viernes 30 de septiembre de 2022
OPINIóN Elecciones 2021

Crisis política: ¿es Cristina o Alberto?

Alberto Fernández hoy está entre “morir”, políticamente hablando, o renacer entre las cenizas. Está entre radicalizarse, sentarse a escuchar o hacer nada. Ser o no ser, esa es la cuestión.

A días de los resultados de las PASO, vemos las reacciones de los agentes de la coalición Frente de Todos. ¿Quién mueve el tablero? ¿Cuáles son las consecuencias? ¿Qué trae aparejado esto?

En el país de las pobres maravillas, porque maravillas sólo tenemos a Ricky y las Cataratas del Iguazú, el resultado de las PASO fue desopilante para la coalición gobernante. Es muy difícil distinguir los agentes que integran el Frente de Todos, también es erróneo sintetizarlos. Veamos: las personas de Alberto, Massa, Cristina (los famosos cristinos), La Cámpora, el peronismo federal, los intendentes del conurbano, movimientos juveniles… en fin, son muchos.

En la “repartija” de poder juegan los intereses y está claro que aquí hay gente que ni sabe lo que quiere. Algunos cajas, otros inmunidad, poder, fama, entre otros. Si hay algo positivo es que el poder hoy no está concentrado. Lamentablemente es por fruto de las asperezas de los agentes y no por una cuestión filosófica. La coalición podría llamarse Enfrentados entre Todos.

Solo el "compromiso integral" podrá sacarnos de la crisis

Gran parte de la sociedad, con esto me refiero a los kirchneristas y a los antikirchneristas, cree que el poder supremo es concentrado por Cristina Fernández. Fantasioso, demasiado. Cristina no tiene el poder absoluto, por algo formó una coalición. Pero fue una manera de “dibujar” ese monstruo gigante y malo. No sé si malo o bueno, pero gigante no es. No es la voz del pueblo argentino, como dijo Vallejos, por dos cosas: el pueblo como tal no existe y en los números vemos que hay gente que no la quiere. ¿Y Alberto qué hace? ¿No pincha, ni corta?

En su momento, Néstor Kirchner llamaba a Alberto de una forma peculiar: Rendito, por su relación con Jorge Rendo (director de Clarín). Franco Lidnder, en su libro Fernández & Fernández y en varios artículos, cuenta de ello. Cristina y Néstor siempre sospecharon de la buena relación entre el actual Presidente y Clarín, existe ese rumor de que los mensajes Alberto -cuando estaba del lado de los buenos- los daba por medio de Clarín. La “información” circulaba gracias a él. Alberto era fuente de muchos periodistas, reconocidos “anti-K”.

Si de rumores hablamos y preguntas nos hacemos. ¿Realmente Alberto es tan frágil y débil como lo vemos? En lo personal creo que no, puede ser criticado por otras cosas pero él manda tanto como lo hace CFK y diría que más. ¿Es el vocero del presidente el “operador” o es el mismo Alberto? ¿Tiene tiempo Alberto para gobernar y seguir “operando”? Cirujano no es y buen político… bueno, cada uno tiene su visión de las cosas.

El electorado respondió "esta no es la vida que queremos"

Cristina escribió una carta en su sitio personal. Las famosas cartas desde el exilio porque parece que ella nunca o siempre está. Está, pero a la vez no. En esta remarcó algo: no es ella quien lo pone en jaque al Presidente. Pues en eso le creo, Alberto se pone en jaque solo, lo hizo siendo Jefe de Gabinete.

En un país donde los pactos no existen, o sí pero sólo para corromper el sistema, se torna complicadísimo salir de la situación. La política es el arte de lo posible, no de lo utópico, no se gobierna con cuentos maravillosos, sino con pobres y desagradables realidades. Aquí donde las dos coaliciones se repelan, no se puede construir absolutamente nada o por lo menos algo sólido. Parece una pelea de infantes. Peor si la misma coalición, la gobernante, empieza a desarmarse.

Pero acuerdos los hay. En nuestro país crecieron dos “géneros” de periodismo: el de trinchera -que desgasta- y el de investigación. El primero como resultado de la decadencia de la clase política, el segundo como respuesta a lo que no hace el sistema judicial. Basta con leer tres libros sobre casos de corrupción cualesquiera, siempre que sean actuales, y verá que los nombres mencionados se repiten. Los mismos agentes de siempre, los mismos políticos. Parece una novela mexicana, de esas que cuando uno las arranca ya sabe cómo termina.

Qué pasó en las PASO

Sin la intención de irme por las ramas, Alberto Fernández hoy está entre “morir”, políticamente hablando, o renacer entre las cenizas. Está entre radicalizarse, sentarse a escuchar o hacer nada. Ser o no ser, esa es la cuestión. Sin dudas que en dos semanas las cosas serán distintas, es decir, peor o mejor. Hay que ser necio para creer que el problema sólo es culpa de una persona.

Esta situación les saca las caretas a todos, a los callados, a los ultras, a los vehementes. Pero poco me importa cómo se llevan entre ellos mientras no altere el orden de las cosas. Se unieron para ganar, pero no para gobernar. Me extraña que personajes “viejos” de la clase política, no hayan tenido en cuenta que las papas queman, el hambre es protagonista y la desigualdad hace de las suyas.