Un nuevo foco de controversia ambiental se abrió en Resistencia tras las denuncias de organizaciones y vecinos por intervenciones con maquinaria pesada en el Parque Caraguatá, uno de los últimos relictos de bosque nativo y humedal urbano dentro de la capital chaqueña.
Mientras ambientalistas advierten que se estaría afectando vegetación nativa, desde el Municipio de Resistencia rechazaron las acusaciones y sostienen que los trabajos se limitan a limpiar senderos y recuperar sectores abandonados del predio.
Denuncian remoción de vegetación en el humedal
Integrantes de organizaciones ambientales como Misión Eco y Jóvenes por el Ambiente alertaron que en los primeros días de marzo ingresaron al parque tractores, retroexcavadoras y camiones que realizaron tareas en distintos sectores del predio.
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Según el relevamiento realizado por activistas y vecinos, las intervenciones habrían provocado la remoción de vegetación nativa típica del monte chaqueño, incluyendo especies como aromitos, caraguatás y quebrachos jóvenes, además de arbustos en zonas donde el ecosistema se encontraba en regeneración natural. La situación generó preocupación entre quienes desde hace años impulsan la declaración del área como Reserva Natural Urbana.
La estudiante de Biología de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) e integrante de organizaciones ambientales, Giuliana Pernazza, describió el impacto observado en el lugar. “La realidad es que la situación en el Caraguatá en este momento es triste y desesperante para quienes alguna vez vimos la riqueza de biodiversidad que tiene”, expresó en declaraciones a Radio Libertad.
Según relató, las primeras alertas surgieron el 3 de marzo, cuando comenzaron a circular imágenes que mostraban maquinaria trabajando dentro del predio.
“Nos enteramos de que estaban ingresando con máquinas para retirar vegetación y hacer modificaciones”, señaló Pernazza.
Un refugio de biodiversidad dentro de la ciudad
El Parque Caraguatá abarca alrededor de 70 hectáreas y es considerado por ambientalistas y especialistas como uno de los últimos espacios de bosque nativo dentro del área urbana de Resistencia.
En el lugar se encuentran especies vegetales como quebrachos, algarrobos, timbó, guayacán y caraguatás, además de una importante diversidad de fauna.
De acuerdo con registros de ciencia ciudadana, en el área se identificaron más de 85 especies de aves, algunas de ellas migratorias, además de reptiles, insectos polinizadores y pequeños mamíferos.
Los activistas advierten que la alteración del ecosistema del humedal puede afectar estos hábitats. “Cuando uno arrasa con estos espacios, las especies vuelven y ya no encuentran su lugar”, advirtió Pernazza.
Pedido de explicaciones al Municipio
Ante la preocupación por las intervenciones, organizaciones ambientales presentaron una nota formal dirigida al intendente Roy Nikisch y a distintas áreas del Ejecutivo municipal solicitando información.
Entre los puntos planteados pidieron conocer qué trabajos se están realizando, bajo qué marco legal se ejecutan y si existe un estudio de impacto ambiental que respalde las tareas. Hasta el momento de la denuncia, no se había difundido información oficial detallada sobre las obras dentro del humedal.
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La respuesta del Municipio
Tras la polémica, el secretario de Obras Públicas de Resistencia, Luis Zarabozo, rechazó que se esté produciendo un desmonte en el parque. “Estamos recuperando los senderos vehiculares que estaban existentes hace 15 años sin limpiarse. Las máquinas entraron solamente para las calles”, afirmó el funcionario en una entrevista en Radio Libertad.
Zarabozo aseguró que no se intervino en el monte nativo, sino que las tareas apuntan a despejar accesos y senderos que estaban cubiertos por malezas tras años de abandono. “No hemos cortado un solo árbol. Lo que se hace es limpiar malezas que crecieron sobre los caminos”, sostuvo.
El funcionario explicó además que el objetivo de los trabajos es recuperar infraestructura deteriorada del parque, como sectores recreativos, quinchos y senderos que permanecían inaccesibles.
El conflicto se produce en un momento particular para el predio. Desde hace años distintas organizaciones impulsan la declaración del Parque Caraguatá como Reserva Natural Urbana, un proceso administrativo que, según versiones oficiales, se encontraría cerca de completarse. En ese contexto, ambientalistas reclaman mayor transparencia y participación ciudadana antes de avanzar con cualquier intervención dentro del humedal.