jueves 16 de septiembre de 2021
OPINIóN opinion
11-04-2021 02:20

Preocupante avance sobre la división de poderes

11-04-2021 02:20

El pasado viernes presentamos una comunicación al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, en la que desarrollamos diversos hechos que dan cuenta del fuerte deterioro de la división de poderes y los principios republicanos en nuestro país, que se ve agravado por la actual crisis del covid.

La presentación busca poner en conocimiento de la comunidad internacional, a través de la OEA y de su Observatorio para la Democracia y el Desarrollo, nuestra preocupación y la de muchos ciudadanos, a modo de alerta temprana, ante la preocupante perspectiva que vislumbramos.

Lamentablemente, se verifica un sostenido avance sobre la independencia judicial, que se manifiesta entre otros hechos en: los diversos proyectos de ley que cuentan con media sanción de reforma judicial y del Ministerio Público; en las abiertas presiones sobre el Procurador General de la Nación; en la búsqueda, por cualquier motivo, de remover a jueces y fiscales que investigan causas de corrupción que involucran a personas cercanas al Gobierno; en el traspasar el poder sobre los fiscales a manos de las mayorías parlamentarias circunstanciales; en la intimación a jubilarse a magistrados; en el intento de copamiento del Poder Judicial con jueces interinos cercanos al oficialismo; en la cooptación de los organismos de control, por citar algunos ejemplos.

Todo esto, bajo el paraguas de la artificial construcción del lawfare (una presunta conspiración de la que participarían la oposición política, los “medios hegemónicos” y el Poder Judicial), carente por completo de sustento fáctico, con la finalidad de desarrollar políticas de concentración de poder contrarias al sistema de frenos y contrapesos, con notoria afectación del estado de derecho.

Usan el paraguas de la artificial construcción del "lawfare", carente de sustento fáctico

Así, se busca generar un ámbito de impunidad respecto de los gravísimos actos de corrupción que afectaron nuestro país en épocas pasadas, procurando generar en la conciencia pública la idea de que los acusados son en realidad víctimas de una injusta persecución, vaciando de contenido los reclamos de transparencia y sanción a los responsables, y buscando descalificar a quienes investigan lo ocurrido argumentando que, o bien son parte de ese lawfare, o bien son tan corruptos como los acusados.

Para ello, no dudan en utilizar todos los resortes del estado: la Procuración del Tesoro, la Oficina Anticorrupción y el Ministerio de Justicia, al igual que ocurre con particulares “voceros” legislativos, a quienes no les preocupa el recurso de la falsa denuncia, el golpe bajo o incluso el insulto personal ante la orfandad de argumentos.

Esto se desarrolla aprovechando la situación excepcional de la pandemia que permite comprobar un patrón de desprecio por los valores y principios de la democracia republicana, incrementar de modo inválido los espacios de poder y reducir el debate democrático, con afectación de libertades esenciales y un notorio acrecentamiento de la violencia institucional.

El pleno respeto de estos principios constituye es una obligación impuesta tanto por la Constitución como por los tratados internacionales de derechos humanos.

Los hechos relatados reflejan la degradación de las instituciones democráticas en nuestro país, cuyos habitantes, poco a poco, advertimos que nuestras vidas, bienes y honor quedan en manos de un gobierno que está lejos del objetivo de “promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad”, como manda el preámbulo de nuestra Constitución.

Dice el artículo 1 de la Carta Democrática Americana: “Los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla. La democracia es esencial para el desarrollo social, político y económico de los pueblos de las Américas”.

Es en defensa de esos principios que realizamos la presentación con la fundada esperanza que pueda contribuir a que nuestro país vuelva a transitar una senda de fortalecimiento democrático, dejando atrás estos peligrosos avances sobre las instituciones de la República.

 

*Ex ministro de Justicia.