miércoles 20 de octubre de 2021
OPINIóN Elecciones en Estados Unidos
17-11-2020 15:24
17-11-2020 15:24

Joe Biden: ¿tienes un Gmail?

La sorpresa sobre la demanda por abuso contra Google y las expectativas sobre la posición de Joe Biden.

17-11-2020 15:24

El Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió hace unas semanas un expediente para iniciar una demanda por abuso de posición dominante contra el buscador Google.

Para algunos ha causado sorpresa que bajo  la administración de un presidente republicano, y más aún en el caso de un empresario como Donald Trump, se promoviera una demanda antimonopólica contra una corporación de las grandes. De las grandes en serio.

Pareciera un lugar común que son los presidentes del Partido Demócrata quienes debieran orientar su mira contra los grandes conglomerados empresarios. Sin embargo, los dos casos más resonantes de demandas antimonopólicas en el siglo XX que derivaron en la partición de una empresa  tuvieron el protagonismo de presidentes republicanos de peso: Theodore Roosevelt y la petrolera Standard Oil, y Ronald Reagan contra la telefónica AT&T.

La Standard Oil, la compañía petrolera fundada por John Rockefeller, logró evitar que prosperara una demanda en su contra en 1892 al cambiar de Estado su domicilio legal. En 1906 Roosevelt aplicó contra la petrolera la Ley Sherman antimonopólica.  En 1911, bajo la administración del también republicano William Howard Taft,  la empresa fue obligada a dividirse en numerosas compañías luego de una sentencia de la Corte Suprema.

El caso de AT&T es más interesante ya que se trata de un área de negocio más cercana a las actividades de Google. En 1974 se le inició un expediente en el Departamento de Justicia. El presidente era por demás débil, ya que se trataba del republicano Gerald Ford, quien asumió el luego de la renuncia de Richard Nixon por el caso Watergate.

El proceso que ahora se abre sobre Google abre incertidumbres. Joe Biden, el presidente electo del Partido Demócrata, prometió en campaña continuar la demanda. Habrá que ver

El proceso transcurrió durante la administración del demócrata Jimmy Carter y se resolvió en 1982 con la división de la compañía bajo la presidencia de Reagan. Esto dio origen a las llamadas Baby Bells: una serie de compañías regionales que comenzaron a operar a lo largo y ancho del  país.

La demora en la ejecución de la demanda, por un lado, y el avance tecnológico en el campo de las comunicaciones y la información, por otro, derivó que en pocos años las empresas telefónicas resultantes de la partición fueran reagrupándose,  ya sea por fusiones o adquisiciones.

La televisión por cable, la televisión satelital y la telefonía celular complejizaron el campo de negocio de las comunicaciones. Surgieron nuevos actores que alentaron la competencia.  La cereza del postre fue el surgimiento masivo de Internet a mitad de la década de 1990s. El soporte digital borró las fronteras de los contenidos entre la gráfica y lo audiovisual.

La ley de telecomunicaciones estadounidense de 1996 abrió el juego para combinaciones cruzadas entre productores y distribuidores de contenidos. Los blogs y las redes sociales se volvieron masivos en el siglo XXI. Las GAFAM (Google, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft) pasaron a marcar el paso de la economía y la vida ciudadana de Estados Unidos y el mundo.

La ley de telecomunicaciones estadounidense de 1996 abrió el juego para combinaciones cruzadas entre productores y distribuidores de contenidos

El proceso que ahora se abre sobre Google abre incertidumbres. Joe Biden, el presidente electo del Partido Demócrata, prometió en campaña continuar la demanda. Habrá que ver.

¿Por qué es incierto el futuro de esta acción? Puertas adentro de Estados Unidos, las grandes tecnológicas apostaron fuerte por la candidatura de Biden. Puertas afuera, se encuentra el conflicto comercial con China, donde el campo digital se encuentra en el centro de la disputa. ¿Permitirá Biden que las tecnológicas chinas sean “subsidiadas” por regulaciones internas norteamericanas?

Para ejemplificar el dinamismo en los soportes y dispositivos tecnológicos, a mis alumnos a veces les hago una chanza y les pregunto si tienen perfiles en  ICQ, MySpace o Fotolog. El silencio es la respuesta que suelo recibir.

Es altamente probable que en el futuro cercano el ecosistema digital de comunicación e información sea bastante distinto al del presente. El caso de AT&T llevó ocho años finalizarlo. ¿Cómo será el mundo dentro de diez?