La actividad industrial en la República Argentina registró una contracción del 4,9 % en el marco de una fuerte caída del mercado interno y una menor disponibilidad de dinero en circulación. Según analizó el presidente de la Unión Industrial de Corrientes (Uicorr), Juan Manzolillo, el escenario obedece a una pérdida del poder adquisitivo de los salarios y al incremento en las tarifas de servicios públicos impulsado por el Gobierno nacional encabezado por Javier Milei.
"El mercado interno ha quedado reducido por menos plata en la calle. Y eso lo está pagando la industria", afirmó el representante del sector fabril en Corrientes, al explicar que el reajuste tarifario obligó a las familias a destinar un porcentaje mayor de sus ingresos a cubrir costos fijos, reduciendo la capacidad de compra de bienes de consumo masivo.
Estabilidad laboral en las PyMEs y el impacto en el sector textil
Respecto del impacto del parate económico sobre el empleo en la provincia, Manzolillo indicó que por el momento no se observa una ola masiva de despidos en las fábricas locales.
En ese sentido, fundamentó que la mayoría de las firmas en Corrientes son pequeñas y medianas empresas (PyMEs) donde predomina una relación directa con el personal. "Lo último que el industrial trata de hacer es dejar gente en la calle, porque cuesta mucho formarla", asegurando que las cesantías ocurren únicamente "cuando a una empresa no le queda otra que cerrar", dijo a We! News.
Caída masiva del consumo en todo el país: el impacto en NEA es del 32,8%
No obstante, la situación exhibe una gravedad particular en el rubro textil, señalado como el segmento más golpeado por la coyuntura. Manzolillo advirtió que la apertura comercial alteró la composición del mercado nacional de indumentaria, donde históricamente la producción local y la importada se repartían en partes iguales, mientras que en la actualidad los productos extranjeros representan el 70 % del total.
"Eso hace que mucha gente que vendía productos locales no tenga a dónde ubicarlos y terminen cerrando", alertó el dirigente de Uicorr, al tiempo que cuestionó la "importación masiva de productos subsidiados a precios muy bajos" que impide competir a la industria textil nacional.
Finalmente, sumó a la crisis del comercio tradicional el cambio en los hábitos de consumo de los jóvenes hacia plataformas digitales, lo que profundizó la desocupación de locales en los centros urbanos.