sábado 10 de diciembre de 2022
OPINIóN Análisis

“Better call Saul!” y el deseo de reconocimiento

Un análisis sobre la famosa serie. El ángulo elegido es el delito interpretado como una forma de venganza motivada por la falta de reconocimiento o valoración. Alerta de spoilers.

11-10-2022 11:43

Cuando uno está leyendo concentradamente un autor o una teoría suele pasar que se encuentra con ese autor o esa teoría en todos lados. Incluso en las series de TV, que son las que hoy, masivamente y a la mano, nos ofrecen la posibilidad de catarsis de algunos problemas morales y sociales de nuestro tiempo. 

En este breve texto ofrezco una perspectiva de la serie “Better call Saul!” (AMC, 2015- 2022) a la luz de algunas ideas del filósofo Axel Honneth sobre algunos textos de G.F. Hegel. El ángulo elegido es el delito interpretado como una forma de venganza motivada por la falta de reconocimiento o valoración (Cfr. F. M. Abril, 2011). Antes de continuar, alerta de spoilers.

Para Honneth las relaciones sociales se mueven por una profunda necesidad de reconocimiento. Esta valoración no solo se obtiene en la familia por el amor, o por parte del Estado bajo la forma de reconocimiento de los derechos, sino también de la sociedad civil en la que se busca lograr cierta estima social, aprecio o visibilidad. 

“Severance”, el lado oscuro del cumplimiento corporativo

“Esteem” es el Suzuki de Jimmy McGill y el único modelo de estima social que maneja; menospreciado tanto por su hermano mayor, el brillante Chuck McGill, como por el exitoso estudio de abogados que tiene con su socio Howard Hamlin. La venganza de Jimmy se dirige a quienes no apreciaron sus méritos. Le dieron oportunidades de rehacer su vida, él las tomó y a su manera progresó, pero luego fueron mezquinos en reconocerlo como un igual, un par, un interlocutor válido.

Howard, poco antes de morir, increpa a Jimmy y a Kim en su casa: no lo hicieron solo por dinero, sino por venganza. Y es que Kim también había sufrido la falta de reconocimiento en el estudio de abogados. Kim había recibido una oportunidad de progresar y terminar la carrera de abogacía; la toma, la agradece y responde con esfuerzo trabajando extra y trayendo nuevos clientes. Pero también experimenta la mezquindad, no llega a ser considerada socia, una igual, un par, un interlocutor válido. 

“Ghosting” organizacional

Según Honneth, quien comete un delito puede estar reclamando tácitamente la falta de reciprocidad de las relaciones sociales; más allá de si es justo o injusto, el delito conforma a una especie reclamo público. Público, en el sentido de que afecta la comunidad moral en la que está inserto quien comete el delito.

Chuck y Howard habían logrado desarrollar un estudio de abogados con mucho prestigio social. Y es ahí, en el mismísimo corazón de esa estima social lograda donde Jimmy y Kim infringen con precisión su venganza. El resentimiento por el reconocimiento negado dirige su violencia hacia el reconocimiento obtenido.

Tanto Kim como Jimmy, se solidarizan en su profesión con los descartados de la sociedad, con quienes no pueden acceder a destacados abogados, los ancianos, los delincuentes menores. Con sus habilidades para el engaño hacen justicia por mano propia, burlando un sistema opresivo y arbitrario en una sociedad híper-competitiva que divide a la gente en ganadores y perdedores.

Al enfrentarse con las peligrosas consecuencias de su modo de actuar, Kim ya no quiere ser dañina para los que la rodean, se muda, cambia de vida, pero no de nombre. Jimmy en cambio adopta una nueva identidad sin límites -Saul Goodman- que logra el reconocimiento de los muchos que salvó de la cárcel y para los que ahora “todo está bien”. Su alter ego, como él mismo explica, resulta de la expresión “It’s all good, man” y simboliza la cumbre del aprecio y la aceptación del otro: no importa lo que hayas hecho, todo está bien. 

La prisión interior en la que Kim se recluye y la cárcel efectiva en la que Jimmy queda encerrado se cifran en la conciencia -otro tipo de reconocimiento. Jimmy, solo frente a la aceptación incondicional de Kim, acepta su responsabilidad como McGill. La verdad, libera y rescatar al que se equivocó, salva. Y aquí ya no alcanzan las ideas de Honneth, porque como en otras series norteamericanas, it’s all about redemption. Pero eso es tema de otra columna.

*Dra. en Filosofía por la Universidad de Navarra e Investigadora de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina  (UCA).