6th de March de 2021
OPINIóN Revolución de Mayo
25-05-2020 00:15

El pasado y futuro como Nación

A partir de 1810 se inicia un proceso largo y revolucionario que se consolidó años más tardes. Esta, y otras revoluciones, trajeron pérdidas humanas y guerras en busca de una transformación de la sociedad.

25-05-2020 00:15

Permítanme, mediante estas líneas, invitarlos a reflexionar sobre nuestro pasado y proyectar el futuro como Nación. 

Hacia 1810, el país formaba parte del Imperio Español. El proceso revolucionario americano está íntimamente ligado con lo que pasaba en península ibérica: la Invasión Napoleónica, la crisis política, social y económica y la presión de las potencias extranjeras que buscaban sacar provecho de la situación. La gente sentía una trasformación en la manera de pensar, de actuar y de proyectarse: el Iluminismo que llegó a España y toma características particulares: el Iluminismo Cristiano que pasó a América.

La farsa de Bayona, el motín de Aranjuez, José I al poder, las juntas provinciales, la Junta Central de Sevilla, el Consejo de Regencia, el sitio de Cádiz por los franceses… las noticias iban llegando a los puertos americanos muy lentamente, a veces en forma indirecta, muchas veces confusas. El Imperio español se desvanecía y en América se originó el movimiento “juntista” que comenzó en abril de 1810 en Caracas.

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En la ciudad de Buenos Aires el 25 de mayo, después de una intensa semana, se produjo un cambio político cuando se destituyó al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y se formó la Primera Junta de gobierno que juró fidelidad a Fernando VII.

El primer gobierno patrio estaba formado por hombres con mentalidad distinta e ideales nuevos empujados por los acontecimientos y las necesidades que imponían el cambio. No pensaban todos igual, había serías diferencias entre Cornelio Saavedra y Mariano Moreno, aunque ambos quisieron cambiar la realidad.

El primer gobierno patrio estaba formado por hombres con mentalidad distinta e ideales nuevos empujados por los acontecimientos y las necesidades que imponían el cambio

Lo que sucedió en mayo de 1810 fue el comienzo de la revolución por la independencia, que se consolidó años más tarde. Se inicia el proceso revolucionario: un largo y doloroso pero también glorioso período que duró más de 20 años. La guerra de la independencia no sólo fue un número de batallas, heridos y muertos sino fue mucho más que eso: la transformación de una sociedad. Un enfrentamiento, muchas veces entre hermanos: no fue la simple lucha entre peninsulares y criollos sino entre dos formas de gobierno: realista y patriótico.  Sirva de ejemplo la gran batalla de Ayacucho en 1824 que definió el fin de la guerra cuando, uno y otro bando antes del enfrentamiento, se saludaron con sus hermanos, parientes y amigos del bando contrario.

Momentos de héroes que defendieron sus ideas, hombres y mujeres con sus límites, igual que los que tenemos hoy, pero que forjaron la identidad americana. Debemos conocer la historia, conocer nuestro pasado, conocernos a nosotros mismos. La historia debe servir para construir.

Nosotros, como los hombres y mujeres de hoy, algunos defendemos nuestras ideas, otros viven indiferentes, pero todos tenemos en común ser parte de este país. Una Nación Argentina con aciertos y fracasos, con luchas fraticidas, con grandes héroes, con hombres y mujeres que, con su trabajo diario y en forma anónima, aportan para la grandeza de la patria.

Nosotros, como los hombres y mujeres de hoy, algunos defendemos nuestras ideas, otros viven indiferentes, pero todos tenemos en común ser parte de este país

Los cambios, las transformaciones no se hacen solas, ni son causa de una o dos personas.

Hace 10 años festejábamos con actos, congresos y en las calles con desfiles, música y cánticos el Bicentenario de la Revolución de Mayo. Hoy, a 210 años -en medio de la pandemia que asola al mundo- busquemos la manera de celebrar, con la certeza de salir adelante, exhibamos banderas en nuestros balcones, escarapelas en la intimidad del hogar y repliquemos, con nuestros amigos por las redes sociales; a una sola voz: ¡Viva la Patria!

*Profesora titular de la Facultad de Historia, Geografía y Turismo de la Universidad del Salvador.

 

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