
La detección temprana y la denuncia de posibles refugios son piezas clave para evitar que el virus se propague en una región que ya siente el impacto económico de la parálisis productiva.