5th de March de 2021
OPINIóN Coronavirus
24-04-2020 16:16

Economía: la cuarentena profundiza los problemas permanentes y de fondo

¿Acaso no es más lógico que quienes no son personas de riesgo puedan ir "normalizando" sus vidas para que el Estado destine todos sus esfuerzos en proteger a los más vulnerables para la pandemia?

Santiago Nardelli*
24-04-2020 16:16

Los distintos conglomerados sociales del mundo han adoptado, con matices, las medidas que estiman pertinentes, para intentar frenar la pandemia del coronavirus. Todas ellas, sopesando sus posibilidades basadas en idiosincrasias y realidades diversas. Desde luego, se podrá ponderar o denostar las distintas medidas; y también a dirigentes, actores prestacionales y políticos de la imprevisible realidad.

El “mundo” existe y nos depara sorpresas. Los virus se “viralizan” ahora no sólo en las redes ni en su entorno digital virtual, sino también en la realidad cotidiana. La rebelión, el dolor o la angustia no mejoran la situación social. Nada será igual porque nada tuvo un pasado similar. Y lamentablemente, no hay antivirus efectivo todavía ni geografía donde no prospere.

En cierto modo, la “conectividad” nos ha jugado una mala pasada: las ventajas acumuladas en comunicaciones, paradójicamente, también proliferaron el virus. Advertimos con preocupación como se informa su avance más veloz en las capitales urbanas del mundo: Nueva York, Londres y Milán, entre otras, se ven afectadas fuertemente. Mientras tanto, nuestro Gran Buenos Aires sigue la inercia buscada por el Covid-19 pero, por efecto de la cuarentena, con cifras menores. No obstante, menos intenso o más lento, crece por el interior de nuestro país. Si bien el distanciamiento geográfico y económico han retrasado al interior y a la difusión del virus, la pregunta es: ¿hasta cuándo?

Lo que quedó entre paréntesis por la pandemia económica

Los Estados buscan minimizar las letales consecuencias de la pandemia. Desde el punto de vista epidemiológico -y con cierto apuro-, establecieron como metodología de mitigación a las cuarentenas, que podrían considerarse con efectos iniciales positivos.

Con los factores prevención y temor, se avanza hacia la rigurosidad máxima de restricciones que se estiman tolerables para la sociedad o para cada grupo de ella. Y en la invariable heterogeneidad, se van asimilando las restricciones de manera distinta, dependiendo de qué sector, actividad o individuo se trate. Pero, con la plena conciencia de que la cuarentena no mata al virus. Con buenos resultados, solo demora su propagación.

La OMS indica: “todavía tenemos mucho por aprender sobre la forma en que la Covid-19 afecta a los humanos, pero parece que las personas mayores y las que padecen afecciones médicas preexistentes (como hipertensión arterial, enfermedades cardiacas o diabetes) desarrollan casos graves de la enfermedad con más frecuencia que otras”. Sin embargo, las herramientas que los distintos Estados establecieron, fueron creadas para realidades diversas y se tornaron ineficientes para entender esta crisis y para mitigar los daños asociados al virus. La mirada pan-economicista de la vulnerabilidad estadística siempre estuvo asociada a lo económico como determinante y las demás circunstancias -la etaria- como un natural agravante. Hoy no es así.

Gastronomía, hotelería y turismo en crisis

La edad se transformó junto a algunas afecciones preexistentes en el talón de Aquiles que debemos proteger frente a esta realidad. Y por supuesto, las condiciones sociales desiguales acentuarán esta debilidad. Por ende, al percibir como en las sociedades más desarrolladas el virus avanza, es posible repensar nuestro criterio y las acciones que tomamos.