martes 04 de octubre de 2022
OPINIóN Política

No fue Perón ¿fue Putin?

Lejos quedó la idea "Cámpora al gobierno, Perón" que surgió ante el anuncio Fernández-Fernández. Existen indicios que hacen pensar que la inspiración para esa astuta maniobra tiene su origen en los salones del Kremlin.

13-11-2020 14:35

A pesar de las comparaciones que recordaban la jugada “Cámpora al gobierno, Perón al poder” cuando la actual vicepresidenta Cristina Kirchner escogió sorpresivamente a Alberto Fernández para encabezar la fórmula presidencial que derrotó en las urnas al binomio Macri-Pichetto, existen indicios que hacen pensar que la inspiración para esa eficaz y astuta maniobra política tiene su origen en los salones del Kremlin.

En 2008, al no poder presentarse a un tercer mandato por no estar permitido en la Constitución, Putin impulsó para esos comicios presidenciales, la candidatura del entonces viceprimer ministro, Dmitri Medvédev, quien triunfó en las elecciones.

Putin se convirtió entonces en primer ministro y su delfín Medvédev, en presidente por encargo. Esto le posibilitó a Putin ir por otro período en 2012 y hacer un enroque con el siempre listo Medvédev.

Vigencia de Kirchner

Actualmente Putin sigue en el máximo cargo sin pensar en abandonarlo y su entonces álter ego, es el actual vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso.

Sería injusto no mencionar que estas jugadas propias del deporte de los trebejos también tienen otro antecedente autóctono que malogró el inesperado fallecimiento del ex presidente, Néstor Kirchner, quien alentaba el proyecto de un período  encabezado por un “pingüino” y otro por una “pingüina” y así sucesivamente hasta el fin de los tiempos.

Con posterioridad, hubo otra iniciativa bautizada “Cristina eterna”, que debió ser retirada a un cajón por el entonces veredicto de las urnas y estuvo allí, hasta que la mala administración de Mauricio Macri, la volvió a poner sobre la mesa, aunque más no sea con carácter expectante.

Vladimir Putin ya consiguió la "eternidad", ahora va por la inmunidad

Al mismo tiempo, existen semejanzas en la particular visión de la democracia y del capitalismo impulsado por Putin y por el kirchnerismo. Se trata de un estilo de gobierno que juega siempre en los bordes, que en ocasiones los excede y ejerce un capitalismo de “amigos”. Lo que puede hacer recordar aquella vieja canción de un pionero del rock vernáculo, Moris, cuando cantaba a modo de protesta “lo tuyo es mío y lo mío es mío”.

Alguien puede esgrimir que en 2015, la actual titular del Senado de la Nación, ya había barajado esa posibilidad con la malograda candidatura de Daniel Scioli, sin embargo no sería exactamente el mismo caso, porque los misiles y el fuego interno que recibió el ineficiente ex gobernador bonaerense durante su campaña y también, los personajes escogidos a dedo para la fórmula de la provincia de Buenos Aires, hacen pensar más en una idea de buscar una derrota digna, que un triunfo que instalará en la Casa Rosada a un eventual rival interno.

En la actualidad, con la polémica instalada por el prometido arribo de la promocionada vacuna rusa contra el Covid-19, pareció reflotarse poco a poco en el ambiente, un clima de seducción por un estilo de gobierno que en cierto imaginario kirchnerista podría conectar en forma más que metafórica, la sufrida y solitaria meseta santacruceña con la intrépida y pragmática estepa rusa.

 

* Consultor de Comunicación. Profesor en UB y UCES.